¿Ya estamos en campaña?

Por Salvador Castro Iglesias Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

Agosto 08 del 2020

Todos lindos, bien peinados, con grandes atributos como luchadores sociales responsables, activos, servidores impolutos y preocupados por el bienestar de los ciudadanos; así podemos hoy en día ver en las redes sociales a los pretensos a un puesto de elección popular.

Muchos de ellos forman ya parte del sistema político o de gobierno que rige en el estado de BCS y otros, quieren ser parte de ese sistema benévolo que acuna en su seno a quienes han decidido formar parte de quienes salvaguardarán los destinos de esta hermosa tierra.

Funcionarios, diputados locales, Senadores, personas de la sociedad civil ya están afilando el machete para dar la pelea en las próximas elecciones para renovar alcaldías, diputaciones, presidencias municipales y la gobernatura del estado.

Algunos de manera tímida ponen su foto en las redes diciéndonos lo bueno que son, excelentes padres de familia, funcionarios de primer nivel, impolutos y sabedores de la verdad y que aspiran a un puesto de elección popular.

Algunos lo son sin lugar a dudas, otros solo atinaron durante sus responsabilidades a causar estragos en sus mandatos, prueba de ello la tenemos en algunos cándidos candidatos que emergen de las oscuras trincheras del Congreso del Estado local y que hoy sueñan con seguir dentro del sistema a pesar de sus desatinos como Diputados.

Pocas, muy pocas Leyes aprobadas, reformadas o actualizadas hemos visto durante estos años. Pleitos rijosos, mordidas, mentadas y demás epítetos es el resultado de la labor de estos flamantes Diputados que hoy salen a la calle a repartir sonrisas, tomates, sandías, chiles y sobre todo, muchas promesas que poca, muy poca gente cree.

Cada Partido Político ya está revisando quiénes serán los que den la pelea por alcanzar el voto popular, todos ellos tienen gente para ello, pero la pregunta seguirá siendo ¿Cuántos de ellos tendrán algo que ofrecer que no sean las mismas promesas huecas de siempre?

Cada elección es lo mismo, las misas promesas de “ahora si yo haré el cambio”, “si votan por mí, los Sudcalifornianos serán beneficiados por un gobierno excelso, sublime y libre de corrupción”, “amo a mi Baja California Sur”, etc. Etc.

La verdad, es que pocos creemos hoy en día en las promesas, queremos ver resultados, acciones concretas como las que vemos en este gobierno actual que dirige Carlos Mendoza Davis, labor que no fácilmente podrá ser superada por los que vengan.

No dudo que existan candidatos que den el ancho, que se sumen al desarrollo de BCS y que hagan que los ciudadanos volvamos a creer en ellos, solo el tiempo lo dirá.

Lo más importante es que esas próximas elecciones salgamos a votar con la cabeza y no con el corazón, que pensemos bien qué futuro queremos para nosotros y nuestros hijos, que dejemos de lado las diferencias para unirnos y escoger a los mejores, que en los hechos y trayectorias han demostrado su amor por esta tierra y no en quienes abusando de sus cargos solo se han servido con la cuchara grande para enriquecerse, y dilapidar los dineros dispuestos para llevar beneficios a su gente.

Baja California Sur tiene gente valiosa que debemos apoyar, funcionarios de primer nivel que día a día demuestran su valía y que harían su labor con dedicación y pasión que es lo que hace mucha falta en estos días.

Isidro Jordán Moyrón, Álvaro De La Peña Angulo, Guadalupe Saldaña, Genaro Ruiz Hernández, José López Soto, Luis Araiza, Víctor Castro Cosío, Rigoberto Mares, Francisco Pelayo, Alfredo Porras, y muchos más son los nombres que de seguro veremos en las boletas electorales y en cada uno de nosotros estará hacer buen uso de nuestro voto el día de la elección.

Tiempos complicados son, tiempos de pandemia, de crisis financiera, de falta de oportunidades, de desánimo y tristeza, vemos como ese México que alguna vez avizoramos se va perdiendo en acciones perversas de grupos de poder que solo buscan su beneficio, que nos mienten, que nos acechan y que al final, nos llevarán a un oscuro final.

La esperanza ahí sigue, muy en el fondo ahí está, la esperanza de un México glorioso que resurja de las cenizas y nos lleve otra vez a ser ejemplo ante el mundo. Un México libre de populismo y de falsas promesas que solo deprimen y no motivan.

Los tiempos no mienten, todavía no son tiempos ni horas de campañas, pero como cada tres y seis años, se desbocan las mentes, se anticipan las personas que violentando la Ley electoral disfrazan, sus deseos de buenos propósitos para estar en las mentes de los electores antes que nadie.

El tiempo pasa, pasa muy rápido y pronto sabremos quiénes son los verdaderos candidatos, hoy solo son pretensos y serán los Partidos Políticos los que al final tengan la última palabra.

Nos leemos más adelante …

Noticias del Día

Las campañas políticas y el Covid-19

Por Salvador Castro Iglesias Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

Bien amigos, ya vamos en el segundo semestre de este vapuleado año 2020 y aunque aún no son los tiempos oficiales para andar en campaña, muchos pretensos a un cargo político aprovechan que la pandemia por el Covid-19 está con todo en BCS y ahí andan por las calles y colonias de la ciudad repartiendo tomates, despensas, sandías y vaya usted a saber qué más.

¿Sana distancia? ¿Cuál sana distancia? Si muchos suspirantes recorren alegremente las colonias haciendo muchas promesas, con sus cubrebocas, con dádivas en forma de despensas y eso sí, “muy preocupados por el bienestar de quienes menos tienen”.

Lo preocupante es que algunos de esos preocupados ciudadanos son diputados locales que en lugar de poner orden al caos que han generado al interior del antes Sacrosanto Recinto Legislativo Local, mejor se van a demostrar que si tienen su corazoncito bien puesto para “hacer el bien y solidarizarse con el pueblo”, eso sí, con su respectiva foto para que todos se enteren.

Otros no queriendo quedarse atrás (como es el caso del Diputado Rigoberto Murillo), mejor decidieron armar otro partido Político y lo vemos muy quitado de la pena (y sin cubrebocas), en reuniones de 10 o 15 inocentes, valiéndole la sana distancia, la pandemia y esas cosas.

No cabe duda que este México tan amado va en franca decadencia, entre las ocurrencias del presidente Obrador, los políticos de marras y demás fauna política, nos están poniendo una buena pela y el abismo se hace presente día con día, mientras ellos felices recetándonos unidad, amor por la Patria y mil cosas que en verdad dan pena, máxime cuando vemos que todos ellos son felices, muy felices metiéndole mano al presupuesto, enviando a sus nenes a hacer negocios, cervecerías y otros más, mientras el pueblo se queda con un palmo de narices y pensando que algo no va bien con estos flamantes políticos.

Si bien es cierto que la corrupción es algo añejo en este país y que no podremos cambiar muchas cosas de un día para otro, al menos deberíamos de tomar consciencia y pensar muy bien por quién votaremos en los próximos comicios del 2021, porque de seguir así, terminaremos peor que Venezuela y otros países en los que los ciudadanos tomaron una pésima decisión y ahí están a la vista los resultados.

Los diputados deben ponerse a hacer el trabajo por el cual fueron votados, arreglar sus diferencias y hacer leyes, no andar en campaña buscando el próximo hueso, esta legislatura es la peor que a mis 60ta. años he visto, y no cabe duda que aún me falta mucho ver.

La gente no quiere tomates ni despensas, quiere trabajo, respeto, un ingreso justo para sacar adelante a sus familias; quiere tener salud, educación, un retiro digno en su vejez, no quiere dádivas populistas que solo son un insulto a sus carencias.

Repartir dinero tampoco es la solución, repartan trabajo que eso es lo que hace digna a una persona, trabajo arduo y bien remunerado, crear fuentes de trabajo es lo que hace grande a una Nación, no darles tomates ni regalitos ofensivos.

Alguien dijo una vez que el poder enferma, así es sin lugar a dudas, sobre todo si quien lo posee no trae consigo un bagaje de educación, cultura y valores, para muestra ahí están los Diputados Locales, agarrados del chongo, jalándose los cabellos, mordiéndose rabiosamente y tirando golpes como pandilleros de barrio y no buscando soluciones legales ni dialogando para resolver sus diferencias.

Mientras sigamos pensando solo en nuestro bienestar y no en el bien común, seguiremos teniendo a oscuros personajes en nuestras instituciones, no tendremos líderes que nos impulsen a salir adelante a pesar de la adversidad, desunidos jamás podremos encontrar el camino ni el bienestar, las pruebas de ello ahí están a la vista y pareciera que pocos, muy pocos las ven.

Creo que lo peor de la pandemia está por llegar, muy pronto veremos y escucharemos los mismos discursos retóricos de siempre de candidatos cubiertos por el manto sagrado de las promesas diciendo que ellos ahora si harán las cosas bien, sin importar el partido que sea, sin importarles su pueblo, sin importarles la pandemia ni los males que ya de por sí nos tienen en el suelo como país.

Por una vez, solo esta vez, pensemos bien qué queremos como Estado, que queremos para nuestros hijos y vayamos a votar con la consciencia colectiva, buscando que todos juntos remontemos el pasado trágico en el que tomar malas decisiones, nos han traído los males de los que nos quejamos hoy.

Nos leemos más adelante …

Noticias del Día

¿Rojo otra vez?

Por Salvador Castro Iglesias

Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx Y algunos memes

Julio 17 del 2020

Y que nos dice que ahí vamos de nuevo al color rojo por la pandemia esta del coronavirus caray.

Tanto esfuerzo de las autoridades para bajar de color y al modo, la gente esta que no entiende y se fueron todos juntos a las playas, a los supermercados, a hacer sus fiestesotas todos en bola, mal, muy mal.

En cuanto dieron chance de salir y de reabrir algunos negocios ahí vamos todos para afuera, quesque porque ya no aguantamos el encierro, que si ya me hacía falta ver mi hermoso malecón, que si necesitaba con urgencia remojarme en mis playitas y tomarme unas cervecitas con los cuates, puras de esas.

Y que a resultas de esos actos sin sentido, se vuelve a subir el nivel de coronavirus y hay ahora más infectados y obvio, mas muertitos, de 60 y tantos que había hoy hay mas de 100 y tantos.

Ahhh, pero de seguro nadie será responsable, yo ni fui fue teté, nadie querrá asumir la responsabilidad y ahí tienen al gobernador y al Secretario de Salud busque y busque más respiradores para los pulmoncitos afectados de esa bola de inconscientes que además de infectarse, también infectaron a sus familias y amigos por andar en la bola.

Todo se detiene cuando apenas comenzaba a caminar, creo que al paso que vamos las autoridades terminarán imponiendo toque de queda, aunque de seguro muchos lanzarán insultos y con la voz en cuello gritarán que eso sería un atentado a la libertad de expresión, de acción y demás cosas que se le parezca.

Mi Madre Graciela que en paz descanse, decía que los seres humanos no sabemos vivir en libertad, siempre en contra de todo y contra todos, irresponsables con el medio ambiente, con nuestros actos, con nosotros mismos.

Obvio que lo ideal sería que al andar en la calle adquiriéramos inmunidad contra ese condenado virus, pero en el ínter muchos, muchos más caerán víctimas de él, mucho antes de poder siquiera adquirirla.

Todos los días escucho quejas de que si el Presidente, de que si al Gober, de que si todos los políticos, etc. Pero curiosamente nadie asume su propia responsabilidad y lo más fácil es aventar la bolita a alguien que no sea yo por supuesto.

¿Terminará algún día esta pandemia?, al paso que vamos, no lo creo posible; sin ser catastrofista, no le veo visos de solución, mientras la gente siga valiéndoles gorro todas las recomendaciones y no se quede en sus casas, esto seguirá.

Por supuesto que es preocupante que miles o millones de personas deban salir a la calle o a sus trabajos para poder traer el sustento para sus familias, pero ¿a la playa?, ¿a la cervecería?, ¿a una fiesta?

Y agárrense porque entre este infernal verano, la temporada de huracanes, las lluvias y demás acechanzas que nos esperan, el panorama podría ponerse peor.

Esto que escribo no es de ninguna manera un llamado a nada, solo son reflexiones que me hacen pensar que mucho de lo malo que nos está pasando es por decisión de nosotros mismos, los malos gobiernos, las plagas, la miseria y muchas cosas más se pueden cambiar, atacar y vencer si nos unimos TODOS, pero eso seguirá siendo una utopía en este México que tanto amo.

Nos leemos mas adelante …

Noticias del Día

Deja que ladren Sancho …

Por Salvador Castro Iglesias Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

Julio 10 del 2020

“Deja que ladren Sancho…” frase del ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha, una frase que aplica en los casos en que alguien o algunos hablan, gritan o vociferan de tal o cual persona; muchas veces lo hacen porque la envidia o el rencor les asiste y que al llegar a oídos de la persona a quien van dirigidos esos epítetos, solo atina a decir esa famosa frase.

¿Por qué comienzo con esta frase?, el día de ayer, leyendo comentarios diversos en el sitio de Facebook me entero que el alcalde de este Municipio de La Paz, el Lic. Rubén Muñoz Álvarez comentó en esa red que se encontraba recluido en su casa al resultar contagiado por el coronavirus, razón por la cual se tenía que ausentar y esperar lo que tenga que pasar con su salud.

De inmediato, los comentarios diversos no se hicieron de esperar, desde saludos, buenos deseos por su pronta recuperación hasta aquellos que en un acto de maldad, mala leche y por supuesto falta de humanidad, le desearon que mejor se fuera al más allá.

Siempre he creído y convencido estoy, que si bien la labor al frente de la presidencia municipal por parte del hoy alcalde Rubén Muñoz no ha sido miel sobre hojuelas y deja que desear, no por ello deja de ser una persona con familia, sentimientos y sobre todo, que su salud puede en un momento dado agravarse por el coronavirus, como está sucediendo con cualquier mortal en estos días.

Desearle la muerte, solo habla de mucho de lo que pasa en este México querido, personas resentidas por todo y por nada que, en una falta total de educación y valores, optan por agredir, amenazar y desear todo tipo de males a aquellos que no son de su agrado o no comulgan con sus ideas, ese México bravo que a nada bueno conduce y que hoy tienen el descaro de publicarlo reafirmando con ello sus traumas existenciales.

Poco hablo o comento de política, bien lo saben quienes me conocen, aún así, no dejo en ocasiones de decir si estoy o no de acuerdo con la forma en que se llevan los destinos de nuestro país, nuestro estado o en este caso particular del ayuntamiento de La Paz.

Sin embargo, siempre me atengo a algunos principios inculcados en mí, por mis padres y abuelos. Respeto a las personas sin importar sus creencias, partidos políticos, sexo o religión, buscar siempre y en lo posible la verdad, aunque esta tenga muchas aristas, pero sobre todo, entiendo que todo ser humano merece respeto así como sus esposas, hijos y familias. Agredir, ya sea física o verbalmente a un ser humano, jamás contribuirá a la paz en este aporreado planeta, sin distingos, siempre estaré en contra de ello.

Es doloroso ver o leer comentarios soeces, vulgares y faltos de humanidad de algunas personas que, envalentonados por la relativa libertad de las redes sociales, dan rienda suelta a sus enconos, ira y frustraciones contra otros seres humanos; ello no contribuye a nada bueno, solo a crear más irritación social y así, jamás podremos reunificarnos los mexicanos.

Vaya mi repudio ante este tipo de demostraciones que nada aportan a la civilidad, al buen entendimiento y al respeto a las personas, también externo mi deseo de que el Alcalde Muñoz pueda remontar para bien de él y de su familia su enfermedad y se reintegre pronto a sus labores, que en si mismas requieren soluciones de parte de un alcalde en plenitud de sus facultades físicas y mentales.

Nos leemos más adelante …

Noticias del Día

Hoy no quiero …

No nos disciplinamos, pero no quiero terminar en una cama de hospital, y morir sin despedirme de la gente que amo.

Por Salvador Castro Iglesias

Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

Hoy no quiero, ser parte de una sociedad omisa, obtusa, inculta; que no entiende y no comprende esa realidad lacerante que nos atrapa cada día y que hoy lleva por nombre, confinamiento.

Hoy no quiero saber de más muertos por coronavirus, tristemente aquellos que en la línea de batalla van cayendo presa de un virus que se apodera de ellos y nos hay escapatoria.

Médicos, enfermeras, asistentes, todos van cayendo mientras miles de seres humanos tienen el descaro de decir, no pasa nada… Hasta que pasa.

Nos dieron la oportunidad de volver a salir, a ver nuestros atardeceres, ir a la playa conservando esa mentada “sana distancia” que nadie respetó, a pesar del llamado de las Autoridades, “Conserven su sana distancia por favor”.

Una autoridad rebasada por el me vale, el que me importa, no conozco a nadie que haya muerto por el coronavirus, yo mejor me voy a dar una vueltecita a mi malecón querido, a pie por supuesto, faltaba más.

¿La playa?, dejaría de ser Paceño de hueso colorado si no voy, cuanti más con estos calores del infierno, yo me voy al mar, con mis chelas obvio; ahí podré olvidarme de ese maldito bicho que ni puedo ver, mucho menos entender, a beber porque la vida es breve, allá que se queden en su casita los miedosos y pusilánimes que viven llenos de temor por el coronavirus, yo no, me cae que no porque soy muy resistente a todo.

Hay mamá, nada como andar por el malecón de mis amores, en las tiendas que me encantan, sin cubrebocas porque con él, puesto, casi ni puedo respirar y no me veo tan nice como soy.

Puras de esas, amigos, ignorancia, exceso de libertades, falta de temor, vaya usted a saber, pero que ni se les ande ocurriendo al Gober o al Presi Muñoz andar amenazando con que podrían hacer uso de la fuerza pública para meterme en mi casita, no señor, para eso vivo en un país democrático en donde yo puedo ir y venir tranquilamente, faltaba más.

¿Qué cosas no?, ya ni les cuento a cuánto se fue el número de contagios y algunos muertitos por el coronavirus en esta semana de libertades, de maleconazos, de playita, cervecita y de andar viendo atardeceres a pie por el malecón; de las tiendas… mejor ni les cuento.

Y que se molesta el Presidente Municipal y el Gober también, adiós playas por un tiempo, estaban llenas a morir de gente, paleteros, cerveceros, taqueros y todo lo que termine en eros. Se cierran las playas porque aumentaron los casos de contagiados por el coronavirus, hasta pronto los bronceados, los bikinis, los bolis y las tangas; puro Acapulco en la azotea hasta que se vaya ese condenado bicho del tal coronavirus.

La realidad desde mi muy choyero punto de vista, es que los Mexicanos y en especial los Sudcas (Paceños), es que vivimos tan lejos de la real miseria de otros estados, tenemos apoyos del Gobierno y del Ayuntamiento, carro, casa (propia o rentada), vivimos bien en verdad, que pensamos que no pasa nada aunque pase, y eso de la libertad como que cala, cala hasta dentro de nuestras pobres humanidad que no nos gusta la coarte nadie.

No creemos, no entendemos, no acatamos, no nos disciplinamos, tal vez porque el coronavirus no lo vemos, nos pega y no nos enteramos hasta que caemos con fiebres, temblores y sin poder respirar, hasta entonces comenzamos a entender que si es mortal y languidecemos en casita o reclamamos airadamente a las Autoridades porque no nos atienden en ese mismo momento. O peor cuando vemos que nuestros amigos, conocidos o alguien se muere por ello, así, se muere y no lo veremos más, rezamos algo por ellos y volvemos a seguir con nuestras vidas, pensando que a mí, no me pega; a mí, no me dará, no me moriré.

Hoy no quiero ser parte de esa estadística, no quiero terminar en una cama de hospital conectado a un respirador, no quiero morir son poder despedirme de la gente que amo, no quiero, por eso mejor me quedo en casa, hago lo mejor que puedo mis labores y rezo, ahora si, porque este mundo que conozco puedo seguir reconociéndolo por mucho tiempo.

Nos leemos más adelante …

Noticias del Día

¿Lealtad?

Por Salvador Castro Iglesias Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

Estos días y dentro del confinamiento por el Covid-19 veo y leo el tremendo zafarrancho que protagonizan nuestros flamantes Diputados Locales aquí en este Puerto de Ilusión en La Paz CS, México.

Cuando pasaron las últimas elecciones locales pensé que este cambio de estafeta en la Cámara Local de Diputados traería por fin un Congreso propositivo, actuante y pensante, que trabajaría en mejorar muchas Leyes locales que hasta la fecha, han estado detenidas y sin poder avanzar.

Cuando se habla de pluralidad, pienso que así es como debería de conformarse un Gobierno o una Legislatura, pero tristemente hoy compruebo que eso se vuelve a posponer.

Un Congreso Local tomado como rehén por parte de un grupo faccioso, revueltas internas, mordidas, empujones, golpes, cerrazón y nada de trabajo Legislativo es lo que hoy se está dando en ese recinto que debería ser orgullo de la democracia Paceña.

Por una parte, un grupo de diputados, por otro lado el hoy llamado de los 8, con la Diputada Elizabeth Rocha y otros 7 más, que fueron prácticamente lanzados fuera violentando Leyes, Democracia y respeto a sus fueros y personas por el primer grupo, solo habla de la podredumbre que hoy por hoy se da en ese lugar.

Policías locales resguardando ese lugar, grupos marrulleros contratados exprofeso por los rijosos para impedir la entrada a nadie (solo a ellos) al edificio de Finanzas del Congreso y obvio, a la sala de sesiones es solo una muestra de lo podrido que está esta Legislatura.

De nada han servido los llamados a la pacificación, a la negociación, al entendimiento, de suerte tal que el Gobernador Carlos Mendoza se negó a publicar en el diario oficial del estado cualquier documento proveniente del Congreso.

Hasta el día de ayer ha sido imposible que las sesiones para tratar sus asuntos y los de la población han quedado en puras intentonas, solo el show mediático que le demuestran a la población el pésimo desempeño de estos Diputados de marras.

Independientemente de quién o quienes tengan la razón, no puede seguirse violentando el estado de derecho, la labor Legislativa y la participación o el entendimiento, los Sudcalifornianos votamos en su momento y les dimos nuestro apoyo con la esperanza de que ahora sí, harían mejor las cosas que las pasadas Legislaturas, eso no sucedió.

Todo hasta el momento se ha basado en supuestos hechos de corrupción, en uso indiscriminado y nada transparente de recursos públicos por parte de algunos Diputados que enfrascados más en enriquecerse que en tarea que les fue encomendada por los Ciudadanos, ha quedado demostrada sin tapujos.

Todavía el día de ayer el grupo rijoso, intentó sesionar en un hotel de la localidad par buscar por todos los medios de desaforar a los 8 Diputados restantes en un acto por demás ruin, anticonstitucional y penoso.

No hay sesiones en el Congreso Local, las puertas están cerradas, protegidas por la Policía y por grupos de porros que solo ponen en evidencia la descomposición en la que estamos inmersos los Sudcalifornianos.

¿Cosas de la Democracia?, ¿de la pluralidad?, no lo creo, solo se que en Baja California Sur estamos pasando por momentos tristes, deprimentes y aparentemente sin solución.

Ya la Diputada Anita Beltrán de la fracción del PRI hizo un llamado no solo a la cordura, también levantó la voz pidiendo auditoría externa para poner en claro los oscuros manejos de las finanzas del Congreso. Obvio que su propuesta fue rechazada por esa supuesta mayoría y quedó en el cajón de los olvidos.

Grave es amigos lo que está pasando en el Congreso Local, ello es una muestra de que en veces la Democracia funciona al contrario de esa igualdad que se busca al elegir a nuestros Legisladores, por compadrazgo, rebote o hartazgo el pueblo sabio pierde su sabiduría y elige a personas sin preparación, educación y nulo conocimiento de los puestos para lo que han sido elegidos.

Al día de hoy no hay visos de solución, en medio de una pandemia que nos atenaza, que nos limita, que nos aprisiona en casa, tenemos esta que es mucho peor, la de tener Diputados cínicos, descarados, despatriados y voraces, que solo buscan el poder a toda costa y sin importarles en lo más mínimo llevar a cabo las funciones para la que fueron elegidos.

Nos leemos más adelante …

Noticias del Día

La nueva normalidad

Por Salvador Castro Iglesias Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

Junio 13 del 2020

¿Cuándo regresemos a la nueva normalidad?, esa frase que escuchamos o leemos de un tiempo acá que nos avisa de las nuevas formas de conductas que deberemos tomar los Sudcalifornianos cuando termine este confinamiento, que la verdad se antoja terrible para quienes antes gozábamos del sol, el mar, la vagancia por estas calles de nuestra hermosa ciudad de La Paz.

Nueva normalidad que al menos yo no termino de asimilar, aunque si de entender, que un microscópico ser vivo nos está obligando a modificar nuestros hábitos sociales y de conducta.

El traído y llevado coronavirus, comentado, platicado y no siempre entendido al parece llegó para quedarse y ¿Qué haremos ahora?, ¿nos quedaremos para siempre confinados en nuestros hogares?, la respuesta, aunque ambigua es que, si podremos salir y retomar nuestras vidas, pero con algunas restricciones.

Ya no podremos andar repartiendo besos y abrazos a diestra y siniestra, tampoco podremos andar en bola, como se dice coloquialmente, deberemos ser mas pulcros en nuestras personas, lavándonos con mayor frecuencia nuestras manitas, caritas y todo lo demás.

Una nueva consciencia social será lo que aplicará a partir de ya, nada de andar demasiado juntos, nada de andar bebiendo como cosacos apretados como sardinas en lata, todos juntos pero separados.

Para un pueblo como el de los mexicanos, será un gran reto lograr lo anterior, nos encanta socializar, abrazar y andar de besucones, somos de andar en bola, juntitos para reconocernos.

Pudiera parecer una calamidad más agregada a nuestros y de por sí abundantes males, pero si lo vemos desde otra perspectiva, creo que todo cambio debería ser para bien.

Bien para el medio ambiente que después de siglos de andar soportando a los seres humanos, de aguantar tanta agresión por la dichosa contaminación en la que somos todos unos expertos, se las cobró.

El planeta ya lo está agradeciendo, respira mejor, adiós al agujero de la capa de ozono, los animalitos regresan a aquellos lugares en los que ya no podían estar, los mares van retomando sus niveles de pureza, en fin amigos, no todo está mal dentro de esta pandemia.

Claro que no faltará el clásico catastrofista y criticón que dirá que si los derechos humanos son violentados por no permitirle circular alegremente en bola por el Malecón Paceño, que si el quiere abrazar a quien le de la gana la Constitución se lo permite, etc. Pero también serán quienes luego de que les pegue el coronavirus andará quejándose de los servicios médicos deficientes, de que no se le da el trato amable que requiere y acusando a todos de sus miserias y enfermedades.

Consciencia será la palabra de moda, seguir instrucciones, cuidarnos, respetarnos y sobre todo, hacer las cosas de la mejor manera y sobre todo cuidando nuestro entorno.

De nada servirá que los gobiernos vengan y nos digan que la pandemia no ha pasado, que seguirá por un tiempo o que tal vez nunca se vaya. Pasarán muchos años, posiblemente en los que vayamos desarrollando anticuerpos contra el coronavirus, a lo mejor sale al mercado alguna vacuna para ayudarnos, pero lo único que si es cierto hasta el día de hoy, es que ese virus pega duro, te mata y deja a tu familia desamparada a pesar de tus quejas, llantos o lamentos. Sobre todo, porque no sabrás si lo tienes hasta después de un tiempo, tiempo en el que contagiarás a mucha gente e irán todos juntos a reunirse con el Señor Dios.

Sigamos todos las recomendaciones, digamos si a la nueva normalidad y vivamos muchos años hasta que esta pandemia quedo solo como un mal recuerdo en nuestras vidas.

Vivamos todos esta nueva normalidad que trae aparejadas nuevas normas y formas de conducta, por conveniencia o supervivencia, por lo que sea pero siempre pensando es que será mucho mas deseable que pronto podamos todos reconocernos y seguir adelante. Nos leemos más adelante

Noticias del Día

La Legalidad

Por Salvador Castro Iglesias Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

Junio 06 del 2020

Legalidad: “Principio Jurídico que sustenta el estado de derecho, en virtud del cual los poderes públicos están sometidos a la ley y al Derecho”. RAE

El fallo emitido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a favor de que sea restituida la legalidad en el Congreso del Estado de Baja California Sur era de esperarse, en virtud de la ilegalidad a la que ha estado sometido por los Diputados Locales enfrascados en una guerra sin cuartel para detentar el poder absoluto de ese antes Honorable recinto Legislativo.

Un Legislatura de 4ta. que nada bueno ha aportado a la ciudadanía a la que se debe, con pleitos rijosos, mordidas dadas y recibidas entre supuestas compañeras Diputadas, violaciones a las instalaciones de la Tesorería del Congreso, desacatos, habilitación de suplentes fuera totalmente de la Ley y mil cosas deplorables, han hecho de este Congreso Local uno de los más tristes y deprimentes que me ha tocado ver a lo largo de mi existencia.

Todo lo anterior debido a la insana necesidad de detentar el poder y los recursos económicos del Congreso Local, en franco detrimento de la credibilidad que una vez pusieron en estos flamantes Diputados los electores.

Que si llegaron por la ola de Morena que literalmente arrasó en México en las pasadas elecciones, debido al resentimiento acumulado por tanto tiempo de mentiras, robos descarados a las arcas Nacionales y demás, por parte de quienes en su momento detentaron el poder. El caso es que llegaron por obra y gracia del llamado voto de castigo.

Promesas que hicieron de que ahora si todo cambiaría para bien quedaron como siempre en puras promesas ante el innegable gusto de tener a su disposición grandes sumas de dinero en sueldos, prestaciones y otras percepciones económicas.

Pero obvio, el poder no se comparte, estos Diputados bien lo saben y ahí están dándose hasta con la cubeta (o los dientes), presentando un espectáculo tan bochornoso que el Gobernador del Estado decidió cancelar o prohibir la publicación de cualquier decreto que emitan los Diputados hasta no se arreglen los desaseos en el Congreso Local.

No contentos con ello, los Diputados presentaron su desacuerdo con el Gobernador ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación quién se pronunció en contra de tal querella advirtiendo que este tipo de inconformidades deberán resolverla por otros medios y no ahí.

Por lo pronto tenemos muchos más Diputados, entre electos y suplentes que ahora también están activos y presentes haciendo nada, absolutamente nada en es antes Honorable Recinto Legislativo Local, siguen pendientes las propuestas de ley de movilidad y otras más que ya deberían haber sido aprobadas en beneficio de la sociedad pero que siguen durmiendo el sueño de los justos en espera de mejores tiempos y de mejor hombres y mujeres Diputados(as), porque estos ni para vergüenza dan el ancho.

Espero que pronto, muy pronto los ciudadanos entendamos que votar solo por resentimiento abre las puertas a grupos y personas que solo buscan su beneficio personal y nunca, nunca, el beneficio de sus representados.

Bien por el Gobernador Carlos Mendoza quién sigue firme en su postura de no publicar absolutamente nada en el Diario oficial del Estado que provenga del Congreso Local hasta que no pongan orden en el desaseo al que han sometido a ese recinto Legislativo estos Diputado que seguro estoy serán recordados durante mucho tiempo por su falta de probidad y amor por su pueblo.

Nos leemos más adelante …

Noticias del Día

El miedo a quienes dicen que no tienen miedo

Por Salvador Castro Iglesias Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

Junio 04 del 2020

Así de fácil, muchos tenemos miedo, temor a que la pandemia nos atrape, se haga presente en nuestras vidas y nos lleve al más allá, más acá o a donde vayamos al morir.

Es miedo a lo desconocido, a lo que no vemos pero sentimos, a un pequeño ser vivo que vive gracias a nosotros y nos consume, nos deteriora y nos mata.

Pero mucha gente pareciera que no tiene miedo, que viven el día a día pensado que serán inmunes y a quienes su supuesta necesidad de salir a las calles alegremente a comprar cerveza y cosas superfluas los anima a andar sin protecciones, solo con su fuerza venida de quien sabe de dónde.

Llamados de la autoridad a que se cuiden, que no salgan, que se refugien, han valido tres cuartos de nada, ahí andan esos seres humanos inconscientes transitando como si fuera un hermoso día de primavera, ¿haciendo qué?, la gran mayoría de ellos(as) haciendo nada. Como si fueran a ver llover y correr las aguas turbulentas de los arroyos cuando cae la lluvia en esta parte del mundo.

¿Qué me topo con un retén puesto por la autoridad?, no importa, diré que tuve que salir con urgencia para ver si mi mamá, hermanos o quien sea sigue vivo(a) u ocupa algo de gran necesidad.

¿Qué nos van a multar con 3,4 5 o más miles de pesos?, están locas las autoridades represivas que solo buscan como sacarnos el poco dinero que me queda para mis cheves, esas sí, son intocables.

Esos, si, esos inconscientes que no solo arriesgan su salud, arriesgan las de los demás al andar repartiendo y compartiendo el virus, que no respetan las mínimas medidas de protección ni de sana distancia. Que se burlan cínica y descaradamente de las instrucciones giradas por los gobiernos pero que serán los primeros en criticar, cuestionar y decir que nadie los atiende cuando caigan enfermos y no exista cupo para ellos en los hospitales.

¿La sana distancia? ¿Qué es eso?, si yo estoy bien sanote, puros inventos neoliberales para confundir a la gente, eso que se lo crea el gobernador o el secretario de salud. Yo mejor salgo porque en verdad ya no me aguanto ni me aguantan en mi casa.

No tienen miedo, tal vez porque somos un país así, que vive sin miedo, que todavía es libre de pensar y actuar como nos de la gana, irreverentes e inconscientes, un país que vive y convive con la muerte como si esto fuera algo normal.

No tienen miedo porque nunca lo han tenido, han disfrutado siempre de los beneficios de vivir en un país que hasta hoy les permite hacer y deshacer, torcer las leyes y reglamentos sin consecuencias, sin que nadie les prohíba ni les diga qué hacer, ellos solitos van por la vida así, sin pensar antes de actuar.

No piensan, definitivamente que no piensan, mucho menos en los demás, aquellos que a pesar de estar hoy sanos podrán enfermarse por el simple hecho de estar cerca de ellos, que sin deberla ni temerla, pagarán caro las consecuencias de esta inconsciencia.

¿Pero, cómo podemos crear consciencia? Si nuestra máxima autoridad en la nación se va de gira, sin tapabocas, jurando que su medallita milagrosa lo protege contra todo, en esa desesperada necesidad de inaugurar su obra faraónica o de rescatar la poca, muy poca credibilidad que le queda aún por parte de sus sufridos compatriotas.

Ese es nuestro referente hoy, un hombre enfermo de poder, necesitado del aplauso aunque este sea forzado, del contacto con las multitudes que deseoso de ser inmortal sale a la calle en momentos críticos para nuestro país.

El miedo a quienes dicen que no tienen miedo, a quienes irrespetuosamente se pasan por el arco del triunfo las Leyes, las ordenanzas, la amenaza y los mandamientos que deben privar en tiempos de crisis.

Ese miedo que atenaza, que priva y que me pone a pensar que en verdad estamos muy lejos de volver a esa nueva normalidad que esperamos, mientras vemos gente que valiéndole todo menos su propia salud y la de los demás, se ríe descaradamente de todo, solo porque si, porque es su forma de ver y entender la situación, sin pensar ni razonar, mucho menos ser solidario con los demás.

Esa gente que aplaude a los camiones de cerveza y repudia, insulta y golpea a los médicos culpándolos de su propia inconsciencia, es lo que refleja la doble moral y falta de educación de este México que tanto amo.

No tienen miedo porque aún siguen sanos y vivos, tal vez tendrán miedo cuando vean que la vida se les va y no haya quién vele por ellos. Entonces, culparán a todos y a nadie, menos a ellos, porque el sistema es maldito, porque las autoridades no lo ayudan, porque este país es una porquería ya sí, por todo y por nada, ellos jamás aceptarán que fueron ellos los responsables por aquello de no tener miedo, respeto ni sentimientos de solidaridad con los demás.

Nos leemos más adelante …

Noticias del Día

Intolerancia

Por Salvador Castro Iglesias Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

“Actitud de la persona que no respeta las opiniones, ideas o actitudes de los demás si no coinciden con las propias”.

Según esta definición, la intolerancia es una actitud, así de sencillo mis queridos lectores, solo una actitud que define muy claramente a quienes todos los días o con frecuencia buscan denigrar, ofender y desestimar un comentario, una opinión o punto de vista que vaya en cualquier sentido contrario a lo que ellos(as) piensan sobre tal o cual tema.

La intolerancia ha existido siempre, se hace presente de muchas formas y en diversos momentos de nuestras vidas cuando opinamos algo que no coincida con lo dicho o hecho por alguien que piensa que solo su punto de vista es el correcto.

La hemos visto en muchos países y en todas las épocas pasadas y presentes, en las que ser “diferente” por color, raza, forma de pensar o de actuar nos hace víctimas de quienes no piensen igual.

En nuestro país (México) de un tiempo para acá, se ha hecho más notoria la intolerancia que bien pudiera pensarse, está fomentada desde la misma Presidencia de la República en forma de mensajes discriminatorios, en buscar minimizar los hechos o la falta de ellos, llegando incluso a la burla hacia aquellos que no opinan igual que nuestro flamante Presidente.

En forma de burla se minimizan los fracasos, los errores y a quienes tienen la osadía de cuestionarlos, “que los Mexicanos no ocupamos Ingenieros ni Arquitectos para construir nuestros hogares”, “ que los médicos solo buscan lucrar con nuestra salud”, y así, mensajes cargados de intolerancia, dichos por quien debería ser el Mexicano con mayor capacidad de tolerancia, nuestro Presidente.

Tal vez esa sea la forma en que busque perpetuarse en el poder, atizando el odio acumulado por tantos años de opresión, de saqueos y de burlas en los hechos en contra de los mexicanos de parte de quienes en su momento, se aprovecharon de un cargo popular para enriquecerse indebidamente.

Intolerante ante las críticas, ante cualquier intento de aportar algo nuevo o denunciar los errores que se vienen presentando y que buscan ayudar a que las políticas públicas se apliquen de manera correcta, dialogando e intercambiando opiniones, nuestro Presidente presta oídos sordos y solo atina a contestar con ese dejo de burla a quienes se atrevan a contradecirlo.

Intolerancia, palabra que define muy bien a muchos políticos de nuestro México querido, que se usa y aplica negando cualquier cosa o hecho consumado y cuestionado en su contra.

Adolfo Hitler tuvo la genial idea de buscar víctimas para lograr sus planes de conquista, vender la idea de que los judíos eran los culpables de todo mal acontecido en contra de los alemanes, creando un ambiente hostil e intolerante a todas luces que, bien se vio a finales de los años 30tas y principios de los 40tas.

Millones de Judíos fueron asesinados, masacrados e incinerados mientras los mismos alemanes se hacían de la vista gorda fingiendo no ver lo que sucedía a su alrededor.

Quienes son intolerantes jamás podrán admitir cuando van mal, cuando alguien tenga el descaro de decirles que las cosas se están haciendo de la manera incorrecta y eso puede llevarnos al oscuro precipicio de la intolerancia permanente.

“Si no estás conmigo estás contra mí”, frase lapidaria que está siendo utilizada diariamente a quienes cuestionen en orden de las cosas, difieran en puntos de vista, opinen en contra y tengan el atrevimiento de contradecir lo dicho y hecho.

Se va perdiendo la sana interlocución, el intercambio de puntos de vista y opiniones, máxime cuando las redes sociales se van llenando de mentiras o verdades a medias y quienes participan en dichos sitios dan por hecho todo lo que ahí se publique.

Dejamos de analizar, de estudiar, de intercambiar ideas, solo damos por hecho y ya.

Juzgamos a las personas por su color, su raza o su forma de ser, sin pensar que nadie es perfecto y que México es un país amalgamado por millones de seres humanos que, en apariencia, podrán ser diferentes, pero vivimos en el mismo país, muchos aquí nacimos de una mezcla de razas y de colores, somos el resultado de un encuentro de mundos y de lugares y somos todos Mexicanos.

Recordemos casos como el de Alemania, Rusia y otros países que olvidaron lo grande que es cada aportación, cada opinión y diferentes puntos de vista, el totalitarismo comienza precisamente cuando solo mi opinión y actos son válidos, por la buenas o por las malas, cuando dejamos de escuchar, de intercambiar opiniones diversas, siempre desde el respeto a cualquier ser humano.

La intolerancia no nos llevará a ningún lado bueno, nos impedirá corregir el rumbo y volver a ser un gran País. Retomemos la concordia y el respeto, vayamos juntos porque solo así podremos salir del atolladero, siendo tolerantes y aportando ideas y puntos de vista para beneficio de todos.

Nos leemos más adelante …

Noticias del Día