Sáb. Nov 27th, 2021

Por Salvador Castro Iglesias

México es mágico, la muerte es para los mexicanos solo un paso al inframundo y este 1ero, de noviembre recordaremos a quienes hoy ya no están con nosotros en esta vida.

En casi todo el país se preparan ofrendas fúnebres, se colocan en muchas casas altares llamados de muertos para honrarlos, poniendo en ellos fotos, comida y todo aquello que el difunto disfrutaba en vida.

Aquí en Baja California esta tradición fue traída desde el interior del país hace ya algunos años y poco a poco ha ido enraizando como parte ya de nuestra cultura.

Hoy recordamos a todos los seres queridos que fallecieron y que se supone regresan por una noche para estar junto a nosotros.

Después de haber pasado casi dos años con una pandemia que se llevó a muchos seres queridos, los recordaremos este día de muertos, con amor, con dolor por su partida y sobre todo con la esperanza de que algún día podamos reencontrarnos con ellos, allá en la eternidad.

Recordemos a nuestros difuntos, pero esta fecha bien podría recordarnos que seguimos vivos, que el tiempo pasa y que algún día quedará solo el recuerdo de nuestro paso por este mundo.

Nada es para siempre, y eso deberán recordar quienes hoy dirigen los destinos de los vivos en Baja California Sur.

Recordar que 3 o 6 años se van muy rápido y que la entrega, pasión y amor por su tierra deberá ser la constante mientras estén al frente de su encomienda y sus labores.

Hasta hoy vamos viendo como muchas cosas cambian, se mejoran y se busca gobernar de cara al pueblo, con audiencias públicas directas, buscando resolver los problemas que aquejan a muchos ciudadanos y que hoy son escuchados por quienes tienen el poder de ayudarlos.

Gobernar para los vivos, sin olvidar a los muertos, aquellos que dejaron sus vidas de trabajo, de tesón y de amor y que hoy son referente a quienes llegan a dirigir los destinos de Baja California Sur.

Los que estamos vivos hoy, seguimos pensando en un futuro cercano prometedor y de bienestar para todos los que vivimos aquí.

Hoy quiero recordar a mis abuelos paternos y maternos que creyendo en esta tierra, vinieron a invertir sus recursos hace ya muchos años, trayendo consigo a sus hijos e hijas, dejando aquí sudor, lágrimas, alegrías y sus vidas para heredarnos un futuro promisorio.

Si, los vivos debemos recordar a nuestros muertos, de quienes heredamos su amor por la tierra, sus luchas por domar un desierto y un mar a base de trabajo fecundo, siempre en beneficio de los demás.

Hoy recordemos todos a quienes nos antecedieron, sus risas, sus llantos, sus alegrías y hagamos de este recuerdo un compromiso personal para mejorar como personas y para ser mucho más conscientes de ese legado que dejaremos a nuestros hijos a hijas al partir.

Vayamos todos vivos al encuentro con el futuro, a unirnos como hermanos y a aportar la parte que nos toque, a denunciar cuando las cosas no vayan para bien y a sumarnos al llamado de quienes dirigen los destinos de BCS para juntos todos crear mejores condiciones de vida y ser ejemplo vivo de una tierra que llora a sus muertos pero que también festeja a sus vivos.

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