Mar. Oct 19th, 2021

* Por Lic. Jorge Iván Navarro Manríquez y Lic. Jesús Francisco Rubio Salgado

Es un gusto Querido Lector exponerle nuestra percepción y comentarios sobre los diversos temas que acontecen en el vivir diario de nuestra hermosa tierra de Baja California Sur, en cuánto a las cuestiones de carácter social, económico, político y de todas aquellas que son igual de importantes conocer y opinar para construir una verdadera democracia, y tener un electorado educado qué se motive en todo momento a la participación ciudadana.

En esta ocasión le exponemos nuestros comentarios y experiencias sobre la función de la abogacía en la realidad de nuestro Estado de Baja California Sur, un tema muy amplio y complejo, y que como bien decía el ilustre Eduardo J. Couture en uno de sus mandamientos del abogado: «La Abogacía es una Ardua Fatiga Puesta al Servicio de la Justicia».

Y todo empieza con la decisión de convertirse en estudiante de la Honorable Licenciatura en Derecho, y qué tal vez, como a muchos le sucedió en su momento, nos sentimos atraídos por la elegancia, la cultura, la trascendencia y el poder del que deviene el conocimiento de lo jurídico, y de ese fenómeno normativo llamado derecho, y que a lo largo de un trayecto de entre 3 y 5 años aproximadamente, según la universidad en la que se curse, se recibirá una preparación profesional tanto teórica como práctica, dicho sea de paso, no podemos dejar de lado lo teórico de lo práctico, ya que sí solamente se conoce lo puro teórico el conocimiento se convierte en pura retórica, a contrario sensu (sentido contrario) sí solo aprendemos lo práctico y se deja de lado la parte teórica sólo estaríamos aprendiendo pura mecánica, uno de los dilemas con el cuál muchos estudiantes, incluyendo en su momento el que escribe, nos encontramos cara a cara en la ilustrísima carrera de la licenciatura en derecho y que en estos tiempos y estas nuevas generaciones de profesionistas de derecho muy probablemente también se vieron confrontándose con él.

Luego entonces, no solamente es importante percibir los conocimientos teóricos y prácticos, que como herramienta se necesitarán para ejercerlos en una realidad social en la que el abogado perito en derecho se desenvolverá, y que en verdad no es nada fácil, porque evidentemente la justicia es muy complicada, y no se debe dejar de lado la conciencia social que debe de tener el licenciado en derecho para que con sus conocimientos, su cuerpo y su alma, contribuya a construir una realidad social más digna y progresista, para lo cual debe de tener presente que cada vez que brinda una asesoría o realiza las gestiones tanto judiciales como extrajudiciales para solucionar un determinado asunto, está ayudando a cambiar la vida de las personas, quienes muy probablemente estén sufriendo por ese problema jurídico, y ¡a caray! niégueme qué cuanto no se padece con un problema de esa naturaleza, y no solamente el justiciable sufre en sí mismo el estrés de esa dolencia legal, sino también sufre el alma, por lo cual se dice que de alguna manera el abogado también es médico del alma, mismo dolor que muy probablemente y de igual forma lo llegan a padecer aquellos personas cercanas a él.

En nuestra sociedad sudcaliforniana, que comparativamente a otras realidades sociales es pequeña, también existen coincidencias de aquellos problemas qué jurídicamente afectan a la población de nuestro territorio y tanto al sector público y privado, así pues, nuestro ayuntamiento requerirá de la debida asesoría legal en cuanto algunas cuestiones relacionadas a la interpretación y aplicación e de los reglamentos y leyes locales, decisiones sobre el uso del suelo, aquellos que tienen que ver con cuestiones de administración pública o seguridad social a nivel local, desde luego con derechos humanos y en general con la asesoría que gratuita y afortunadamente se otorga a la ciudadanía en general a través de los servidores públicos especialistas en derecho, claro está que estos son algunos de los temas que generalmente requieren de la intervención de un abogado, por otro lado tenemos también la intervención de los abogados, por ejemplo, en el asesoramiento de las iniciativas de ley y en la toma de decisiones respectivas de nuestros diputados, así también como cada uno de los departamentos legales y consejerías jurídicas a nivel Estatal en Baja California Sur, que contribuyen al fortalecimiento y solidez del ejercicio profesional de las dependencias y desde luego a garantizar una seguridad jurídica en los trámites y las tomas de decisiones que se realizan.

En esta misma línea argumentativa, otros de los problemas comunes qué un justiciable puede padecer, podemos citar, de manera enunciativa pero no limitativa, aquellos relacionados con su estabilidad laboral, como por ejemplo queda muy ad hoc (muy apropiado) citar los cambios de administración de un gobierno a otro en el que se prescinde de los servicios de muchos trabajadores burocráticos tienes muchos de ellos desde luego que han de tener familia y dependientes económicos y por lo tanto ya tenemos una angustia sí es el caso que a ese trabajador burocrático no le pertenezca alguna otra fuente de ingresos para poder cumplir con sus obligaciones como jefe o jefa de familia, por otro lado tenemos también aquellos relacionados con la naturaleza de los delitos cómo pueden ser aquellos relacionados a hechos de tránsito o al apoderamiento de la cosa material ajena cómo lo es el robo, y quién gracias a Dios no lo ha padecido, y que bueno, afortunadamente no conocerán la aflicción y el coraje de alguien a quien le arrebatan el esfuerzo del producto de su trabajo sin mediar razón o motivo alguno, también, como pueden ser  y son las dificultades qué se pueden presentar por la convivencia  entre padres e hijos por diversas circunstancias y que tengan que resolverse por la intervención del Estado a través de un tercero capacitado que no es otro más que un juez en materia familiar; y así sucesivamente se puede estar citando diversos supuestos jurídicos en los cuales el abogado se ve inmerso y que mucha gente, tal vez, tenga la idea de que el abogado solamente conoce y debe conocer de las leyes, lo cual no es así, ya que cómo se mencionó al principio de estas líneas, la impartición de Justicia es muy compleja y no solamente comprende la función del poder judicial materializado a través del ejercicio profesional de jueces, magistrados, ministros y demás operadores jurídicos, también requiere de la intervención de los abogados en calidad de representantes o mandatarios judiciales y de los respectivos defensores, aunado también a que el abogado debe de tener cierto criterio y preparación en cuanto a la lógica, conocimiento de otras disciplinas, conocimiento de otras ciencias como lo son la prueba científica que realizan muchos peritos, químicos, topógrafos, valuadores, etcétera.

No hay que dejar de lado también, el ambiente de la comunidad de postulantes del derecho, que se desenvuelven y ejercen el derecho tanto en los juzgados de primera instancia, tanto del ramo familiar, como civil mercantil o penal, de igual forma en las salas de apelación, y desde luego en la justicia federal, llámese juzgados de distrito o tribunal colegiado de circuito, ya que evidentemente, el ambiente del ejercicio profesional del abogado está  bastante amplio, y en cuanto a las profesiones jurídicas puede ser tanto abogado postulante como notario, docente universitario, asesor, mediador, investigador, etc.

También es muy notable destacar, la importancia que tiene la colegiación del abogado, y para tales efectos tenemos aquí en Baja California Sur al Honorable Colegio de Abogados, cuyo trabajo en conjunto lo ha desempeñado con la comunidad de abogados postulantes así también con las autoridades de la materia, como bien es el Tribunal Superior de Justicia, en todo lo ancho del territorio Sudcaliforniano, dotando de conocimientos mediante la implementación de cursos y demás actividades de actualización y de difusión que oportunamente se realizan a través de los medios ya conocidos, resaltando, que en lo que respecta a la radio, queda constancia y es un hecho notorio la intervención que realizan los abogados de diversos ámbitos fungiendo como jueces o magistrados o abogados postulantes en las opiniones y la información o rendición de cuentas que realizan sobre los asuntos de relevancia y que generan opinión y objetividad entre la población a través de ese medio de comunicación, sobre todo en lo que concierne a temas materia de derecho penal, o como en su momento causó mucha polémica la cuestión de la minería categorizada como “tóxica” en nuestro territorio.

Por lo tanto el ejercicio profesional del abogado impacta directamente en la vida de las personas, independientemente del ámbito público o privado en el que se desenvuelva, se dice que la antecedente más remoto del abogado es el de los sabios del rey, quién no podía tomar una decisión, a menos que fuera consultada por sus sabios, quienes les daban su opinión y consejo en las decisiones del quehacer diario de su cargo, cuyas decisiones evidentemente repercutían a la vida de las personas y aseguraban el ejercicio del poder por más tiempo; sin embargo  actualmente vivimos en un mundo globalizado qué se mueve de forma muy veloz, y con el avance de la tecnología se ha afirmado por la comunidad científica que a futuro ya no va a ser necesaria la profesión de abogado, ya que la inteligencia artificial podrá ejercer esa función a través de una serie de algoritmos matemáticos, y digo yo que esto me parece absolutamente absurdo ya que ninguna máquina o inteligencia artificial por más eficiente que sea nunca jamás logrará equipararse al sentimiento humano, al compromiso ya la empatía de otro ser humano que en su función social de abogado le extiende su ayuda a otro que se encuentra necesitado, y que comparte el mismo dolor emocional de quien lo padece, por lo cual y para mí, la cuestión del uso de la inteligencia artificial como sustituto del abogado  queda meramente en el plano de la mera ficción; por otro lado, cabe hacer mención de  como la abogacía ha venido siendo percibida en estos últimos años, ya que a muchos colegas se les ha tildado de corruptos, leguleyos, que viven del dolor ajeno y que no tenemos sentimientos, lo cual evidentemente es una falacia, y sobre esto último me permito recalcar que, no es que el abogado no tenga sentimientos, sino que para poder ejercer la profesión con una mayor precisión, a nivel quirúrgico, es necesario realizar el proceso cognoscitivo de raciocinio jurídico desligándose, sólo por cortos momentos, de la parte emocional que a veces pudiere nublar la conciencia y el buen juicio del abogado, precisamente para ejercer la profesión con la mayor calidad profesional posible; y dejando de lado todos esos calificativos peyorativos que al final del día salen sobrando, porque mientras la conciencia esté verdaderamente tranquila no habrá necesidad de tener remordimiento alguno, y en el supuesto de que si se cometiere algún delito en el ejercicio de la profesión de abogado, por más insignificante o menor que este sea, la sanción más severa será qué la conciencia jamás lo absolverá de su delito.

El vivir del ser humano es tan variado que es jurídicamente imposible que todos los supuestos de facto que emanan de la vida del hombre se contemplan en la ley, que sin embargo el abogado debe de tener una herramienta principal para poder afrontar todas esas exigencias profesionales y que no es otra cosa más que lo que se llama el criterio jurídico, y una cuestión cultural de cómo la sociedad percibe al abogado es relacionado a que como tal debe de saber de todo, tanto de economía cómo de política, tanto de filosofía como de ética, o bien incluso de religión ya que hay cierto roce en los cánones y postulados eclesiásticos y teológicos y el conocimiento de lo jurídico, debiendo de saber además tanto de las cosas del pasado, del presente y su respectiva evolución hasta los días presentes, por lo cual en cierta forma no se puede saber todo pero si se puede opinar en cada uno de esos ecosistemas de conocimiento, pero es muy cierto que el abogado debe de tener una amplia cultura y no se diga también de un buen dominio de la palabra, tanto escrita como hablada, ya que otra de las funciones importantes del abogado es la construcción de argumentos sobre los cuales reposa la esencia de lo justo, de igual forma siendo importante que contribuya la difusión de la ley, ya que en el ejercicio de su profesión da conocer el contenido no solamente de la ley sino de la actualización de esta y las nuevas corrientes interpretativas y de jurisprudencia qué pueden cambiar el sentido o bien le dan forma a una decisión jurisdiccional, cómo lo es una sentencia, que ordena un hacer o un no hacer, y qué para el actor o para el demandado, según el tipo de condena, transforma su vida afectando sus derechos, su patrimonio y sus relaciones humanas, y que como repetidamente se ha mencionado en otras ediciones de esta columna, los seres humanos somos seres emocionales por excelencia y sentimos placer, satisfacción y sufrimiento dependiendo de cómo se va construyendo para bien o para mal nuestra realidad y que solamente quien haya experimentado el dolor humano puede comprenderlo a conciencia, siendo necesario para el abogado una serie de principios morales objetivos y éticos que a manera de brújula bien su profesión, y que debe tener muy presente ya que a veces es muy fácil desviarse del camino, ya que se dice que debajo del puente de nuestra profesión pasan todas las miserias del mundo, también hay quienes afirman que no importa la grandeza de los conocimientos sino la rectitud de los principios.

Es entonces, qué el abogado no solamente sabio que orienta en la toma de decisiones, no solamente es un representante o mandatario, no solamente ayuda a difundir lo jurídico, no solamente da paz y tranquilidad al alma de los afligidos, sino que también predica con el ejemplo aspirando al ideal del ser humano perfecto, y aunque parece que muchos son los que estudian derecho, no todos a veces aspiran al ideal de un verdadero abogado, ya que puede configurarse la figura del simulador jurídico, qué no es otro sino aquel que aparenta ser abogado pero no lo es; por eso otra de las exigencias profesionales de la abogacía es la preparación constante, sobre todo porque el derecho es progresista y como la sociedad evoluciona, también lo hacen las conductas de las personas que deben ser reguladas por el derecho y en consecuencia el abogado debe adquirir ese nuevo conocimiento para poder seguir ejerciendo su profesión de manera humanamente racional; y no se deje de lado la participación democrática ya que la abogacía también funciona como un elemento que permite equilibrar el choque de las corrientes de pensamiento y las posturas de la sociedad.

El derecho es el arte de lo justo para el bien del hombre, desde luego que también está presente el derecho como fenómeno social y como sistema normativo, impactando a los Derechos humanos que ejercen las personas, temas tan controvertidos, cómo lo han sido y seguirán siendo, como el aborto, la evolución de la familia, la regulación jurídica de los servidores públicos y su responsabilidad, la dinámica de la familia cuando los padres se divorcian, los derechos de los trabajadores, el derecho al agua, la educación qué es impartida por el Estado y que hay quienes afirman qué es puro adoctrinamiento, y un sinfín de temas que el imaginario colectivo puede deducir y que quiénes lo han llevado al plano procesal ante un juzgado lo habrán vivido directamente en carne propia y han conocido como es el actuar de los abogados tanto de quién lo representa como lo de la parte contraria y de los servidores públicos que forman parte del sistema de impartición de justicia, yo creo que decir o referirse a aquellas cuestiones que impactan la vida de las personas es una expresión muy limitada y corta ya que a veces no existen palabras para describir la convergencia de emociones del ejercicio de la abogacía y de las consecuencias que a veces por los medios de comunicación se analizan, teniéndose poca o mucha objetividad al respecto, ya que se requiere de los profesionales en derecho que son los abogados para que se ayude a difundir los temas también de relevancia para la sociedad y que nos conmocionan y qué algunos muchos de ellos siguen recordando  y que siguen causando una dolencia social.

Aquí en Baja California Sur, cómo en otras realidades del territorio nacional, definitivamente se requieren de abogados que sean portavoz de la ley y de la razón en la que reposa lo justo y que mediante la argumentación plasmada tanto en sus demandas, así también como en las sentencias que son emitidas a diario por nuestros tribunales y juzgados locales, y por los demás del territorio nacional, ayuden a crear una conciencia y una cultura jurídica qué se arraigue en la conciencia de las personas para que podamos vivir en armonía y que perduren las generaciones venideras, reiterando que las necesidades y exigencias que la sociedad Sudcaliforniana le demanda actualmente a nuestros abogados está al día con los procesos de globalización que requieren de un excelsa preparación profesional, ya que los problemas y fenómenos legales de Baja California Sur son casi tan comunes como los de otras realidades sociales de todo México.

Como siempre, Agradecemos una vez más a todos los queridos lectores que nos regalan un poco de su tiempo para poder leer nuestra columna y por supuesto a analisisbcs.com que nos permite este espacio a favor de la opinión y de la diversidad de la manifestación de las ideas, por las temáticas de nuestra realidad social en Sudcaliforniana, quien es un motor para nosotros en vista de seguir exponiendo nuestras opiniones bien intencionadas y de forma objetiva, reiterando el agradecimiento para con aquellas dudas, sugerencias o comentarios respecto a sus temas jurídicos de interés que pudiéramos abordar para exponerles y así abonarles más a su acervo de conocimiento, que desde luego consideramos es amplio y bastante.  RS Abogados, Estudio jurídico, somos profesionales del Derecho, especializados en Derecho familiar y civil, así como en Derechos Humanos que está compuesto por, el Lic. Jorge Iván Navarro Manríquez, egresado de la licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California Sur, con diplomado en Derechos Humanos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el Lic. Jesús Francisco Rubio Salgado, egresado de la licenciatura en Comunicación y de la licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California Sur, con diplomado en Derechos Humanos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.  Datos de contacto rsabogados.bcs@gmail.com, con gusto recibiremos sus sugerencias y temas de interés.       

Deja un comentario