Mié. Sep 22nd, 2021

Por Salvador Castro Iglesias

Por lo general a los seres humanos nos gusta hablar, comentar, discutir y tener nuestras propias ideas, mismas que externamos en cada ocasión en la que nos reunimos alrededor de una buena taza de café, una cerveza o cualquier bebida para socializar.

Sin embargo, en algunas ocasiones no falta al amigo o conocido llega y comienza a estar en desacuerdo con todo lo que se comenta y difiere de cualquier tema del que se esté tratando.

Muchos opinarán que está bien, que cada quien tiene todo el derecho de estar o no de acuerdo con algún tema, pero cuando estas personas solo hablan y hablan y hablan sin parar tratando de demeritar sobre el mismo, las cosas cambian.

Si es de política el tema a comentar, de seguro dirá que todo está mal, que los políticos son corruptos, que solo viven a expensas de los sufridos contribuyentes, que son un mal necesario y todavía, se atreven a dar algunos nombres como ejemplo.

Estoy de acuerdo en que tristemente la política se ha enlodado y demeritado por personas que haciendo uso de ese efímero poder conferido por el pueblo en las urnas han abusado de ello dejando a su paso un historial nada positivo.

Pero cuando alguien dice que TODOS son pillos y no reconoce las cosas positivas de algunos de ellos y no aporta nada más que supuestos, las cosas dejan de tener credibilidad.

Los mexicanos tenemos muchos recursos para inconformarnos ante la Ley si sabemos a ciencia cierta cuando algún funcionario público está haciendo uso indebido de los recursos a su alcance y bien, haciendo un mal uso de la autoridad conferida, pero no lo hacemos.

El caso va porque pareciera que las charlas de café son propicias para soltar todo de nuestro ronco pecho solo porque sí (con algunas honrosas excepciones) y darle gusto al chisme, al cotilleo o a la mentira.

Bien dicen que hablar de política, de sexo o de religión son temas tabú, para hacer de una convivencia algo agradable, creo que tienen razón.

Para algunas personas pareciera que nada les acomoda, nada les gusta y todo está mal, si alguien opina que el gobernador en turno está haciendo su trabajo bien, entonces saltan a la palestra y tratan por todos los medios de desvirtuar lo que se dice, opinan como expertos en la materia (sin tener los fundamentos requeridos) y a darle con todo.

Si el tema es de religión, para estas personitas también todo está mal, que si los curas se enriquecen gracias a las dádivas o limosnas que reciben, pero obvio, sin mencionar todas las obras de caridad que realizan, los costos de mantener las iglesias, sus alimentos, vestuario, etc. El caso es hablar mal.

¿Y qué decir cuando se toca el tema del sexo?, no faltará el clásico galán que dirá a bote pronto que ya se tiró a fulanita, que si la otra es cascos ligeros, que si fulanito le comentó que zutanita le pone los cuernos a su marido, etc. ¿Qué cosas no?

Y así, a quienes nada les acomoda suelen hablar mucho sin pruebas, sin conocimiento de las cosas y sobre todo, solo por parecer interesantes y que los demás vean que ellos si saben y tienen la verdad absoluta.

Las llamadas redes sociales son semillero de este tipo de personas, opinan, dan cátedra y son expertos en temas que la mera verdad ni conocen, pero tienen que dejar huella de sus dichos, sus supuestas verdades y como muy pocas personitas se dan a la tarea de investigar los dichos, más tarde que temprano pudieran estos convertirse en verdad.

Ayer leí precisamente en las redes sociales la supuesta lista de quienes serán ungidos por el Gobernador Víctor Castro Cosío para encabezar su Gabinete, misma que obviamente no ha sido publicada por el Profe. Castro Cosío, pero que dio lugar a un montón de réplicas, comentarios, opiniones y demás.

Aquellos(as) a los que nada les acomoda se dieron vuelo opinando, “que si fulanito es un pillo”, “que si menganito no tiene experiencia pero es amigo del Profe.” Y así, muchos comentarios sin ton ni son, el caso es opinar o quejarse porque… Nada les acomoda.

Aquellos a los que nada les acomoda son por lo general miembros de algún Club de servicio y casi siempre se dedican a criticar cualquier evento o acción para recaudar fondos para ayudar a X o Z, expertos opinólogos que solo opinan pero que a la hora de ir a trabajar se disculpan, se hacen los enfermos o de plano mejor esperan a que se lleve a cabo el evento para… Criticar. Si señor, expertos en criticar y malos para trabajar.

A los que nada les acomoda, opinan, dicen, se oponen a todo y por todo y creo que de esos México está lleno, cuando los tiempos como los que estamos viviendo requieren de personas que propongan, que digan cómo hacer las cosas (si es que saben bien como hacerlas), que aporten y nos ayuden, a los que nada les acomoda mejor se hacen ojo de hormiga y opinan pero en contra de todo y contra todos.

Opinar es bueno, es sano y aporta otro punto de vista, pero soy creyente de que hacerlo es una gran responsabilidad, involucra a personas, gentes e ideas y que bien llevadas a cabo contribuyen a una mejor sociedad.

No sea usted de esos a los que nada les acomoda, contribuya con su sociedad, participe y cuando vea algo que no va bien opine, pero aporte, de opciones y hágase responsable de todo ello.

Nos leemos más adelante …

Deja un comentario