Mié. Sep 22nd, 2021

“En arqueología descubres lo desconocido, en diplomacia cubres lo conocido”.  T. Pickering.

Por Ángel Ozuna

Un viejo dicho decía lo anterior para referirse a la manera en que uno tenía o debía de comportarse o conducirse aun en situaciones difíciles. Esto viene a cuento a raíz de la presentación tan deplorable de la Sra. Tatiana Clouthier en su reciente visita a los Estados Unidos. Deplorable en más de un sentido. Por un lado, su forma de vestir y arreglo personal tan fuera de lugar y por el otro lado, está su falta total de conocimiento sobre temas económicos, específicamente sobre el Tratado de Libre Comercio.

Para ser honestos, a lo único que fue la Sra. Tatiana fue a que le leyeran la cartilla al gobierno mexicano en relación a su comportamiento en el sentido del trato a los inversionistas norteamericanos y la creación de un ambiente de incertidumbre para sus inversiones, en una palabra, le tienen miedo a Obrador y sus desplantes populistas. Ejemplos sobran. Acordémonos nada más de la empresa Constellation Brands cuya inversión en una planta cervecera fue cancelada por un arrebato de Obrador, claro, él dice que “el pueblo le ordenó”. Luego tenemos a varias empresas europeas a quienes no baja de ladronas. Así pues, los retrasados mentales de la 4t están peleados a muerte con el capital extranjero.

Las relaciones diplomáticas del gobierno de Obrador son un verdadero fiasco.

En cuanto a su desempeño en tratos internacionales: el “bienvenida presidente Kabala” no se nos debe olvidar, a los norteamericanos menos, luego la falta de respeto mostrada por con su presentación personal con una sola manga de su camisa fuera de lugar, los pantalones manchados y sus zapatos de cartero australiano (con perdón del gremio). La esposa del presidente, que no quiere que la nombren “primera dama” por alguna razón que solo ella conoce, se presentó recordemos a una ceremonia de graduación en la Heroica Escuela Naval Militar en Veracruz con una apariencia de hippie de los 60as, incluyendo sandalias reglamentarias.

En fin, parece que estas personas de morena están empeñadas en hacernos aparecer a los mexicanos como unos desarrapados, vulgares y corrientes. El punto es que ellos sí lo son, pero hacen parecer como si todos fuéramos como ellos, lo cual no es verdad. Quién sabe cuál sea su afán, tal vez aparecer como muy humildes cercanos al pueblo que dicen servir, en cuyo caso son unos hipócritas porque ya sabemos que viven de otra manera muy diferente, sobre todo los hijos de obrador. A este gobierno le valen un cuerno las reglas de urbanidad y decencia, mucho menos observan el protocolo de vestimenta en reuniones importantes, esa es desgraciadamente, la única verdad.

Lo anterior me trae a colación una pequeña historia de mis andanzas por África. En el Congo, un país de extrema pobreza cuando fuimos recibidos por primera vez en el aeropuerto de Point Noire en la costa del Atlántico, me fije en los despachadores que no traían ropa decente, no se diga uniformes.  Les regalé todas las camisas blancas que pude de mis uniformes, incluyendo zapatos. A la siguiente vez que aterricé en Point Noire me recibió un despachador “rechinando” de limpio, con su camisa blanquísima y bien planchada. Las prendas podrán ser de segunda mano, pero portadas con mucho orgullo y dignidad realzan a las personas. Acá en nuestro país al parecer la orden es andar mal presentado, para dar la impresión de “ser del pueblo”.

México en poder del crimen desorganizado. Lo saben nuestros vecinos, lo sabemos nosotros, pero Obrador lo sigue negando.

Cambiando un poquito de tema, escuchando el noticiero de Pedro Ferriz de Con nos enteramos de que existe un buen número de embarcaciones piratas que operan en la Sonda de Campeche ante la complacencia de la Armada y que se dedican a abordar y asaltar a cualquier embarcación que se les atraviese, incluso están llegando hasta algunas plataformas y se dedican a robar y vandalizar esas estructuras marinas. El problema no es nuevo, pero lo que si llama la atención es la apatía, descuido y abandono de la Armada quienes solo se dedican a recabar datos de los atracos y jamás se vuelven a parar por ahí. Igual como está sucediendo en tierra firme con algunos estados que se encuentran prácticamente controlados por los grupos delictivos sin que los elementos de la secretaría de la defensa asomen sus narices. Eso sí, en los desfiles nos presumen todo tipo de vehículos y armamento para justificar su estrafalario presupuesto, cosa que en resumidas cuentas no nos sirven absolutamente para nada a los mexicanos.

¿De qué le sirve su fusil a un soldado o a un infante de marina? Para nada, es más, sería mejor que ni los llevaran a sus misiones porque lo más probable, es que se los quiten y les den con ellos. El enemigo según el almirante Ojeda Durán, son los jueces del sistema judicial mexicano, esos son los que hay que atacar. No contento con esto, hace unos días el secretario de marina se avienta de su ronco pecho para expresar públicamente: “En México todos los funcionarios públicos son unos corruptos”. Le falto agregar “somos” porque se pasó “a formar” a su jefe Obrador y a él mismo. ¿Pañuelito blanco?

A Obrador se le iluminan sus ojitos cuando habla de Cuba y ya les propuso que nombren al periodo castrista de más de 60 años oprimiendo al pueblo cubano como: “los grandes benefactores de la humanidad” y ya como estaba encarrerado en el castillo de Chapultepec, pidió la desaparición de la OEA y sus miembros “lacayos”. El de Macuspana les propuso formar un bloque de países al sur del rio Bravo hasta la Patagonia para enfrentarse a los Estados Unidos y Canadá. Algo así -dijo- como la Unión Europea, pero con un euro “tlaxcalteca”.

Como dice atinadamente el comentarista Ángel Verdugo: “obrador si no está completamente loco al menos ya perdió la chaveta”. El problema es que es el presidente de México y nos sigue conduciendo al desastre. Cada día que pase ese que está sentado en palacio nacional, nos va a costar mucho trabajo a los mexicanos reconstruir las ruinas que está dejando atrás como estela de destrucción. Ya nos van a encasquetar el “gas bienestar”, hay que ir pensando en que ya vienen en camino las “tortillas del bienestar” seguidas de “atole bienestar”. ¿Se imaginan a los soldados y marinos repartiendo tortillas en las colonias populares?, no se rían, para allá vamos.

Desgraciadamente a Obrador le quedan 1,152 días para irse a su rancho en Palenque, a menos de que un milagro nos salve.

Gracias por leer.

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