Sáb. Jul 24th, 2021

* Por los Lic. Jorge Iván Navarro Manríquez y el Lic. Jesús Francisco Rubio Salgado

Julio 12 de 2021

Qué tal estimado Lector, le Deseo Tenga un Excelente Inicio de Semana, esperando se encuentre muy bien, llevando a cabo todas sus actividades de manera habitual y gozando de un excelso estado de salud; en esta ocasión, y en conmemoración a los Festejos del Día del Abogado en México, precisamente este 12 de Julio del 2021, me permito exponerle algunas reflexiones y comentarios en torno a esta Noble y Compleja profesión, equiparable a la labor que realizan los Médicos, en cuanto a que el Abogado es de alguna manera médico, pero del alma.

Antes que nada Querido Lector, empiezo comentándole que el Abogado se mueve en un mundo de significaciones y de relaciones morales, evidentemente todo asunto que aborda el Abogado implica precisamente una cuestión de naturaleza moral, ya el sabio filósofo Aristóteles mencionaba que el ser humano se convierte mediante la realización de actos justos, templados y valientes, y que la excelencia moral se produce como resultado de la práctica de esos actos, el Abogado trata con la ambición, las pasiones, los instintos y todas las demás debilidades de la naturaleza humana, a tal grado de que hay quienes dicen que debajo del puente de la profesión de Abogado pasan todas las miserias del mundo, el Abogado es defensor de una causa, así como un Juez dicta una Sentencia, al final del día, los dos actos tienen como destino el hacer Justicia en base a la razón y en la virtud.

El Abogado tiene como finalidad proponer su voluntad a un bien verdadero, al cual debe imprimírsele amor y entusiasmo por lo justo, ya que al realizar la cosas por amor se excede el mero cumplimiento del deber ser y se está alcanzando una verdadera plenitud humana, y es a ese estado de conciencia al que debe aspirar el Abogado, un estado de virtud y de conciencia superior.

Y para entender más la labor del Abogado, hay que trasladarnos a la raíz etimológica de ese concepto, puesto que la palabra Abogado proviene del latín “Advocatus”, que a su vez deviene de la expresión latina “Ad Auxilium Vocatus”, qué quiere decir “El Llamado Para Auxiliar”; aunque algunas otras acepciones refieren al concepto de Abogado como “Al Que Habla Por Ti o Frente De Ti”, dicho sea de paso, para que exista armonía entre la profesión de Abogado y la persona que ejerce dicha profesión se debe estar dotado con un espíritu de ayuda hacia el prójimo, adquiriendo las herramientas y conocimientos propios de la profesión a través del estudio constante, recurrente y perseverante de la ciencia jurídica, de la filosofía, de la interpretación, de la argumentación, de la ética y también del estudio de la compleja naturaleza humana, que sobre todo en este siglo XXI ha derivado en una serie de complicados comportamientos sociológicos; y así entonces el Abogado deberá ir perfeccionando, puliendo y refinando su profesión, haciendo mención, que efectivamente, el Derecho también es un fenómeno social cambiante cuyo conocimiento demanda un reto en el raciocinio y la argumentación jurídica.

Se dice muy sabiamente que escoger una profesión es escoger un destino, y para estudiar la honorable profesión de Licenciado en Derecho, qué es aquí donde empieza el viaje hasta la conversión de Abogado, se debe de hacer un profundo análisis a la conciencia y espíritu del aspirante a esta profesión, para discernir sobre la importante decisión para emprender el estudio de la Abogacía, y como dice el ilustre Abogado, Maestro y Erudito Eduardo Juan Couture, en su decálogo ético de Los Mandamientos del Abogado, “La Abogacía es una Ardua Fatiga Puesta al Servicio de la Justicia”, esta última considerada por algunos como el valor de valores, de la cual emanan todos los demás, ya que la Justicia simboliza el equilibrio, el orden natural de las cosas, así como la palabra cosmos significa al orden del cosmos, siendo que existe un punto preciso y exacto que equilibra lo bueno y lo malo, siendo ahí, donde creo yo, que la existencia y el vivir del ser humano adquiere armonía, importancia y felicidad; por lo tanto la elección para estudiar y ejercer esta virtuosa profesión debe corresponder a una vocación, a la cual se le debe de imprimir vitalidad para no desertar la misión de vida que se ha propuesto.

A prima facie (a primera vista), puedo mencionar, que la principal fuente del conocimiento con la que se topa el Estudiante de la Licenciatura en Derecho es la lectura, y esto es así porque nuestro Derecho es escrito y en un principio, en los albores del Derecho en la época de los romanos, la tradición jurídica para impartir Justicia era en base a fórmulas lógicas y orales, como lo son los famosos Principios Generales del Derecho, que por herencia se siguen utilizando en la praxis jurídica hasta nuestros días, y cuyo conocimiento encierra una lógica jurídica universal para resolver los problemas del acontecer diario del ser humano en el plano de lo legal y de los lógicamente razonable, luego entonces, con la evolución de la sociedad se hizo presente la imperiosa necesidad de consagrar la Ley en una forma escrita; y déjeme le digo Querido Lector, que las Leyes no son susceptibles a interpretarse solamente en su sentido literal, sino que a través de la interpretación y la hermenéutica jurídica se desentraña el contenido y la esencia misma del Derecho, es decir, lo que quiso decir el legislador cuando creó la Norma de Derecho, cuál fue la intención de aspirar a lo bueno con la creación de la norma jurídica, aunado también al hecho de que en el estudio de la ciencia jurídica, desde luego, se aborda otra de las denominadas fuentes del Derecho qué es la doctrina y qué son las opiniones de los estudiosos del Derecho que formulan sobre un tema específico, y desde luego también a las pronunciaciones que ha realizado nuestro máximo tribunal de impartición de Justicia la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a través de los precedentes y criterios jurídicos (jurisprudencias y tesis aisladas) en aras de la defensa de las razones del Derecho, y sobre todo también, a que como lo he comentado en estas líneas, la sociedad humana cambia, y por lo tanto el Derecho debe ir cambiando a la par de la sociedad para ir regulando las nuevas conductas, citó por ejemplo, antes no teníamos delitos cibernéticos y actualmente si, antes y mucho antes no teníamos una legislación en materia laboral, sino que fue necesario implementar la por la invención de la máquina de vapor de James Watt qué provocó una revolución científica industrial por lo cual fue necesario que naciera un Derecho Laboral, antes no teníamos una regulación del espectro electromagnético como la tenemos ahora por motivo de la radio, la televisión o el interne, antes no se presentaban conductas que pudieran ser consideradas como no apropiadas por ciertos grupos de la sociedad y que por otro lado han sido consideradas como de vital importancia para el ser humano, por ejemplo cuando existe colisión de Derechos entre la libertad de conciencia y de religión y la ciencia médica en aquellos casos en que se apliquen la transfusiones sanguíneas a personas que lo requieran para preservar y proteger su salud, debido a que en algunas religiones, respetuosamente hablando, no se concibe dicho  procedimiento médicos cómo apropiado dado a sus creencias de pensamiento, de religión y de conciencia; siendo evidentemente complejo acoplar, adaptar y desarrollar el pensamiento de un Abogado en base al contexto jurídico, que no es otra cosa más que la lógica jurídica.

Cuando una persona acude ante un Abogado para exponerle un determinado problema legal y recibir ayuda, se le tiene que exponer fácticamente las circunstancias de tiempo, modo, forma y lugar en que se ha desarrollado ese problema legal para que el Abogado pueda aplicar todo su conocimiento y experiencia y poder llegar a una conclusión, es decir darle una solución al problema legal en cuestión; dicho sea de paso, le comento que en el mundo del Derecho no tiene cabida la lógica matemática, que es una ciencia precisa y exacta, dado a que el derecho pertenece al plano de las ciencia sociales y se puede generar un curioso fenómeno denominado relativismo jurídico, o también llamado subjetivismo jurídico, que tiene que ver con la percepción que se tiene sobre lo bueno y lo malo en el contexto de lo jurídico, o bien a la manera de percibir un problema legal.

En en el ejercicio de la profesión de Abogado, y propiamente en la postulación del Derecho ante los Juzgados y Tribunales de nuestro país, los Abogados podemos tener una percepción específica desde un punto de vista jurídicamente personal sobe el problema que se nos expone, es decir el Abogado de la parte demandante o parte actora puede tener una interpretación del problema legal y le puede parecer justo la razón del Justiciable para demandar, por otro lado el Abogado de la parte demandada puede concebir como injusta esa demanda o simplemente que no le asiste Acción Legal o Derecho al demandante para reclamar lo que le corresponde, y es a través de un proceso de naturaleza dialéctica, lógica, cronológica y racional denominado Juicio que se impartirá Justicia, y según los argumentos y pruebas que expongan los Abogados de las partes, tomando en consideración la Ley, las circunstancias particulares del caso, la interpretación jurídica, los criterios de la corte y demás elementos, incluso su percepción jurídica del juez, quien respectivamente emitirá una sentencia, y si en determinado caso se acude a otra instancia superior a la de la autoridad que conoce del problema legal en primera instancia,  sea un Tribunal de Apelación o a la Justicia Federal en vías de Amparo o a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como en el caso de la facultad de atracción para resolver aquellos asuntos de súbita importancia, por ejemplo en el caso de grupos vulnerables como los menores de edad, dentro de otros mecanismos jurídicos que existen en la compleja estructura del sistema judicial; se pudieran entonces y en dado caso tener otra interpretación diferente por cada uno de esos operadores jurídicos, originándose el fenómeno del relativismo jurídico, que se traduce en qué en el mundo del Derecho todo es racionalmente debatible, y al dejar de lado la razón estaríamos en presencia de alguna falacia o simulación jurídica en la impartición de Justicia.

Por eso entonces es que la labor del Abogado es compleja, sin distinción alguna en el ejercicio de todas las profesiones jurídicas, por ejemplo puede ser que también puede exista relativismo jurídico entre un Estudiante de Derecho y su Profesor de Derecho, puede existir el relativismo jurídico entre un Coordinador de Defensores Públicos y algún Defensor Público, puede existir el relativismo jurídico entre un Juez Estatal y un Juez Federal y así sucesivamente; y yo creo que aquí cabe mencionar la opinión del ilustre Jurista Eduardo J. Couture, que también comparto, que cita “La Abogacía es una Ardua Fatiga Puesta al Servicio de la Justicia”.

Otra cuestión que me gustaría platicarle Querido Lector, es relacionada a los bienes jurídicos y al valor que éstos tienen dentro del mundo del Abogado, o que pueden llegar a tener, lo comento por lo siguiente, parto diciendo que el bien jurídico más tutelado por el Derecho es “La Vida” ya que sin la vida no existe nada y no tiene sentido la existencia del Derecho si no hay nada que proteger, que cuidar, que amar, que valorar, luego entonces existiendo vida tenemos otros bienes jurídicos como la libertad, como la igualdad, como la seguridad o la propiedad, y que de ahí devienen otros más como la libertad para escoger una profesión, como la de Abogado por ejemplo, la libertad para contraer matrimonio y formar una familia y crear un ambiente de protección y de afecto, la libertad para poder asociarnos y reunirnos con un fin lícito dado nuestra naturaleza de seres humanamente sociables y sensibles, la libertad de poder expresarnos, como el del Derecho que actualmente se ejerce y dado a la pasión al escribir esta columna para Usted, o el de libertad de creencia, como al creer que estas líneas le pueden aportar a Usted algún conocimiento a su acervo intelectual, la libertad para tener bienes materiales que forman nuestro patrimonio y así sucesivamente, ya que los bienes jurídicos son incontables e incuantificables, por ejemplo, un tema muy interesante y delicado en el mundo del Abogado, es el de la famosa responsabilidad civil subjetiva qué tiene que ver con el valor de lo emocional, lo estético y lo histórico, dicho sea de paso le pregunto a Usted: ¿cuánto vale la vida de un ser humano?, ¿cuánto vale una obra de arte?, ¿cuánto vale un objeto antiquísimo qué ha llegado a su patrimonio por herencia de algún miembro de su familia de generación anterior a la suya?, ¿Cuánto vale la vida?

Por eso Querido Lector, es que se le exige una gran preparación al Abogado, para proteger y defender todo aquello que es justo, y repeler, combatir y erradicar todo aquello que es injusto; si quisiéramos definir las características del Abogado quizás, tal vez, estaríamos definiendo el perfil de un hombre perfecto: probo, prudente, humano, sensible, empático, honrado, firme, tenaz, con espíritu combativo, culto, con capacidad de raciocinio lógico, desinteresado, humilde, idealista, diligente, cuidadoso, ordenado con sentido de la dignidad y de la Justicia.

Por último, me gustaría terminar con una de las máximas deontológicas del Decálogo Ético del Maestro Eduardo J. Couture, conocido como Los Mandamientos del Abogado, el cual cita “Tu Deber es Luchar por el Derecho, pero el Día en que Encuentres un conflicto Entre el Derecho y la Justicia Lucha por la Justicia”.

En este día del Abogado en México, 12 de Julio del 2021, dedicamos estas líneas a todo aquél que aspire a estudiar la Licenciatura en Derecho, a todo aquél Estudiante de la Licenciatura en Derecho que se está preparando para ser Abogado, al Licenciado en Derecho, al Profesor de Derecho que con Amor y Entusiasmo trasmite sus conocimientos jurídicos, al Estudiante de Maestría, Doctorado o Postdoctorado en Derecho, a nuestros queridos Colegas Abogados Postulantes, Servidores Públicos Profesionales del Derecho, Jueces, Magistrados, Ministros de la Suprema Corte de la Justicia de la Nación, y a todo Abogado cuya profesión aspira a la Justicia, ya que ésta es una constante, y si perdemos el sentido del valor real de la Justicia estamos siendo condenados a vivir en una desgracia social, que nos llevará a nuestra perdición,  debiéndonos dar cuenta que como Seres Humanos tenemos potencial para el bien, y la aspiración al bien es la razón de ser de la existencia del Ser Humano y del Derecho.

Como siempre, Agradecemos una vez más a todos los queridos Lectores que nos regalan un poco de su tiempo para poder leer nuestra columna y por supuesto a la Revista analisisbcs.com que nos permite este espacio a favor de la opinión y de la diversidad de la manifestación de las ideas, por las temáticas de nuestra realidad social en Sudcaliforniana, quien es un motor para nosotros en vista de seguir exponiendo nuestras opiniones bien intencionadas y de forma objetiva, reiterando el agradecimiento para con aquellas dudas, sugerencias o comentarios respecto a sus temas jurídicos de interés que pudiéramos abordar para exponerles y así abonarles más a su acervo de conocimiento, que desde luego consideramos es amplio y bastante.  RS Abogados, Estudio jurídico, somos profesionales del Derecho, especializados en Derecho familiar y civil, así como en Derechos Humanos que está compuesto por, el Lic. Jorge Iván Navarro Manríquez, egresado de la Licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California Sur, con diplomado en Derechos Humanos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el Lic. Jesús Francisco Rubio Salgado, egresado de la Licenciatura en Comunicación y de la Licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California Sur, con diplomado en Derechos Humanos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.  Datos de contacto rsAbogados.bcs@gmail.com, con gusto recibiremos sus sugerencias y temas de interés.    

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