Vie. Sep 24th, 2021

Por Salvador Castro Iglesias

Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

Frase dura y difícil de digerir, más en estos días llenos de incertidumbre, penas y penurias. Si, el llevado y traído Covid-19 está desatado, alebrestado, con injundia pues.

Muertos todos los días, seres humanos queridos que se van al más allá (o al más acá) y nos dejan con un dolor difícil de sanar en nuestras almas. Amigos, familiares, conocidos; se fueron antes de tiempo, sin querer y sin poder evitarlo.

Habrá mil explicaciones, “que si no estaban vacunados”, “que si ya les tocaba”, “que si por la gracia de Dios”, etc. El caso es que ya no estarán más en este mundo terrenal.

Lágrimas y sollozos, penas y lamentos, todo ello producto de lo anterior. Pero yo me pregunto ¿se pudo evitar eso?, la verdad y a ciencia cierta no lo sé, se fueron y no lo sabremos con total exactitud.

Creo que en muchos casos pudo haber sido por aquello de que no salgas de casa, usa el cubre bocas, no andes en la bola, deja de andar en la calle sin motivo alguno, fue la causa de sus decesos.

De nada ha servido que las autoridades nos digan “NO salgas de casa”, había que hacerlo porque las campañas, la calor, el encierro y vaya usted a saber que más, pegaron duro, tan duro que muchos pensaron “a mí no”, “no me dará esa cosa del Covid, estoy juertezote, sanote y todo lo demás, así que yo si iré a las campañas, a la fiesta del pueblo, con mis amigochos, mis candidatos y a darle gusto al cuerpo”.

Y bueno, ahí tenemos las consecuencias, hospitales llenos, entierros a diario, familias enlutadas, hijos huérfanos, y amigos que ya no verán más a algunos de sus amigos.

¿Qué pasó?, ¿nos valió el llamado a cuidarnos?, yo creo que sí. Pensamos tal vez que eso les pasa a otros, a mí no, el virus es puro cuento y como me siento bien, pues ya, asunto arreglado y salgo a ver qué está pasando.

Hoy leyendo en las redes sociales que algunos tienen el descaro de pretender culpar a las autoridades, como si ellas fueran las pilmamas de la sociedad, a culpar a quienes están al frente de batalla en salud, al gobernador, al secretario de salud y vaya usted a saber a quién más. Caray amigos, eso preocupa y me pone a pensar que en verdad nos hace falta mucha educación, y no nos gusta hacernos responsables de lo que hacemos.

Dolor si, pena también, incertidumbre por supuesto, saber que la pandemia va a la alza y todavía existen personitas que piensan que no pasará nada aunque pase. Ellas quieren salir al malecón, siempre ha sido así y hoy por qué no, a las playas por supuesto, con este calorón de mil demonios, a los antros y bares porque la sed apremia. Que se cuiden otros, ellos no.

Hace poco comenté que después de las campañas políticas vendría un re brote de Covid y aquí lo tenemos, como sentencia, como destino, como es.

La culpa solo es de aquellos que creen que la vida es light, que hay que vivir la fiesta todos los días y que corazón que no ve, corazón que no siente… Hasta que siente.

No pienso invitar a nadie a cuidarse, eso ya deberíamos de saberlo todo, que el Covid si mata, que el virus no se ha ido, que pronto ya no tendremos médicos, hospitales ni medicamentos para salvarnos, ya debemos saber y tener bien claro que nadie está exento de infectarse.

No quiero ser alarmista, pero las cosas así están, es y será siempre nuestra responsabilidad tomar las medidas básicas para evitar contagiarnos, hasta que nos inmunicemos o el virus decida terminar, al tiempo.

Morir antes de tiempo no es una opción, no es un privilegio, no es de Dios, Él nos ha dado algo llamado “libre albedrío” para que hagamos con él lo que consideremos mejor para nosotros, hagamos buen uso de ello y vivamos sanos y en paz hasta que nos llegue el momento de partir.

Nos leemos más adelante…

Noticias del Día

Deja un comentario