QUOD LEGIS / Custodia y Patria Potestad

*Por Lic. Jorge Iván Navarro Manríquez y el Lic. Jesús Francisco Rubio Salgado

Mayo 09 de 2021

Qué tal Estimados Lectores, una vez más es un placer para mí saludarlos, esperando se encuentren muy bien, en esta ocasión me complace exponerle a través de las presentes líneas, una situación muy peculiar en el ámbito del derecho familiar, que ha generado muchas controversias, dudas e incertidumbre en la familia, que es precisamente la célula social por excelencia, y me refiero a la controvertida figura denominada como custodia en lo referente al cuidado tanto de los hijos como de sus bienes y pertenencias, algo que nuestra sociedad Sudcaliforniana ha generado una recurrente ola de trámites ante los juzgados familiares de primera instancia, tanto de nuestra ciudad y municipio de La Paz, así como en otras cabeceras municipales, y esto lo refiero así, dado a que no sólo es evidente para los que somos abogados y nos desenvolvemos en el mundo en litigio, sino que también se ha difundido entre la población Sudcaliforniana, y ha impregnado de dudas diversas, como lo son el planteamiento que muchas veces se hace en razón a la incógnita de que cuál de los dos progenitores de los hijos está más capacitado para ejercer la custodia, es decir entrando en un conflicto o dilema en el que se tienen que analizar las circunstancias particulares de cada caso, puesto que la decisión que al respecto se tome por parte de una autoridad judicial competente, debe de ser de forma objetiva, y aquí me permito señalar que, en el caso de nuestro municipio y ciudad de La Paz, Baja California Sur, existen cuatro juzgados locales que tienen competencia para conocer de asuntos de materia estrictamente familiar, como lo es lo relacionado al régimen de custodia y en su defecto de patria potestad, cuyas diferencias entre ambas figuras jurídicas de permitir precisarlas un poco más adelante, así entonces dichos juzgados de nuestra ciudad capital reciben el nombre de Juzgados de Primera Instancia del Ramo Familiar de La Paz, Baja California Sur, precisando que en cada municipio de nuestro bello Estado existen autoridades con tal competencia, cuya función es propiamente buscar la justicia familiar, la cual se logra mediante una serie de actuaciones que implican un procedimiento objetivo y racional por parte de los jueces y demás operadores jurídicos del estado para discernir con lujo de detalle qué es lo mejor para un menor de edad inmerso en un conflicto de  custodia, e incluso de patria potestad.

A título muy personal, este tipo de situaciones es común presenciarlas, generalmente, en trámites de divorcio, aunque también están presentes cuando los padres de los hijos tienen vidas separadas de los hijos, es decir no se encuentran bajo un núcleo familiar, para lo cual las nuevas circunstancias de vida familiar exigen una dinámica de organización distinta a la de una familia nuclear, reitero, en el caso de que ambos padres no vivan y cohabiten en el mismo domicilio; dicho sea de paso, es común la consideración que se tiene a prima facie (del latín «a primera vista») de que los menores deben siempre estar al lado de la madre teniendo la custodia del o de los hijos mientras que el padre es quien debe de llevar a cabo un régimen de convivencia dado a no tener la custodia plena de los mismos, digamos que una custodia parcial, para lo cual deben de tomarse en cuenta dos aspectos que consiste en que el padre no custodio esté capacitado para educar y para convivir con el o los hijos, sin embargo, a esta situación a veces común, en el que la madre tiene la custodia plena de los hijos le existen excepciones, que consisten en casos en los cuales el padre es quien pueda tener o tenga la custodia del hijo o hijos, siendo la madre quien debe de llevar a cabo el régimen de custodia debiendo trabajar la vinculación afectiva con los mismos.

Hasta este momento, he tratado de exponerle querido lector, la complejidad que versa alrededor de una situación de esta naturaleza, puesto que la norma jurídica en el que tiene fundamento estas situaciones de la vida cotidiana, muy cotidiana hoy día, se encuentra tipificada y debidamente señalada en el Código Civil para el estado de Baja California Sur, robustecida por mandato constitucional en el artículo 4o, reiterada en la Convención de los Derechos del Niño y desde luego interpretado a favor de los menores por los criterios de jurisprudencia emitidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, teniendo un nivel de protección jurídica muy elevado ya que evidentemente los hijos menores de edad, dado a su particular etapa de desarrollo humano, se encuentra en un estado de vulnerabilidad jurídica por lo que frente a los derechos de los adultos, estos, los menores edad, tienen una preferencia ponderativamente mayor que a la de los referidos adultos, situación que el juez familiar de primera instancia deberá de tomar en cuenta racionalmente y junto con las pruebas ofrecidas en cada caso particular para poder resolver la cuestión de la custodia, en aquellos casos en que los padres no puedan ponerse de acuerdo.

Llegado a este punto, Amigo Lector, a nivel conciencia me planteo la pregunta ¿y uno como abogado postulante, que puede hacer para contribuir a la impartición de justicia? ¿cómo puede ayudar a la autoridad para que ésta tenga los elementos y dictar un fallo o sentencia racional, coherente y satisfactoria para aquellos padres, madres e hijos que estén viviendo una situación de litigio que los afecte social o emocionalmente? Bueno, sí se trata, yo creo, tanto de abogado particular o abogado público, defensor público o procurador de la familia, una de las formas en las que se puede ayudar a resolver este conflicto es primeramente en la oportuna asesoría jurídica que deben de recibir la cual implica desde luego las diversas formas en las que se puede abordar el conflicto y las soluciones que al respecto se pueden dar, y creo yo que la más sana en este caso es la que implica el llevar a cabo un convenio en el cual se precise los días y horas de convivencia en razón a las circunstancias particulares de tiempo y disponibilidad de los padres, haciendo mención que en mucho de los convenios de este tipo se incluye también lo que concierne al pago de la pensión alimenticia del padre no custodio o bien la forma de suministrar los alimentos por parte de ambos padres a los hijos, pero esta situación querido lector, creo yo, podría ser abordada ampliamente en alguna otra ocasión, y me refiero propiamente a lo que es la cuestión de la pensión alimenticia, muy recurrente también en nuestra querida Baja California Sur.

También, otra de las maneras en las que uno como abogado particular puede ayudar a las partes a solucionar este tipo de conflictos es aplicando un principio de no agresión, es decir, que uno como abogado particular, sí le solicitan los servicios por parte de, digamos, la madre de los niños, uno no debe de realizar la asesoría jurídica en un sentido peyorativo o discriminando en razón de género sino más bien fomentando la sana convivencia, a través de la orientación jurídica, que deben de tener tanto padre y madre respecto a los hijos, tomando en consideración el famoso principio jurídico denominado «Interés Superior del Menor», que como lo ha resuelto la Suprema Corte de Justicia de la Nación, más que un principio es una serie de consideraciones racionales, determinaciones, decisiones y protecciones, que permiten orientar a la autoridad en la toma de decisiones respecto de aquellos casos en que se involucre la participación de menores de edad en los que pueda resultar lesionados sus derechos o bien de no ser así prevenir que resultasen dañados sus derechos, y esto no solamente implica la actuación de la autoridad judicial sino también en una serie de políticas públicas que en base a este principio rector deben de tomar en cuenta el Estado, para proteger a los menores de edad, quien desde y punto de vista de la democracia, es un ciudadano de desarrollo, una persona titular de derechos y obligaciones, con derecho a la dignidad y a un desarrollo humano en aras de la justicia.

En este mismo orden de ideas, le comentó que, otra de las complejidades y vicisitudes jurídicas en torno al tema que hoy le expongo con sumo grado, es el de la participación de los hijos en las decisiones que se tomen respecto a las cuestiones de custodia, porque déjeme le digo, que haciendo uso del análisis cotidiano y del pensamiento crítico, natural del ser humano, es un hecho notorio, que muchas veces los hijos tienden a inclinarse por una preferencia emocional o vinculativa con alguno de los dos padres, generalmente se dice que la mujer es más cariñosa y más afectiva, pero en el andar de la vida he podido constatar, a vivencia propia, que tan poderoso puede ser el amor de una madre como tan poderoso puede ser el amor de un padre, y no me refiero propiamente al amor paterno o materno como una fuerza biológica, sino más bien como una fuerza espiritual, emotiva, que va más allá de plano biológico, considero yo, y a este punto recuerdo al ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación con su artículo denominado «El Amor Más Allá de la Biología»; y para tal efecto, sin desviarlo del tema central que hoy nos ocupa en esta su columna, la opinión de los hijos menores de edad también debe de ser tomar en cuenta, en razón precisamente al interés superior del menor, ya que puede resultar grave, emocionalmente hablando, que un padre o madre ejerza su custodia sobre los hijos sin escuchar a necesidades que tiene este en el plano emocional, máximo sí se trata de hijos pequeños quedado a la naturaleza de sus etapas de edad biológica y emocional, requieran en la vinculación de los padres, y conforme al deber ser de ambos Padres.

En el caso de nuestro ámbito jurisdiccional, déjeme le comentó, que nuestros jueces de primera instancia del ramo familiar de Baja California Sur pueden allegarse una serie de elementos probatorios para nutrir su criterio jurídico antes de emitir una sentencia en el caso de que exista una controversia familiar de custodia sometida a su valoración, y algunos de esos medios de pruebas puede consistir precisamente en la valoración psicológica que se haga tanto el padre como a la madre, también el estudio socioeconómico de su entorno social y laboral en cuanto sus ingresos se refiere, y desde luego la actuación consistente en la diligencia judicial con audiencia del juez, ministerio público y la psicóloga respectiva en la que deberá de ser escuchado el menor o los menores respecto a la manifestación que ellos hagan en razón a la vinculación afectiva y de convivencia que tiene con ambos padres, reiteró, como lo indique en las líneas que anteceden que no necesariamente la decisión que tome la autoridad judicial familiar en razón al padre o madre que detente la custodia del o de los hijos debe ser preponderantemente a favor de la madre, porque ya estaríamos incluyendo categoría sospechosas y discriminación en razón a género, salvo que las pruebas evidencien que así es en realidad, es decir que la más capacitada para ejercer la custodia que el hijo o de los hijos sea la madre, pero también puede ser el caso de que la madre requiera trabajar más el vínculo afectivo con los hijos y la custodia de los mismos les he asignada por orden judicial al padre.

Dicho sea de paso querido lector, de permito hacerle una relación que existe entre el concepto de patria potestad custodia, que muchas veces puede llegar a confundirse, pero de manera clara de permito comentarle que lo que se llama patria potestad es una relación de derechos y obligaciones que tienen los padres con los hijos y éstos con los padres, y la suprema corte de justicia de la nación ha emitido criterios de jurisprudencia, de interpretación jurídica, que nos amplían el concepto y en realidad nos dice que la patria potestad es también un poder orientador de protección de los padres sobre los hijos, reiterando que la custodia son los cuidados físicos del hijo y de sus bienes.

Así las cosas, amigo lector, espero que, con el presente en un análisis en términos, creo yo sencillos y generales, usted tenga un panorama general de lo que es la custodia de los hijos y lo que implica la toma de decisión por parte de la autoridad configurada través de una sentencia, una decisión racional pasar en pruebas de las circunstancias partir del caso y demás características, cuya función jurisdiccional prevista en la ley para los jueces, ayuden a resolver los conflictos de esta naturaleza y a fomentar más la unión de los padres con los hijos, y sobre todo en las familias de nuestra  sociedad sudcaliforniana.

Como siempre, Agradecemos Infinitamente a todos los lectores que nos regalan un poco de su tiempo para poder leer nuestra columna y por supuesto a la REVISTA ANÁLISISBCS.COM que nos permite este espacio a favor de la opinión y de la diversidad de la manifestación de las ideas, por las temáticas de nuestra realidad social en Sudcaliforniana, quien es un motor para nosotros en vista de seguir exponiendo nuestras opiniones bien intencionadas y de forma objetiva, reiterando el agradecimiento para con aquellas dudas, sugerencias o comentarios respecto a sus temas jurídicos de interés que pudiéramos abordar para exponerles y así abonarles más a su acervo de conocimiento, que desde luego consideramos es amplio y bastante.

*RS Abogados, Estudio jurídico, somos profesionales del Derecho, especializados en Derecho familiar y civil, así como en Derechos Humanos que está compuesto por, el Lic. Jorge Iván Navarro Manríquez, egresado de la licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California Sur, con diplomado en Derechos Humanos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el Lic. Jesús Francisco Rubio Salgado, egresado de la licenciatura en Comunicación y de la licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California Sur, con diplomado en Derechos Humanos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Datos de contacto rsabogados.bcs@gmail.com, con gusto recibiremos sus sugerencias y temas de interés.

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