QUOD LEGIS, el divorcio

En México, 32 de cada 100 matrimonios, terminan en divorcio. El 35% de los divorcios, por mutuo consentimiento.

Por Lic. Jorge Iván Navarro Manríquez y el Lic. Jesús Francisco Rubio Salgado

Mayo 04 del 2021

Qué tal estimado lector, es un gusto para nosotros estar de nueva cuenta con usted, a través de la cercanía que nos brinda la revista Análisis BCS, en esta ocasión nos permitimos escribir sobre el divorcio, situación que ha ido, desafortunadamente, en aumento en nuestro país y nuestra entidad, de hecho es una “costumbre”, por llamarlo de alguna manera, menos recurrente entre las relaciones humanas pues hoy día las personas, toman la opción de vivir en concubinato o unión libre, pero ese es otro tema que abordaremos en una próxima QUOD LEGIS.

El divorcio es el procedimiento legal que disuelve un matrimonio. Dicha disolución del vínculo matrimonial es resuelta por la autoridad competente, basándose en las causas específicas señaladas por la ley, lo cual permite a los cónyuges contraer otro matrimonio jurídicamente legítimo.

En México esta figura jurídica ha experimentado diversas modificaciones a lo largo de la historia.

En la Colonia después de la Conquista de México, existía sólo el llamado “divorcio” eclesiástico, que solo era la separación de los cuerpos, mal visto por la sociedad por cierto, ya que la Iglesia no permitia, ni permite,   la disolución del vínculo matrimonial que, para la  Iglesia católica esta institución es divina, perpetuo e indisoluble y hasta que la muerte los separe.

De tal manera que, como lo hemos comentado, si la convivencia matrimonial es imposible, se admite una separación copórea de los esposos, pero no el divorcio. Por lo tanto, los cónyuges o esposos no dejan de ser marido y mujer delante de la divinidad católica; ni son “libres” para contraer un nuevo matrimonio, por lo que, en términos ecleseásticos vivirán en pecado.

Sin embargo, por otro lado, desde del punto de vista jurídico el matrimonio se define como  la unión de dos personas para formar una comunidad de vida, voluntariamente, en igualdad de circunstancias, para la ayuda mutua. ¿Por qué hablamos de matrimonio?, porque para llegar al punto del tema de hoy es necesario que exista esta figura jurídica.

Desde 1827, cuando surge el primer Código Civil en el estado de Oaxaca, hasta 1870 las leyes mexicanas sólo permitían que la pareja se separara como lo estipulaba la Iglesia católica, es decir, no se autorizaba la separación definitiva ni que los cónyuges se casaran nuevamente.

No obstante, ese mismo año se establecieron siete causales para el divorcio en el Código Civil: adulterio de alguno de los cónyuges; propuesta del esposo para prostituir a la esposa e incitación o violencia hacia alguno de los cónyuges para que éste cometiera un delito.

Asimismo se consideraban causales la corrupción o la tolerancia de ésta hacia los hijos; el abandono sin causa del domicilio conyugal por más de dos años; la crueldad y la acusación falsa hecha por un cónyuge contra el otro.

Cabe apuntar que de acuerdo con el Código Civil de 1870, el adulterio infringido por la esposa siempre era motivo de divorcio; mientras que el que efectuaba el hombre sólo era válido si lo cometía en la casa común o cuando hubiera concubinato.

Asimismo, la mujer sólo podía argumentar el adulterio como causal de divorcio si su esposo la insultaba públicamente o si la otra mujer la había maltratado. Además, el divorcio no podía pedirse antes de dos años de matrimonio.

En diciembre de 1914 siendo Venustiano Carranza Presidente de la República, decretó la Ley del Divorcio, pues antes de esta ley la separación legal de los cónyuges sólo suspendía algunas de sus obligaciones. Con esta disposición legal se establece por primera vez en nuestro país la disolución vincular del matrimonio.El decreto fué publicado en enero de 1915 en el periódico oficial de la federación que se editaba en el estado de Veracruz.

La Ley del Divorcio establecía que el matrimonio podría disolverse en cuanto al vínculo, por el mutuo o libre consentimiento de los cónyuges cuando tuviera más de tres años de celebrado o en cualquier tiempo por causas que hicieran imposible o indebida su realización. Disuelto el matrimonio, los cónyuges podrían contraer una nueva unión.

Sin embargo, aunque se le llama ley, en realidad fue una reforma a la ley decretada em el año de 1873, con la que se cierre el periodo llamado Leyes de Reforma, con la creación del Registro civil y entonces el Estado toma el control de los nacimientos, matrimonios, divorcios y definciones.

En nuestros días el divorcio, sigue siendo un procedimiento judicial, existiendo tres formas para llevarlo a cabo, el divorcio administrativo, por mutuo consentimiento y unilateral sin causa, este último de “reciente” creación, pues hasta hace unos pocos años la forma de divorcio, cuando uno solo de los cónyuges buscaba llevarlo a cabo, era llamado necesario.

El Divorcio administrativo, se tramita ante el oficial del registro civil, para que pueda llevarse a cabo se deberán de cumplir con algunos requisitos que marca nuestra ley, como lo son: haber transcurrido un año de celebrado el matrimonio, no haya hijos menores de edad o en estado de interdicción, no existan bienes o bien que se hayan llevado a cabo una liquidación de los bienes generados, ambos cónyuges presentarán solicitud de la disolución del vínculo matrimonial en la Oficialía del Registro Civil de su domicilio.

Por lo que corresponde al Divorcio por mutuo consentimiento, es cuando ambos cónyuges están de acuerdo en divorciarse y disolver el vínculo matrimonial que los une. La legislación de Baja California Sur establece que este divorcio, se solicitará ante el órgano jurisdiccional competente, es decir, ante el Juzgado de lo Familiar, los requisitos principales para llevar a cabo este trámite, presentar la demanda con la petición de la disolución acompañada de un convenio en el que se estipularán las condiciones de los derechos inherentes al divorcio, custodia de los hijos, si es que los hubiera, régimen de visitas del padre no custodio, pensión alimenticia y la liquidación de los bienes que se hubiesen generado durante el matrimonio, es difícil establecer un tiempo exacto que se lleva este juicio ante el juzgado, pues depende mucho de la carga de trabajo de estos, pero aproximadamente de lleva entre 3 y 6 meses todo el proceso.

En lo concerniente al divorcio unilateral sin causa, que como mencionamos “sustituye” al necesario, toda vez que la Suprema Corte de Justicia de la Nación atendiendo el Derecho al libre desarrollo de la personalidad se pronuncio a que no se necesitaba una causa específica para divorciarse, entonces surge la figura jurídica en mención.

Este divorcio, unilateral, se presenta la demanda ante el juzgado de lo familiar del último domicilio conyugal del matrimonio, insistimos, sin tener que demostrar causa alguna, en la cual el cónyuge que solicite la disolución del vínculo, deberá de acompañar la demanda o solicitud de un convenio en el cual se estipulan de como sería la forma en la que quedarían los derecho inherente a dicha disolución.

Este convenio deberá contener la propuesta de: guarda y custodia de los menores hijos, si lo hubiese, régimen de visitas, pensión alimenticia y la liquidación de los bienes generados dentro de la unión matrimonial. La parte demandada tendrá la oportunidad de aceptar o hacer cambios a dicho convenio, además de que este convenio es de conocimiento del Ministerio Público para su aval, otorgando una contrapropuesta, si es el caso, del convenio de la demanda.

El Estado está obligado a buscar siempre la conservación de la unión familiar, sin embargo, es cada vez mas el número de divorcios en nuestra entidad y en nuestro país, pues de cada 100 matrimonios efectuados 32 terminan en divorcio, por otro lado el concubinato ha ido en incremento, es decir, las personas no se están casado, este incremento del 2019 al 2020 en un 9%.

Agradecemos plenamente a todos los lectores que nos regalan un poco de su tiempo para poder leer nuestra columna y por supuesto a la REVISTA ANÁLISISBCS.COM que nos permite este espacio a favor de la opinión y de la diversidad de la manifestación de las ideas, por las temáticas de nuestra realidad social en Sudcalifornia, quien es un motor para nosotros en vista de seguir exponiendo nuestras opiniones bien intencionadas y de forma objetiva, reiterando el agradecimiento para con aquellas dudas, sugerencias o comentarios respecto a sus temas jurídicos de interés que pudiéramos abordar para exponerles y así abonarles más a su acervo de conocimiento, que desde luego consideramos es amplio y bastante.

RS Abogados, Estudio jurídico, somos profesionales del Derecho, especializados en Derecho familiar y civil, así como en Derechos Humanos que está compuesto por, el Lic. Jorge Iván Navarro Manríquez, egresado de la licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California Sur, con diplomado en Derechos Humanos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el Lic. Jesús Francisco Rubio Salgado, egresado de la licenciatura en Comunicación y de la licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California Sur, con diplomado en Derechos Humanos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Datos de contacto rsabogados.bcs@gmail.com, con gusto recibiremos sus sugerencias y temas de interés.

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