La historia de las ciudades

Arq. Eugenio Santa Cruz Henríquez

Mayo 03 del 2021

Isla Mexcaltitán Nayarit: la Venecia mexicana. Ubicada al noroeste de Santiago Ixcuintla, Nayarit, se encuentra la Isla Mexcaltitán, la localidad se asienta sobre una isla que recibe el mismo nombre que proviene del náhuatl mexcalli, «mezcal», y titlán, «riqueza, abundancia».

Posee una traza urbana única en forma ovoide y perfectamente simétrica, donde destacan sus casas de colores con techo de doble agua de tejas. Con calles que en la temporada de lluvias, o crecidas del Rio San Pedro se inundan temporalmente, por lo que debe ser recorrida en pangas.

La Isla de Mexcaltitán no supera los 350 metros de ancho por 400 metros de largo, está enclavada al noroeste de la ciudad de Santiago Ixcuintla tierra de famosos cultivos de tabaco y cítricos, también es reconocida por el fuerte calor de verano y cuna de excelentes peloteros.  A su nombre se le han atribuido varios significados, por ejemplo, “lugar de garzas” o “en casa de la luna” por nombrar algunos.

En cuanto a la zona arquitectónica de la Isla, ésta destaca por su sincretismo, donde se conjuga lo prehispánico con el carácter religioso, artesanal, culinario, ahí es donde encontramos la Iglesia y el Museo “El Origen”, un edificio antiguo que data del año de 1815 donde se exhiben piezas arqueológicas de las culturas Mesoamericanas de occidente.

Su típica Plaza Principal está pintada en coloridos tonos multicolores que datan del Siglo XVII.  Cuenta con una excelente Casa de la Cultura “Luis Castillo de León”, poeta originario de Santiago Ixcuintla, Nayarit.

Esta ciudad, convive con las márgenes del caudaloso Rio Santiago.

La Isla está interconectada en forma fluvial y cuenta con los embarcaderos “La Batanga” y “El Matadero”, el primero de mayor tránsito, su distancia está a 6 kilómetros de Mexcaltitán, el segundo es más chico que el anterior, está a solo 2 kilómetros de la Isla. Entre los lagunares del entorno de la Isla, viven cientos de aves y peces en las grandes extensiones de marismas, cohabitan con el conocido mosquito llamado “Jején”, insecto que después de bajar el sol, inunda los lugares en busca de alimento. Por ello es importante usar repelente después de las 6 de la tarde. Es tan bravo su piquete que atraviesa la ropa.

La Isla también fue asentamiento de migrantes de origen chino en los siglos XVIII y XIX, quienes impulsaron la economía de la comunidad con el comercio de diferentes artículos, como porcelanas, marfil, telas y productos derivados de la pesca. Actualmente en la Isla viven varios descendientes de aquellas familias que llegaron desde el lejano país de Oriente, aún existen reliquias arquitectónicas de las grandes casas de los tiempos de bonanza.

El 29 de Junio de cada año se celebra a los Santos San Pedro y San Pablo; se realiza la Gran Fiesta del pueblo, una de las mayores atracciones de la Isla que resalta por su colorido y tradición, es la carrera de canoas entre dos equipos de pescadores que representan a cada uno de los Santos Patronos. Siempre se pretende que gane San Pedro, pues se cuenta que cuando ganó San Pablo la pesca fue pésima.

Por ello la tradición y deseos de que gane siempre San Pedro.

En tiempo de lluvias las Isla “se hunde” como lo comenté al principio, motivo por el cual se le conoce como “La Venecia de México”, sus calles angostas se inundan y solo en canoa se pueden transitar, todas las casas están construidas sobre plataformas solidas más altas que la cota máxima de marea que se mide de forma natural. Por ello no hay automóviles en la ciudad, se recorre sus calles en canoa, bicicleta en moto o a pie.

La Isla de Mexcaltitán es un pequeño pueblo que puedes recorrer a pie en un solo día y que, de acuerdo con los historiadores, esconde los secretos ancestrales del Imperio Azteca.

Identificación con Aztlán.

En los años 1960, entre los intelectuales mexicanos se comenzó a especular sobre la posibilidad de que Mexcaltitán fuera la mítica “Aztlán” de donde salieron los mexicas para iniciar su peregrinación camino al Valle de México (lago de Texcoco). Uno de los primeros en considerar que “Aztlán” debió ubicarse en esta Isla fue Alfredo Chavero a finales del Siglo XIX. Investigadores posteriores siguieron esta propuesta y la consideraron válida, entre ellos Wigberto Jiménez Moreno. Sin embargo, esta hipótesis se encuentra actualmente desechada., es decir, no se tienen testimonios que así lo certifiquen.

En 1986, la Isla fue declarada como una Zona de Monumentos Históricos, además de que se distingue por su pintoresco paisaje con casas de teja y calles pequeñas en las que se respira un ambiente de tranquilidad, La Isla Mexcaltitán parece haberse detenido en el tiempo, su reloj transita las horas más despacio y la vida se alarga entre la naturaleza la brisa y las jarretaderas (arbusto con punzantes espinas huecas en forma de cuerno, en cuyo interior viven peligrosas hormigas).

Mexcaltitán supuestamente significa “el lugar de las garzas”, aunque otros expertos traducen su nombre como “en casa de la Luna”,

La Isla es tan pequeña, que significa que se puede recorrer toda en solo unas horas de caminata. Pero, lo interesante de este lugar (o uno de los puntos interesantes), y la razón por la que la llaman la Venecia mexicana, es cuando las calles se inundan por completo en la temporada de lluvias, lo que hace que sea posible recorrer la Isla en lancha.

Hoy en día solo 800 personas viven en la Isla, cuya historia, según los historiadores, comenzó hace muchos años. Se cree que la Isla Mexcaltitán es la cuna de la civilización mexicana ya que, según la leyenda, este podría haber sido el lugar del que los antiguos indígenas partieron antes de llegar a la tierra prometida en la que establecerían la ciudad de Tenochtitlán. Entre los lugareños existe ésta leyenda.

Isla de pescadores, hombres que salen a trabajar en la madrugada entre los meses de mayo a agosto para poder pescar camarones, dejando sus tardes libres para pasear por la Isla, tejer redes, relajarse o visitar los salones de billar. La Isla tiene pocos restaurantes, pero todos cocinan lo que los pescadores capturan por las mañanas, utilizando los camarones principalmente en distintas viandas, recomendable probar las albóndigas, los tamales de camarón (tamales barbones), uno de los platillos más famosos de la Isla, las lisas ahumadas envueltas en hojas de plátano, y el famoso pescado zarandeado y todo tipo de platillos preparados con recetas indígenas tradicionales.

Además de la pesca de camarón, en la Isla viven ágiles artesanos que crean productos de manglar y las esferas de hoja de palma y manta que son usadas como contenedores para conservar los camarones después de que los secan. El camarón seco es una de sus principales fuentes de ingreso.

La Isla es colorida y tranquila, sus calles son anchas y puedes caminar entre viejas casas con techos de teja, en el Museo “El Origen”, se puede apreciar una gran colección de piezas arqueológicas principalmente de barro, y existe un solo hotel, el Hotel Ruta Azteca, con vistas a la laguna que rodea a la Isla.

De acuerdo con la leyenda, Mexcaltitán fue la mitológica ciudad de “Aztlán”, cuna de la civilización Azteca que era habitada por el Sacerdote que tuvo la visión del Águila devorando la serpiente, que marcaba el lugar en el que debía establecer su nueva capital. Aquí también se encuentra el templo del Señor de la Ascensión, que fue construido en el Siglo XIX, y la Casa de la Cultura “Luis Castillo de León”, en la que se puede apreciar un mural creado entre 1990 y 1992 por el artista José Luis Soto.

Más allá de su historia, la Isla está rodeada de manglares que se pueden recorrer para pescar o simplemente para conectarse con la naturaleza prodigiosa.

Nayarit, abre la posibilidad de encontrarse con esta maravilla natural.

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