La comunicación y la construcción de la sociedad

María Luisa Cabral Bowling

Abril 16 del 2021

Para Niklas Luhman, uno de los sociólogos más importantes de todos los tiempos, la sociedad es comunicación. No existe una “cosa” que sea el Estado o la sociedad, en realidad el Estado y la sociedad están formados de procesos sociales cuya esencia es la comunicación. La comunicación es la posibilidad de establecer conexiones porque se comparten códigos de procedimientos y la sociedad y el Estado también son en esencia procesos sociales que han sido codificados en normas jurídicas, procedimientos, costumbres, tradiciones en determinadas comunidades que son asignaciones de sentido que orientan las conductas sociales y son, al mismo tiempo estructuras identificables más o menos estables y procesos en permanente cambio y transformación, como el propio lenguaje que es uno de los elementos más importantes de la comunicación. El lenguaje tiene reglas establecidas y si alguien pretende comunicar algo tiene que usar palabras cuyo significado se comparte con sus interlocutores para poder establecer una conexión, pero al mismo tiempo el leguaje, como proceso social es totalmente dinámico y está siempre en constante transformación.

Estos conceptos son muy importantes para entender que el cambio social es muy complejo, como lo son los procesos de comunicación, porque implica que un cambio en la sociedad no se produce hasta que no se convierte en un proceso social cuyo desarrollo no depende de quienes lo promovieron o lo iniciaron, ya que en el propio proceso social intervienen muchos actores y muchos factores condicionantes o influyentes que inciden en el proceso cuyo resultado se va construyendo en colectivo y que además nunca se detiene. En otras palabras, el cambio social es posible y se construye socialmente.

Otro de los aspectos más importantes de la concepción de la sociedad de Luhmann es que los acontecimientos no son una sucesión lineal de causas y efectos, sino que son el resultado de una selección permanente de todos los actores entre diferentes posibilidades, (en contextos que también plantean una serie de condicionamientos), observando los resultados de las selecciones anteriores y su transformación en el proceso permanente de la comunicación social. Lo que sucede no es el resultado obligado y necesario de una serie de causas sino la concatenación de acontecimientos de lo que se produjo como proceso social porque se dieron y se construyeron las condiciones de posibilidad para que ocurriera, pero que pudo haber sido diferente. En otras palabras, lo que ocurre en la sociedad no es el producto inevitable de una serie de causas, sino que es el resultado de lo que tenía condiciones de posibilidad de ocurrir, entre una gama no infinita de posibilidades, en donde cada acontecimiento plantea una serie de posibilidades para el siguiente acontecimiento. No hay certezas definitivas en los comportamientos sociales, pero tampoco es todo imprevisible. Las sociedades cambian, pero cambian dentro de las condiciones de posibilidad que se van construyendo en procesos sociales y por eso es muy importante incidir en el proceso de la comunicación social, porque es la única forma de participar en la construcción de un cambio. De hecho, si no se construyen posibilidades de cambios positivos, la sociedad se estanca o cambia para empeorar porque no se presentan otras posibilidades para el proceso social.

Tan solo estos dos aspectos de la teoría social de Luhmann son esenciales para entender a la sociedad actual, para entender cómo se produce el cambio en la sociedad y para dimensionar el papel fundamental que juega la comunicación. No es casual el que en un momento de crisis generalizada como el que estamos viviendo, por lo menos en los países de cultura occidental, uno de los problemas más serios sea el de la falta de legitimidad de los grandes medios masivos de comunicación, las grandes corporaciones mediáticas. La necesidad de contar con información objetiva, completa, confiable, creíble, que contribuya a debates constructivos, que no esté orientada a la obtención de ganancias o a la promoción interesada de una visión sesgada de la realidad, es una condición indispensable para crear condiciones de posibilidad de un cambio social constructivo en beneficio del bien común, incluyente y de armonía con el medio ambiente. Si la gran mayoría de los medios de comunicación, tradicionales o redes sociales o los que sean, no aportan elementos que permitan tomar decisiones a la medida de los retos que enfrentamos, o promueven deliberadamente la confusión o la información distorsionada, se reducen de manera drástica las posibilidades de quienes toman decisiones, en mayor o menor medida, porque todos tenemos alguna incidencia, de que lo hagan de la manera más acertada y no contribuyen a construir soluciones. Los problemas que enfrentamos son demasiado graves para permitirnos el lujo de no exigir a todos los medios de comunicación que estén a la altura de esas exigencias.

Noticias del Día

Deja un comentario