Que pequeño es el mundo

“El que no admite una opinión distinta a la suya, puede estar seguro de que es un idiota”, Emile de Girardin.

Por Ángel Ozuna

Marzo 15 de 2021

No es lo mismo las mañaneras que la valla de acero. Una es la pantomima, la farsa disfrazada y la valla representa la cruda realidad. Una es la oportunidad de Obrador de ser el foco de la atención, a él le gusta que todos los reflectores le apunten. La valla de acero sirvió para enmarcar la pequeñez del mundo en donde vive nuestro presidente rodeado de sus sirvientes y lacayos, solo unos cuantos miserables metros cuadrados es todo lo que le quedó.

El pasado lunes 8 de marzo, nos pudimos dar cuenta de la pequeñez de un gobernante. Con un miedo difícil de esconder, Obrador va corriendo y se encierra a piedra y lodo en el palacio nacional. O más bien se encerró con vallas de acero en su pequeño “palacio” republicano y austero, pagado con los impuestos del pueblo bueno y sabio. El pánico fue total, la protección que ordenó Obrador fue en dos dimensiones, arriba, en el techo de su fortaleza solo le faltó instalar defensas anti-aéreas y a nivel de calle, instalaron la mentada “valla de la paz” reforzada con granaderos y granaderas inexistentes, ya que además de que Obrador niega su existencia, dijo claramente que: “o valla de acero o granaderos”, hasta eso, a los diferentes grupos feministas les preguntó ¿que qué preferían? Al final fue: valla y gases lacrimógenos, reforzados por el cuerpo de guardias rurales (GN), y vaya usted a saber qué más fuerzas de represión estaban tras la valla ¿Qué más fuerzas podía lanzarles a las mujeres furiosas? Pero según la presidencia no hubo represión. Los macanazos y el gas lacrimógeno fueron ficticios, los destrozos solo existieron en nuestras mentes neoporfiristas, los videos y las fotos fueron un montaje de sus adversarios que no “enemigos”, porque él dice que no tiene enemigos, pero nadie se ha tomado la molestia de explicarle a nuestro señor presidente que esas palabras son sinónimos.

Ya en otro plan para distraer a las masas, en una de sus apariciones cotidianas nos dice con un cinismo imperturbable que ya tenemos vacunas suficientes para inocular a todos y cada uno de los habitantes de este país y por medio de un enlace televisivo le da las gracias a un teniente coronel de sanidad militar (Obrador no supo qué grado tenía el militar en cuestión, o no le informaron bien, el caso es que se refirió a él como: “oficial”, siendo que tiene la obligación, como comandante supremo, de conocer los grados de sus subalternos), que fue a recibir con pitos y flautas otro cargamento más de vacunas procedentes de no sabemos qué ignoto país lejano. No sé si ustedes se han fijado pero siempre que sale tanto el secretario de la defensa como el de marina, portan uniforme “camuflajeado”, como si estuviéramos en guerra, con el infaltable brazalete de “plan dn-III”, igual el médico militar que estuvo a recibir las vacunas en Guadalajara con uniforme de “campaña” recién almidonado, aclaro, no que tenga tanta importancia que anden con un uniforme o con otro, pero para qué mandar ese mensaje de: “andamos en combate”. Deberían de portar su uniforme normal y se acabó, para qué andar de payasos en una situación sanitaria.

Esa exageración es como la de las llamadas “brigadas bolivarianas” para promover el voto a favor de morena y aprovechando se aplican las vacunas. Entre sus múltiples componentes van varios soldados armados como si fueran a llevar a cabo una misión de combate, o como si hubiera amenazas inminentes de ataques de las “fuerzas del mal”, ¿para qué van esos soldados? Es un despliegue inútil y costoso para el erario, pero nadie los detiene. La presencia de estos soldados armados en todo caso sería más pertinente en las zonas conflictivas las cuales abundan por todo el país.

Es verdaderamente miserable el manejo de la vacunación, ya lo dijo el tipo ese que despacha en palacio nacional: “nos cayó como anillo al dedo” para manipular a sus huestes de ilusos creyentes. De su supuesto mote de “feminista”, es como dar una bofetada a todas las mujeres mexicanas de todas las edades, es una burla para dar vergüenza, por tener un gobernante de esa ralea. ¿Alguna vez les ha prestado atención?, ¿alguna vez las ha recibido en su despacho? Nada, el desprecio es total. Luego tenemos a las mujeres de morena que conforman un grupo mediocre a su alrededor, empezando desde la primera dama junto a todas las secretarias de estado, ni pio dijeron, aunque esa palabreja este prohibida en palacio. Hasta el día de hoy, no las hemos escuchado que se manifiesten en defensa de su género, solo supimos de la porra idiota que las hizo gritar como cotorras en el colmo de la abyección.

El señor está aferrado  a la candidatura impuesta de su compadre protegido en Guerrero, cuya calidad moral es de la más baja estofa, pero así se las gastan en morena, todo a escondidas tapándose unos a otros.

Su pretendida reforma energética en donde se privilegia a la CFE sobre las empresas particulares favoreciendo el uso de combustibles fósiles de muy alta contaminación como el combustóleo y el carbón que ya nadie utiliza por su peligro para el medio ambiente, pasó por el congreso sin “tocar baranda”, es decir, no le movieron ni un ápice de la orden que giró Obrador y se le da “carte blanche” a la CFE para hacer y deshacer tarifas a su antojo, en su afán según su mente calenturienta de “regresarles la soberanía nacional” sobre esos recursos. A esta ley solo le falta brincar un escollo: que Obrador justifique su anti-constitucionalidad evidente y la violación a los tratados con nuestros vecinos. Los amparos contra esta ley no se hicieron esperar, hasta el momento de escribir estas líneas ya llevaban más de 11 amparos, a los cuales se les ha concedido la suspensión provisional. El presidente va a despotricar contra los jueces y les va a echar encima toda la maquinaria del estado para amenazarlos, vamos a ver si la ley y la razón prevalecen sobre este capricho obradorista. El día 18 se sabrá.

Todos los días aumenta la cifra estratosférica que nos está costando tener a Obrador como presidente. Su obstinación de cancelar el NAICM nos costó según la AGN la bicoca de 332,000, millones de pesos. El presidente se defiende cínicamente argumentado que solo gastó 100,000, millones, y que en la auditoría de la nación mienten. La cifra que sea es dinero que se tiró a la basura y que a nosotros los contribuyentes nos está costando. El señor ya cumplió su capricho, ahora nosotros tenemos que pagarlo, además vamos a tener que pagar lo que nos cueste Santa Lucía, y ya mejor ni le sigo para no perder la ecuanimidad porque este tipo nos va a salir carísimo.

Eso nada más durante los primeros dos años, mejor ni pensemos en lo que nos falta. La única alternativa por la vía legal que nos queda es el 6 de junio. Treinta millones de desquiciados ciudadanos nos metieron en este dilema, ahora vamos a demostrarles que somos más los que sí queremos a México.

A seguirse cuidando porque lo que son las vacunas quien sabe para cuándo nos toquen.

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