Los falsos redentores de la democracia, están en Morena

Por ser una dirigencia misógina, por favorecer a sus amigo/as en candidaturas, por violencia política de género, surge el Frente Común de Mujeres morenistas, un grupo opositor al interior de Morena para frenar esos clausulados antidemocráticos.

Por Bertoldo Velasco Silva

Enero 27 del 2021

La actitud misógina, de favoritismo, de engaño, de falsos redentores de la democracia y de una absoluta cerrazón a los acuerdos bajo los consensos y el diálogo, tanto de la dirigencia estatal de Morena como del coordinador de la defensa del voto de la cuarta transformación, han quedado evidenciados. A ello se suma el que por vergüenza y por credibilidad política, la dirigencia nacional del partido, tiene que dar una respuesta clara y contundente para saber si repone o no, el malogrado proceso de elección del candidato a la gubernatura -calificado así por 6 de 8 aspirantes-, luego de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, respondió que ese asunto, no es de su cancha sino de Morena.

Es decir, las “decisiones democráticas” de Morena para nominar o elegir a sus candidatos, se ha judicializado, todo se dirimen en los tribunales, uno en el TEPJF y el otro, en lo local ya declaró el Tribunal Estatal Electoral, como “infundada la impugnación a manera de juicio para la protección de los derechos políticos electorales, de la alcaldesa Armida Castro Guzmán, es decir no procedió su demanda en contra del convenio de coalición entre Morena y el Partido del Trabajo”, por dejarla fuera de la jugada, una decisión de esta autoridad que, pareciera favorecer a la dirigencia de Morena y a su abanderado a la gubernatura, no lo es, pero los deja mal parados luego de cacaraquear que es “un partido democrático, dónde se respetan los derechos de la militancia”, y sin embargo, sus jugadas políticas las hacen a espaldas de esa militancia.

Ante tanto valemadrismo de los personajes denunciadas aquí como allá, por misóginos, por violentar la equidad de género, por su favoritismo para con sus amigo/as, por la falta de credibilidad en las encuestas, por empresas marca patito que “levantan” esos estudios de opinión, por la incapacidad para llegar a acuerdos, por negarse al diálogo y a mantener una absoluta cerrazón para dirimir los asuntos políticos electorales, van socavando su tumba política. Pero que esas voces, y no son el 13 por ciento de las mujeres, acusan tanto a Alberto Rentería Santana, el dirigente estatal como al profesor Víctor Castro Cosío, coordinador de la defensa del voto de la cuarta transformación o casi virtual candidato a la gubernatura.

Y es aquí, en este escenario, donde surge la sororidad de las mujeres aspirantes de Morena, para hacer un frente común, encabezado por Armida Castro Guzmán, alcaldesa de Los Cabos, quien ha sido referencia para muchas otras que exigen respeto a sus derechos políticos electorales en este proceso interno del partido, cuya pauta ha sido la descalificación y la omisión.

Hoy, por ese motivo, nació el Frente Común de Mujeres morenistas, quienes demandan no más violencia política en Morena, pues ante la visible tendencia al amiguismo político, la falta de transparencia en los procesos internos en Morena, las acciones reiteradas ante la opinión pública para señalar, descalificar y menoscabar a las mujeres que aspiran a un cargo de elección popular, por parte de quienes hoy ostentan un cargo partidista, como es el caso de Alberto Rentería, Presidente del partido en Baja California Sur, que ha quedado rebasado en la conducción de los procesos internos, así como, el favoritismo marcado en diversas intervenciones públicas de quien hoy es coordinador de la defensa del voto de la Cuarta Transformación el Profesor Víctor Castro.

En esta contundencia, Azucena Meza, hoy aspirante a ser la coordinadora de la defensa de la Cuarta Transformación en el IV Distrito electoral en la ciudad de La Paz, convertida en éstas últimas semanas, en una voz crítica al interior del partido, también encabezará los esfuerzos sororarios junto a otros liderazgos femeninos, con la finalidad de sentar un precedente en los derechos políticos electorales y frenar la violencia política hacia las mujeres.

Ambas mujeres Armida Castro y Azucena Meza, con el temple necesario que las pone hoy por hoy, como referencia en el estado, al demandar lo que legítimamente merecen, ser partícipes en la vida política de Baja California Sur, con el derecho de que sus voces sean escuchadas por las y los líderes partidistas, más allá de amiguismo y compadrazgo. Ese es, el objetivo del frente común de mujeres que hoy ha nacido con fuerzas y va a dar sorpresas en este 2021.

Las mujeres morenistas, van a dar la batalla al interior de Morena, exigiendo sus derechos políticos electorales, el respeto a la paridad de género, el que las consultas sean hechas por empresas de prestigio y no marca patito como la reciente encuesta donde sus resultados fueron totalmente impugnados y desvalorizados por su falta de credibilidad, por eso exigen transparencia, acabar con la cuota de poder hacia los amigos y los compadres, tener piso parejo  y se acaben los protectorados políticos hacia diputadas y diputados locales, que a pesar del bochornoso y vergonzante papel como “legisladores”, ambos personajes cuestionados, siguen apoyándolos para alcanzar otros puesto de elección popular, cuando son ellos los que van a darle la última estocada a Morena, por su impopularidad y una improductividad nula en el Congreso local, donde la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el más órgano de justicia en el país, anuló toda actividad desde el 17 de marzo del 2020 a la fecha, y por cierto, los diputados de morena, ahora diezmados, no han querido respetar, por lo que están volviendo a caer en desacato judicial.

No debemos olvidad también, que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, aunque dictaminó que lo solicitado por el aspirante a la gubernatura, Alejandro Lage Suárez, no procede para la reposición del proceso para la elección del candidato a la gubernatura, deja en entredicho, con ese solo hecho, que lo realizado por la dirigencia nacional de Morena, fue simplemente un dedazo presidencial y que tendrá que demostrar, como se le exige a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia, resuelva en consecuencia y demuestra su famosa “encuesta”, sobre quiénes de los 8 candidatos se evaluó y presente los resultados a la brevedad, o quedará como lo que aquí se ha dicho, evidenciada por turbios manejos, en el favoritismo, en el engaño y la traición hacia la militancia morenista.

Así las cosas en Morena, que cada día y a cada decisión que toman su dirigente estatal y su abanderado a la gubernatura, se judicializan los procesos, ¿o, es mentira lo que aquí se dice? Aunque lo nieguen, las evidencias son contundentes, y la muestra clara y palpable se llaman, Armida Castro Guzmán, Azucena Meza Gómez y Alejandro Lage Suáres, ha, se me olvidadba, también los que se abandonaron a Morena por esos mismos motivos: los diputados Ramiro Ruiz Flores, Carlos Van Wormer Ruiz, Sandra Moreno y Héctor Ortega Pillado, más los que se sumen a estás demandas por un partido democrático, transparente, que privilegie los acuerdos y el diálogo abierto, y los acuerdos entre cuatro y en de espaldas a la militancia.

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