Ay Mamá no me quiero vacunar

Por Salvador Castro Iglesias Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

Enero 23 del 2021

Bueno, comenzaron a llegar las famosas vacunas para combatir el tal coronavirus19, pocas, muy pocas, pero llegaron.

Obvio que los primeros en ser inoculados fueron aquellos que están en el frente de batalla contra ese condenado virus que nos cambió la vida a todos, aquí, allá y acullá.

Médicos(as), enfermeros(as), camilleros y todos aquellos que están ahí, cuidando y tratando de salvar a quienes han sido afectados por dicho mal y que están expuestos permanentemente al contagio.

Pero como en todo siempre habrá un pero, “que si me enfermo más con la vacuna”, “que alguien me dijo que le dijeron”, “que mejor me espero a ver que pasa antes”, las clásicas excusas que por lo general externamos los seres humanos cuando no tenemos la seguridad de obtener buenos resultado, máxime con una vacuna que tuvo muy poco tiempo para probarse y experimentarse.

El caso es que en vías de mientras, aquí en Baja California Sur ya se está aplicando y hasta el día de hoy todo marcha bien, con los retrasos por la evidente incapacidad del gobierno federal de invertir lo suficiente y lo necesario en tal vacunas.

Que si se las regalaron los gringos, que si el Presidente Obrador prefirió que mejor primero las OMS las enviara a los países más tronados y luego a su propio país, cosas de esas que dice la gente.

Pocas, muy pocas han llegado a un estado que debe rondar por los 800,000 habitantes, con comunidades alejadas por la geografía agreste y lo complejo que es atender a la población al 100%.

Mientras eso sucede y ya casi en plenas campañas políticas, nuestros bienamados políticos andan así, como si nada promete y promete cosas que tal vez nunca cumplan, algunos Partidos Políticos de la greña tratando de imponer a sus candidatos por encima de la voluntad de sus militantes como ocurre en MORENA. Y con la cada vez más frecuente búsqueda de alguna candidatura por el método de “los independientes”.

Queda en evidencia el poco respeto a la pandemia, a los ciudadanos y al respetable que en vista del aumento del coronavirus a los políticos (pre candidatos) les valga una y dos con sal y anden a la buena de Dios repartiendo tomates, verduras y promesas en las colonias populares (y hasta en el centro de esta Ciudad) así como si no pasara nada. Todos ellos buscando desesperadamente ser candidatos a algo.

Todo ello influye definitivamente en el desasosiego de la gente común y corriente, mucha de la cual solo se informa en el face o en el whatss. Y cree a pie juntillas todo lo que les dicen, “que si las ramas de no se que son buenísimas para controlar el coronavirus si las tomas en té”, que si la grasa de víbora bizca es lo mejor que hay para eso, y así, recetas que aporta la sapiencia de gente que no tiene nada mejor que hacer que publicar tonterías, pero que algunos las toman en serio; mas los políticos que le agregan más sabor al caldo de la incertidumbre.

No bastan los llamados a la calma y a la seguridad, no basta el “Quédate en casa”, nada de eso basta. En una comunidad acostumbrada a ser libres como las olas del mar ahí andamos en la calle sin protección, cubrebocas, en bola, en fiestas y reuniones. Nada de cuidarnos porque a mi no me dará esa cosa del coronavirus.

Pero la triste realidad es que algunos hospitales del estado ya están casi a rebosar de ocupación por la pandemia y ahí andan muchos ahora culpando al Gobierno porque no hay espacio, porque no han invertido en más áreas para el covid y así, siempre culpando a los demás por nuestra terquedad de andar haciendo lo que nos dé la gana.

Y bueno, volviendo a la famosa vacuna tenemos entonces que no creo en verdad  alcancen para todos, al paso que las está entregando el inepto gobierno federal nos irán vacunando en algo así como abonos (si es que estamos vivos para ese entonces) y quién sabe cuándo.

Ha sido evidente la preocupación del gobierno estatal por contener la pandemia, pero requiere del apoyo y solidaridad de todos, no es tarea de uno solo, es solo con la participación decidida de los ciudadanos como podremos superar este mal.

Reitero como siempre que debemos informarnos a través de fuentes fidedignas y no de chismes y rumores. Las vacunas que llegaron ya han sido aplicadas y solo debemos esperar si existieran reacciones adversas antes de difundir rumores sobre si funciona o no.

Obvio que la decisión de vacunarnos o no dependerá de cada quien (cuando nos llegue el momento), y de que hacerlo podría disminuir sensiblemente la mortandad por dicha pandemia, esperando de corazón que logremos juntos sociedad y gobierno volver a vivir en paz y superar estos momentos doloroso que ya han dejado cientos de familias en luto permanente.

Nos leemos más adelante …

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