Trazos y Retazos / De la División a la Unidad De Trump a Biden

Por César de Jesús Ortega Salgado Enero 21 del 2021

 Joe Biden acudió en punto de las 11:20 horas tiempo de Washington (09:20 tiempo de La Paz BCS) este 20 de enero del 2021 al frente oeste del Capitolio, para hacer el juramento de defensa a la Constitución, que formalmente lo hace el presidente número 46 de los Estados Unidos en una ceremonia diferente a los anteriores y en donde en un hecho sin precedente, Kamala Harris ocupa el cargo de vicepresidenta, siendo así la primera mujer en ocuparlo.

Ceremonia que fue presidida por John G. Roberts Jr., quién es el presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos y marcada por los cambios que obligatoriamente debieron ser realizados por la pandemia del Covid-19, donde hubo menos invitados de lo acostumbrado, así como con un dispositivo de seguridad de más de 25 mil elementos de la Guardia Nacional en Washington, tras los ataques del pasado 6 de enero en el Capitolio, pero incluyó el himno nacional a cargo de Lady Gaga y la intervención de las estrellas de la música Jennifer López y Garth Brooksde, contando que además se llevó a cabo un evento titulado “Celebrate America”, con Ant Clemons, Bruce Springsteen, Demi Lovato, Foo Fighters, John Legend, Jon Bon Jovi, Justin Timberlake y Katy Perry. Toda una fiesta por la democracia, pero particularmente centrados en destacar LA UNIDAD, el gran tema de este día.

Posteriormente Joe Biden ofreció un discurso permeado de conciliación con propósito de la unión nacional, buscando ser un presidente para todos los estadounidenses tras rendir juramento; la ceremonia incluye la colocación de una corona en el cementerio nacional de Arlington, acompañado de los expresidentes como Barack Obama, Bill Clinton y George W. Bush.

El gran ausente fue Donald Trump que confirmó su irrespetuoso desprecio al más representativo protocolo democrático de su nación, dejando un legado principalmente de mentiras, odio e irracionalidad, que a nosotros como mexicanos nos marcaron subestimándonos al generalizar su desprecio y ofensa, con su machacante promesa de campaña de que construiría un muro grandioso, según sus palabras, a lo largo de la frontera sur y que lo pagaría México; al final, sabemos que construyó la administración de Trump, solo 452 millas de las casi 2 mil, qué tiene la frontera de México con Estados Unidos, es decir menos de la cuarta parte y de esos, apenas unas 80 millas son barreras nuevas, financiado con fondos reasignados del Departamento de Defensa estadounidense.

De igual manera pretendió sin éxito, impulsar una agresiva política migratoria con objetivo en la comunidad hispana, que logró la dolorosa separación de familias, deportando jefes de familia de los llamados dreamers e incontables menores de edad, culpando a sus adversarios políticos los legisladores demócratas, cuando tenía en el 2017 bajo control el Congreso, con ambas cámaras dominadas por los republicanos y podían haber cambiado las leyes y no lo hicieron, además lo reconoció el entonces secretario de Seguridad nacional en una entrevista, al decir que esa fue una política de la administración Trump; separar a las familias de inmigrantes.

Por si no fuera suficientemente grave y letal el Covid19, Trump aseguraba en abril del 2020 que este virus desaparecería milagrosamente cuando hiciera un poco de calor y un poco de viento, hoy estamos en enero del 2021 y sus erráticas políticas tienen a Estados Unidos sumidos en el desastre por la ausencia del gobierno federal en el control de la pandemia, con más de 24 millones de estadounidenses infectados y más de 400 mil fallecidos.

Sin duda Trump deja un negro legado de ataques verbales en sus encendidas declaraciones sobre las mujeres, los discapacitados, los mexicanos, los musulmanes, los veteranos de guerra y en el colmo, la justificación de radicales grupos supremacistas, dividiendo su país en buenos y malos, según estuvieran de acuerdo o no con él.

Hoy Trump enfrenta a instancia de la Cámara de Representantes, una acusación de un solo cargo por incitación a la insurrección, después del letal asalto al Capitolio la semana pasada a cargo de enfurecidos simpatizantes alentados por él, que pretendían impedir la certificación de los resultados el colegio electoral, que finalmente dieron la victoria a Joe Biden, cerrándose la sombra de algún fraude.

Legado que se debe tener presente en algunos países, entre ellos el nuestro, pues aquí tenemos un presidente que constantemente nos ofrece medias verdades y otros datos que no comprueba; descaradamente promueve la división de buenos y malos, según están de acuerdo o no con él; de igual manera es incapaz de aceptar la razón de los argumentos o verdades científicas, sino revisemos como ha sido el manejo de la pandemia del Covid19 por parte del gobierno federal.

Ya veremos en el junio de este 2021 si es capaz de aceptar los resultados electorales en donde no le favorezcan y nos confirme, que tan lejos lo ha llevado su particular forma de dividir una nación como México.

Por si fuera poco, el presidente mexicano ha emprendido un enfrentamiento con el presidente Joe Biden, que hasta ahora nadie es capaz de entender, ese que busca desde el primer momento serlo para todos sus compatriotas.

Biden busca unir la nación desde la primera frase de su discurso y además tocó los temas fundamentales de atender asuntos como la pandemia, la crisis económica, el cambio climático y la injusticia racial, pero particularmente conciliador buscando insisto, la unión de sus compatriotas, mismos objetivos que hoy empezarán a realizarse a través de cuando menos 17 órdenes ejecutivas, que en buena parte tendrán sus efectos en México.

Noticias del Día

Deja un comentario