La cobardía como virtud

Kung-Fu-tze: “Saber lo que es justo y no hacerlo es la peor de las cobardías”.

Por Ángel Ozuna

Solo eso nos faltaba, que como país elogiemos la cobardía y la mediocridad. Si algo hemos descubierto estos últimos 25 meses es como un gobierno se puede superar a sí mismo en cuanto a ineptitud y mediocridad se refiere.

Tomemos el ejemplo inmediato de la aplicación de la vacuna a toda la población. De inicio todo es improvisación insultante, no existe absolutamente ningún plan de largo aliento el cual considere algunos factores muy importantes, simplemente los números que presenta alegremente nuestro gobierno están todos fuera de la realidad.

Somos aproximadamente 130, 000, 000 de habitantes susceptibles de ser vacunados, salvo excepciones aquí y allá, eso contra el número de vacunas que se están recibiendo es apabullante, veamos sí no:

El encargado de manejar la contingencia nos ha reiterado que el ritmo de vacunación  es del orden de las 6,000 a las 8,000 aplicaciones por día. Vamos a ser optimistas: 8,000 diarias, eso nos da un total de 16,250 días, igual a 541.6 meses, igual a ¡45.1 años! Muchos de nosotros no creo que alcancemos a llegar.

Los números no son el fuerte de Obrador, ni de su gabinete, ¿será omisión? ¿Retraso mental? O ¿serán deseos fervientes de manipular las cifras para ocultar una realidad que no le conviene? En cualquiera de las opciones los números no cuadran. El atinado comentarista Ángel Verdugo nos da otras cifras que tampoco favorecen a Obrador. Dice don Ángel que Obrador ofreció que en 3 meses a partir de febrero de este año, todos los adultos mayores de 60 años vamos a estar vacunados. De acuerdo a esa promesa se va a requerir un ritmo de vacunación del orden de las 160 000/130,000 aplicaciones diarias, incluyendo sábados y domingos. Todos sabemos que el gobierno de Morena no tiene esa capacidad organizativa. (Somos aproximadamente 12, 000,000 sí no es que más, de adultos de la tercera y hasta la cuarta edad,  distribuidos por todo el territorio nacional. Quiero ver cómo le van a hacer. Lo más probable es que le asigne al ejército esa misión, para variar. (Ellos mismos son miles, va a tener que mandar vacunarlos primero ¿de dónde van a salir tantas vacunas?). La tarea es abrumadora, más en manos de ineptos.

“El respeto al derecho ajeno…”

Aquella persona u organización que no lleva a cabo lo que pregona cae en la incongruencia. Ese ha sido el sello de este gobierno. Ejemplos, como dicen, sobran. Analicemos someramente el muy cacareado concepto de la “no intervención”. ¿Qué fue lo que paso con el señor Evo Morales? ¿Qué no fuimos con un avión de la Fuerza Aérea Mexicana pagado por nosotros a traerlo desde Bolivia? Obrador dice una cosa y hace otra. El reciente caso del señor Julián Assange. De la nada se le ocurre al señor que le pagamos como presidente, lanzar una amenaza internacional: “sí nadie quiere recibir a Assange, a nosotros nos sobra generosidad en nuestros corazones”, (las llaves de la embajada en Londres están abajo del tapete ya que no hay embajador).

Si todo lo anterior no es intervencionismo en asuntos ajenos, no sé qué lo será. ¿Qué pitos tocamos en esos conflictos? Suficientes líos tenemos aquí como para andar picando pleitos en otras latitudes. Yo le sugeriría a Obrador que trate de controlar esas ansias de novillero que pueden arrastrar al país a una confrontación totalmente innecesaria.

Estas decisiones que toma el solo (Obrador) no las consulta con nadie, él y solo él sabe lo que le conviene a sus mascotas.

El caso de su protegido, otro López para variar, Gatell llama a risa si no fuera una ofensa nacional. Cuando le preguntaron qué opinaba sobre las vacaciones de su protegido les contesto a los periodistas que por qué no le preguntaban a él. No nos hagamos locos, el único responsable de ese sainete (uno más de los interminables) es Obrador. Se burlan en nuestras narices, se burlan de México.

Otra imperdible: En una de sus bananeras alguien le pregunto qué por qué habían suspendido las vacunaciones el día primero del año: el contesto que fue “por razones obvias”. Ante la emergencia, primero están “las razones obvias” que las vidas de los mexicanos. ¿Algo más?

La peor bajeza.

Para Obrador y Morena las vacunas son objeto de intercambio por favores electorales, eso es obvio y confirmado por ellos mismos, solo falta que más adelante se las roben. Buen día.

Noticias del Día

Deja un comentario