Año 2024

Como dijo Einstein: “No quiero pensar en el futuro, está llegando muy rápido”.

Por: Ángel Ozuna.

No hay rincón del país, por apartado y escondido que esté, que escape a la furia destructora de nuestros gobernantes actuales, se han dedicado en cuerpo y alma a destruir lo que encuentren a su paso (pero si en el proceso pueden lucrar y sacar provecho personal, se van de bruces).

Por más que trato de buscar la lógica de un proceder como el de Tatiana Clouthier no se la encuentro por ningún lado. Yo la consideraba una persona razonable y ecuánime, preparada culturalmente, dije culturalmente, cuando de repente da un giro parada sobre la memoria de su padre de 180 grados. Recién empezó está debacle, hace 24 meses o tal vez más, le ofrecieron una sub secretaría, ese plato de lentejas no lo quiso aceptar y se refugió en el congreso. Ahora la revive su jefe y le ofrece ahora sí un plato principal, “así sí” -ha de haber dicho-. Me pregunto: ¿acaso la señora Tatiana es sorda y ciega, porque muda no es? ¿Qué no alcanza a ver la dimensión del desastre nacional en el que su jefe nos tiene sumidos? Parece que no, o hace como que no ve, ni oye nada. Ahí va a un escritorio a aprender, mientras a nosotros que nos lleve el diablo.

Ese nefasto senador, y todavía le pagamos, Ricardo Monreal tratando de quedar bien para el 2024, propone una iniciativa de ley para regular la actuación de los agentes extranjeros que trabajen consiguiendo información que de otra forma no obtendrían, es decir, se les van a maniatar las manos para que no las anden metiendo donde no deban o donde no quiera nuestro presidente -“a los muchachos no me los toquen”-. ¿De dónde acá Monreal tiene tanta iniciativa? Cuando siempre ha sido un arrastrado. No hay día que Monreal, Mario Delgado, Noroña y Martí Batres no columbren algo contra México y van y se lo proponen a su jefe para que los tome en cuenta para el 2024. No son los únicos que están en la pelea de gallos, al palenque cada rato brinca un gallo o una gallina, por el momento solo se despelucan, quién sabe más adelante.

Qué triste destino el nuestro, el tener estos tipos gobernando, cada día pienso que no hubo tal cantidad de votos el 2018, no concibo como más de 30 millones de desesperados votaron por estas lacras a sabiendas de dónde nos iban a meter. El único consuelo que nos queda, es sentarnos a esperar que llegue el 2024. Dice Obrador que él se va si el pueblo se lo pide el 2022. Si claro, como se fue si se juntaban más de 100,000 mexicanos en el zócalo para pedírselo, en aquella ocasión lo dijo claramente: “ni aunque junten millones me voy a ir”, así que no nos llamemos a engaño. Ese hombre no se va a bajar de la silla si no lo bajamos nosotros a punta de votos, es lo último que nos queda.

¿Con que cinismo y desvergüenza Obrador se para todo los días en su pulpito a decirnos que se acabó la corrupción, si cuando en otro canal y simultáneamente estamos viendo a su familia robar? Debo de reconocer que nosotros le permitimos que se burle en nuestra cara. A la familia del presidente ¿Quién la acusa? ¿Qué juez o tribunal le da cabida y seguimiento a una demanda contra algún Obrador? Nadie, como el viejo dicho: ¿quién le pone el cascabel al gato? Hasta el día de hoy ningún escándalo ha progresado más allá de la exhibición en la prensa nacional. Y vamos a seguir igual…hasta el 2024. Sabemos que Obrador jamás ha trabajado en toda su vida, nunca ha pagado impuestos, como entonces sus hijos han estudiado y viven desvergonzadamente en el extranjero y él no quiere que sean mexicanos prefiere pagarles quien sabe de dónde para que sus nietos nazcan en los Estados Unidos, y como pilón ahora resulta que son empresarios de la noche a la mañana (bueno desde el 2018 para acá). Hasta el día de hoy eso no lo ha explicado, entre otras muchas cosas más. Tampoco le interesa justificarse. ¿Ustedes creen que a Obrador le interesan mucho sus paisanos de la Chontalpa tabasqueña? ¿Ya mando la ayuda, ya mando al ejército, ya mando a la armada? Tienen meses viviendo con el agua a la cintura. ¿Los niños tarahumaras? ¿Los niños con cáncer? Por favor. Ya lo demostró que no. Dudo mucho que Obrador sea mexicano, más bien se me hace que es extra terrestre, pero desgraciadamente aterrizó, aquí en México y varios extraviados lo siguen apoyando mientras él y su familia nos roban a todos. El regreso a su planeta está programado para el 2024, siempre y cuando coincidan varios factores, por qué si una órbita no está bien alineada para entonces, ni nos hagamos ilusiones.

Jamás habíamos tenido un “año de Hidalgo” tan largo (empezó el 1/o de diciembre del 2018 y va a terminar, si es que termina, el 1/o de diciembre del 2024 va a estar difícil que alguien supere esa marca). En la familia Obrador están desesperados por volverse ricos e irse a disfrutar sus usufructos…y lo están logrando. Pio Obrador vive sin preocupaciones en la isla Cayman, de vez en cuando ve los programas de Loret para reírse un rato. Los hijos del presidente viven en Houston, nada menos que junto al estudio de Latinus y les vale grillo medio mundo. El único que de vez en cuando pierde la cordura es Obrador y nos amenaza con blandir su espada flamígera y nos receta una guía para iluminar nuestro camino y si no entendemos se va a poner peor.

El utilizar soldados para todo ¿ustedes creen que le cuesta más al gobierno? Por supuesto que no, ahí está el garlito. Obrador de repente se dio cuenta que los soldados ya están ahí en la nómina, solo hay que ordenarles y sobajarlos junto con su secretario para que salgan corriendo a cumplir sus caprichos. A los narcos no me los toques: ahí están los soldados; déjense escupir que les quiten sus armas y que los apaleen: ahí están los soldados; que hay que hacer como que construimos un aeropuerto internacional: ahí están los soldados; que hay que distribuir libros de propaganda comunistoide y socialista: ahí están tus soldados. Para todo están nuestros soldados, menos para lo que deben hacer: defender al país. Pero nadie le dice nada a Obrador, el secretario de la defensa solo agacha la cabeza y les ordena a sus soldados, al fin que no les cuestan, ya están en la nómina.

Esta apatía en la que nos estamos sumergiendo nos va a salir muy cara, nuestros hijos y nuestros nietos estoy seguro que nos van a reclamar la cobardía de la que hicimos gala con este gobierno de basura y cada día que pasa el costo de la reconstrucción nacional, después del 2024, sigue aumentando estrepitosamente. Obrador y su familia se van a regresar a su planeta, nosotros nos vamos a quedar aquí en la tierra para pagar las consecuencias.

En el planeta de donde vienen los Obrador robar y reírse de los robados se considera un logro, 30 millones le siguen aplaudiendo.

Afortunadamente, o desafortunadamente, según como lo queramos ver, desde el 1/o de enero del 2021 nos van a faltar 1425 días más de saqueo, la duda es ¿iremos a aguantar? Obrador dice que si aguantamos no sé cuántos años de neo-porfirismo que no aguantemos unos días más a él y a su familia.

¿Cuántos parientes más tendrá Obrador? Más hijos, más hermanos, más primas, más nueras, más tíos y tías, digo, para ver si va a alcanzar para todos. Urzúa, Germán Martínez, Espriu, Romo y muchos más ya se bajaron del barco, los demás solo se van a reacomodar para ver si aguantan el viaje hasta las ignotas playas de la corrupción, dependiendo como los trate el patrón (del barco).

Animo, solo faltan 1425 días. P.D. Dos últimos comentarios.

Uno: Dicen las malas lenguas que Obrador va a volver a rifar el avión presidencial.

Dos: Que en cuanto lleguen las vacunas contra el coronavirus-19 se las van a volver a robar.

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