No nos queda nada

(Pero no se desanimen, aún faltan 4 años).

“Cuando la noche este más negra, más cerca está el amanecer”. Refrán popular.

Por Ángel Ozuna

Dentro de la vorágine de corrupción e ineptitud en la que nos tiene inmersos Obrador, parece que todavía existe una pequeña esperanza que triunfe la razón sobre tanta perdición. Las elecciones llevadas a cabo en los Estados Unidos aún con todos los problemas en los que se vieron envueltos, nos enseñaron una lección entre muchas: que a pesar de que casi la mitad de los norteamericanos (71 millones) siguen pensando que un desquiciado los siga gobernando, en la votación se impusieron los que creen que ya con 4 años de locuras fue suficiente y van a barrer el polvo en la Casa Blanca para recibir al señor Biden.

Yo no sé si Biden le convenga o no le convenga a México, el caso es que ellos decidieron bajar de la silla al señor Trump, en pocas palabras la mayoría decidió quien los va a gobernar por los próximos 4 años. El hecho de que el señor Obrador indebidamente a nombre de todos los mexicanos decida desconocer el triunfo de Biden es un acto que no le debemos permitir a nuestro presidente. Obrador podrá tener sus razones, muy personales, para defender a su idolatrado Trump pero no los mexicanos y la más elemental decencia diplomática nos obliga a reconocer el resultado de dichas elecciones.

Lo más probable es que Joe Biden y los Estados Unidos sigan impertérritos su camino, con o sin nuestro reconocimiento. Al error garrafal de ir a servirle de payaso para lograr los votos de la paisanada le sigue este de esperar hasta que el triunfo de Biden sea oficial, como diría alguien por ahí: “una tras otra”.

Yo le recomendaría al señor Obrador que nunca reconozca al presidente electo, para ver que van a hacer los norteamericanos sin nosotros.

Los ciudadanos de Estados Unidos, a pesar de su sistema complicado de elecciones, nos dieron una lección: el poder de las urnas sigue vigente. Los votos cuentan, a eso le tiene miedo Obrador. 30 millones de ilusos le dieron el poder, 90 millones se lo podemos quitar, el mensaje va directo a palacio nacional, el de que no quiera oírlo y hacerse menso es otra cosa. La justicia puede prevalecer por medio del voto y la voz de los ciudadanos, más vale que no pierdan eso de vista.

La naturaleza castiga a los que quieren abusar de ella. No bien Obrador completó su robo del Fondem, cuando en su estado natal se desatan las lluvias de cada temporada y se desbordan los ríos inundando todo a su paso. Aquí me surgen varias preguntas, vamos a irlas ordenando:

Tabasco tiene el mismo problema de Nueva Orleans, toda el agua va a dar ahí, ¿por qué no tomar medidas de muy largo alcance para evitar esas inundaciones periódicas?

Si se encontraba de gira por Nayarit ¿cómo diablos se trasladó en unas cuantas horas hasta Tabasco? Respuesta: es obvio que utilizó alguna aeronave de la Fuerza Aérea Mexicana para trasladarse directamente de un lugar a otro. ¿Entonces, ya comprendería el valor de disponer de aeronaves adecuadas para propósitos de trabajo? Lo dudo mucho, pero lo hizo sin decirle a nadie para que no nos enteráramos, como un niño berrinchudo.

Sobrevoló en un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana la presa Peñitas siendo que jura y perjura que no iba a utilizar las aeronaves militares para giras “fifí”. ¿Entonces sí? ¿O nada más en Tabasco?

Una vez desaparecido el Fondem, ¿cómo les va a entregar directamente la ayuda a sus paisanos? Estamos hablando de regalarles $10, 000, 000,000 de pesos, (concediendo que son un millón los damnificados), no creo que los lleve consigo en efectivo porque el jura que se los van a entregar directo para evitar la corrupción. Obrador se ve aquí muy desprendido con nuestro dinero, el piensa en su mente trastornada que con 10,000 pesotes una familia va a: reparar sus viviendas, reponer enseres perdidos, comprar alimentos y ropa y si les queda algo de cambio se pueden comprar una cerveza. ¿De qué planeta nos enviarían a Obrador?

Sin siquiera mojarse los zapatos les dijo adiós y que le hagan como puedan. Dejó enzarzados en un pleito de vecindad al gobernador del estado y a Manuel Bartlett para que decidan quién es el culpable de las inundaciones. En pocas palabras: ¿A qué fue Obrador a Tabasco?

Volteando a ver el país:

A Obrador lo está ahogando su propia corrupción, pero hace como que no la ve, como que no la nota, menos tratándose de su familia, ahí sí, se siente la mano generosa. No hay día que no se le descubra a alguien del gabinete alguna tranza o chanchullo, él ni siquiera lo menciona en sus “bananeras”, deja que los pasquines inmundos lo hagan por él para llenarlos de oprobios que no ven que son solo “aportaciones” -dice-, mientras nos repite una y otra vez: vamos requeté bien, ya domamos al corona virus, las escaleras se barren de arriba para abajo, “el buen juez por su casa empieza”, ¡ha!, ese no. Pura basura.

La mediocridad de este gobierno es inacabable.

No hay mesías que se respete que no le entregue a sus borregos, perdón, seguidores, una antorcha que les sirva de guía, una lámpara potente que les ayude a transitar por el duro camino de la vida en México. En medio de un país destrozado, Obrador nos sale con una verdadera tontería, y de paso, lo hace con nuestro propio dinero.

La familia López, Bartlett, Eréndira, Romo, Gatell, Cordero, Martí, Noroña y demás arrastrados y lacayos, sirvieron, hágame usted el favor, de inspiración y de singular ejemplo, para elaborar la guía moral de un presidente inmoral. ¿Cómo es posible que como mexicanos libres y pensantes aceptemos esa imposición? Pero ahí está. Imprimieron 10 millones de copias, más sobrantes para reposición, por sí hacen falta, escúchelo bien: con cargo al erario para redondear la burla. Es más. Cuando fue interrogado sobre el costo de esa maldita impresión nos dijo que no sabía, que hasta que terminarán de distribuirla iban a decirnos cuánto nos va a costar. Cinismo sobre desvergüenza. En la 4t mandan a ejecutar trabajos que no saben cuánto van a costar, eso sí se llama no tener abuela. Dicen los que ya la leyeron, yo no, ni pienso hacerlo, que contiene 20 mafufadas en 34 paginas. De las 20, Obrador ya violó 25 y aun así se atreve a recetarnos ese mamarracho… “no robarás, no mentirás…”, para qué le seguimos.

Confieso que como mexicano, me siento frustrado y a la vez indefenso ante tanta maldad y arbitrariedad. Ese hombre se para todos los días ante un micrófono y nos miente cínicamente sin que nadie, absolutamente nadie le diga algo. Para que aburrirlos con tantas mentiras que escuchamos a diario.

Solo espero que no se vayan a gastar el billón de pesos ahorrados hasta ahora por el ataque a la corrupción (Promesa presidencial: 500,000, 000,000 por año) ¡1, 388, 888,888 pesos diarios! Vamos desgraciadamente por el tercer año de mentiras, mediocridades e ineptitudes, eso significa que para finales del 2021 debemos de tener en las arcas de la nación un billón y medio de pesos ahorrados y arrebatados a los corruptos, no a su familia, no a los Bartlett, no a las Erendiras, esos son intocables, esos no porque son impolutos, si no a los malos mexicanos, esos que todos los días trabajan como mensos y que pagan sus impuestos.

Toda una vida dedicada a evadir al fisco.

Que se sepa, Obrador jamás ha pagado un cinco de impuestos, ni sus hermanos, ni sus hijos. Jamás han tenido una cuenta bancaria, nunca han tenido tarjetas; para el SAT, esa familia nunca ha existido. De qué y cómo han vivido por tantos años, es un misterio. El periodista Carlos Loret de Mola entrevistó al director de la unidad de inteligencia financiera (UIF) y lo interrogó acerca del caso de los videos del hermano de Obrador recibiendo bolsas con dinero para la campaña del 2018. En pocas palabras nos dijo que no hay materia para una demanda debido a que lo robado es muy poco comparado con los miles de millones estafados en el caso Odebrech. Es decir, si robaron, pero poquito. No nos interesa el monto, nos interesa la conducta.

El inefable Noroña, creo que cobra como diputado, se niega a seguir los protocolos de seguridad sanitaria del INE. Se negó a colocarse la mascarilla aduciendo: “no me pueden amordazar, no me pueden callar”, además: “necesito tomar agua constantemente y la mascarilla me estorba”. Lo curioso es que no hubo poder humano que lo hiciera cambiar de opinión y todos los consejeros, incluyendo su presidente, abandonaron la sala y lo dejaron hablando solo. Obrador apoyó y hasta ensalzó esa actitud retrograda de ese individuo.

Obrador tardó 18 años en satisfacer sus planes perversos y miserables y tardó 2 años en acabar con México. 4 años más se ven como una eternidad. Vamos a ver quién diablos aguanta tanta barbaridad.

Hace algún tiempo nos dijo Obrador que en 10 días iban a entregarnos los resultados de las auditorias de los 109 fideicomisos y las razones para su desaparición. Estamos esperando.

En septiembre se rifó, no se rifó, se vendió, no se vendió, se rentó, no se rentó, se guardó, no se guardó el avión presidencial. Seguimos esperando las cuentas sin cuentas, los resultados sin resultados. El video ahí está, la cámara no miente. Dijo que jamás se iba a subir al avión presidencial y ¿qué fue lo que hizo? Ya a bordo nos dijo que se iba a rifar. ¿De veras nos merecemos eso como mexicanos?

El único problema es que nosotros se lo permitimos.

P.D. En Tabasco dejaron de creer en Obrador, eran los últimos.

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