La mala planeación de las ciudades

Arq. Eugenio Santa Cruz Henríquez

Noviembre 21 del 2020

Me referiré a los desastres cíclicos que se viven cada año en México a causa de los fenómenos naturales en todos los Estados de la República mexicana y por supuesto en Baja California Sur.

Los mexicanos tenemos fama de no ser buenos planificadores. 

Sumado a ello la historia particular de cada ciudad en el país en que en un 100 % de las trazas urbanas se fundaron en forma orgánica e irregular, es decir sin planeación y en referencia a curvas topográficas de uso cotidiano como se fueron abriendo las primeras calles de nuestros centros urbanos. Podríamos entenderlo perfectamente porque no había profesionales en la materia en esos tiempos y el Arquitecto romano Hipodamos de Mileto creador de la traza urbana ortogonal o en damero ya tenía siglos de muerto.

Con el correr de los años en México se empezaron los primeros Planes de Desarrollo Urbano en todas las entidades Federativas, hay que reconocer que se han hecho grandes esfuerzos, logros que desgraciadamente no han sido suficientes, también es cierto que han servido de corrupción y acaparamiento de áreas preferenciales y de desorden sobre todo en el ámbito Oficial en la expedición de permisos de construcción y del crecimiento urbano (fraccionamientos y colonias populares). 

Durante la década de los 40s. en México, el Sector Turístico fue un detonante muy importante de una expansión acelerada de urbanización en las costas mexicanas: las del Pacifico, las del Golfo de México y del Caribe. La demanda hotelera propició un crecimiento poblacional impresionante y por ende el desarrollo con falta de infraestructura y servicios básicos demandantes de ese crecimiento. Así nace la improvisación y el desequilibrio urbano.

Actualmente lo estamos viendo en los Estados del Sureste de México en medio de sus carencias y situación geográfica ponen a sus habitantes en desventaja con urbanizaciones mal trazadas, asentamientos humanos irregulares con y sin permisos de Autoridades construyendo en márgenes de ríos y lagunas que cada año en temporada de lluvias provocan muertes y destruyen patrimonios y centros urbanos. 

Las presas rebosantes y mal operadas se suman a los problemas tan graves de daños en infraestructura, en el campo, en la ganadería y en consecuencia deja miles de damnificados.

El problema del crecimiento urbano acelerado a puesto siempre en predicamento y evidencia a los Planes de Desarrollo Urbano en una posición de entredicho y desequilibrio, la falta de terrenos accesibles a vivienda en los municipios es totalmente escaso por el acaparamiento o por altos valores comerciales, la gran migración de habitantes del campo hacia las ciudades buscando oportunidades de empleo y una vida mejor es otro de los factores que han hecho crecer aceleradamente los polos urbanos que no tienen las condiciones favorables de vivienda, de infraestructura y servicios como el de salud, educación, empleo etc. lo cual provoca cinturones de pobreza, desempleo, delitos, y proliferación de ciudades de cartón e invasiones de predios a particulares y del Estado.

La corrupción oficial en muchos casos también ha contribuido al avasallante negocio inmobiliario al regularizado por Autoridades. 

Construcciones en áreas de reserva ecológicas, en bienes nacionales, impactos ambientales expoliados, tasas de construcción desequilibradas, etc. 

Todos estos factores en general han sido en parte el desorden urbano que reina en nuestros centros urbanos en el país.

Ahora me referiré a nuestra ciudad capital de La Paz, B.C.S.

Cada año nos encontramos de frente con la naturaleza al llegar la “Temporada de Huracanes”, socialmente los habitantes de B.C.S. tenemos una cultura bien definida y arraigada de autoprotección y sabemos que hacer en casos de desastre. Afortunadamente los accidentes de personas son los menos y eso hay que reconocerlo por el esfuerzo de las Brigadas de Protección Civil Federal, Estatal, Municipal, y Delegacional que realizan excelentes tareas en situaciones de emergencia. Finalmente salvar vidas humanas es lo más preciado e importante. Pero ¿qué le sucede a nuestra casa en común que es la ciudad? y aquí es donde se inicia la retórica y los daños de todos los años. 

Es decir, la misma película de siempre.

La infraestructura de la ciudad queda inerte al ante el embate de vientos, lluvia y arroyos que cruzan la Capital, ponen el riesgo a las mismas colonias, a los mismos fraccionamientos, las calles se destrozan y se incomunican sectores urbanos por la crecida de arroyos, lo de siempre…

Hemos tenido todos los años embates ciclónicos y sabemos dónde están las emergencias urbanas, sabemos los puntos de riesgo en la Ciudad y en las zonas rurales, vemos cada día como crece la ciudad en lugares no propios para el desarrollo humano por el tipo de terreno, topografía, conformación del suelo, falta de infraestructura urbana entre otros inconvenientes.

Cada año nuestro centro de la Ciudad de La Paz se inunda por aguas pluviales que bajan de las partes altas y recurren al Malecón Costero con la consabida contaminación, asolvamiento de la ensenada y por supuesto el colapso de la infraestructura sanitaria. Es decir, no está la Ciudad preparada para los embates de lluvia y menos de huracanes que cada año castigan a la Capital, a los presupuestos gubernamentales de los 3 niveles de Gobierno, y por supuesto a sus habitantes.

Han transcurrido los años y sexenios y no ha habido una respuesta de fondo en el sector de Desarrollo Urbano e Hidráulico. Desde el Plan Hidráulico de Alberto Alvarado Arámburo en los 80s, las obras de retención de aguas han quedado ahí, en los escritorios de CONAGUA, de la S.C.T. en BANOBRAS, y tantas otras dependencias. Tampoco ha habido el interés necesario de gobernantes para realizar obras de protección urbana, puentes, encauces de arroyos, drenajes pluviales, bocas de tormenta. Obras que por estar ocultas la decisión política se pierde porque son trabajos no se ven ante el electorado y no luce la imagen del político. 

Nuestra Capital ha sido tan castigada y tan burlada que hasta la han querido convertir en una Ciudad “suiza”; la falta de profesionales en las decisiones gubernamentales, desmerecen las buenas intenciones y se pierden en el discurso “mentiroso e irreal”.

Recuerdo que durante el sexenio de Alvarado Arámburo realizamos en Obras Publicas del Estado un anteproyecto integral urbano para construir un gran canal de desagüe sobre lo que es hoy el Boulevard Padre Kino. Se tenía la idea de retener todas las aguas broncas y pluviales de la parte alta de la Ciudad que era la proyección de crecimiento urbano que se tenía y tal como sucedió. 

Con ello se aminoraba la descarga de aguas a gran parte de la Ciudad. Bocas de tormenta y rehabilitación general de la red de drenaje en la zona centro hacían muy interesante este proyecto. Pero por diversos motivos e intereses no se concretó. El principal, su financiamiento.

Después se realizaron obras interesantes y necesarias y se encausó el Arroyo del Esterito, se modernizaron los cárcamos de rebombeo de la calle Márquez de León y Álvaro Obregón y se rehabilitaron las lagunas de oxidación de Chametla, pero siempre nos ha ganado la necesidad.

Sexenios después se realizaron los bordos de protección de la Ciudad en la Col. 8 de Octubre y nacen los libramientos viales que solucionaron en gran medida el paso vehicular sobre Forjadores con el puente, pero en Fidepaz quedó pendiente a resolver el paso terrestre en tiempo de lluvias. En el Gobierno Estatal actual se realizó el puente carretero añorado de siempre sobre el arroyo de Agua Escondida que da salida segura a las poblaciones de Los Planes.  

Por otra parte, se pone en grave riesgo la población que vive en los márgenes del arroyo de El Calandrio que desemboca peligrosamente contra Villas del Encanto. Aquí existen casas construidas sobre lecho de arroyo y en cotas interiores de desfogue, es decir soluciones a medias y peligrosas, la Autoridad lo permitió. La pregunta es: ¿cuántas casas construidas ahí tienen permiso de construcción y quien se los dio si es que lo tienen?. 

Cuando fui Director de Obras Publicas nunca firmé una Licencia de Construcción si no la verificaba físicamente, sobre todo en el área de Los Barriles donde hay un serio y peligroso desorden urbano, o en lugares de riesgo en el municipio. Fui muy exigente en ese sentido. Los cauces de avenidas pluviales de Camino Real tienen solvencia dentro del Fraccionamiento, pero interrumpen el tránsito sobre la carretera que deja inhabilitado el tránsito hacia el sur de la Ciudad (arroyo El Vaquero).

Este es el panorama pluvial producto de los fenómenos naturales anuales en nuestra ciudad y que perfectamente predecibles e identificables. Me preocupa el día que azote un huracán fuerte y desarrolle grandes cantidades de agua sobre nuestra capital y provoque graves daños, ¿a quién le echaran la culpa?…

Ahora detectemos y expliquemos otros problemas en la Ciudad referente a su infraestructura básica urbana. 

¿Ha pensado Usted amable lector, qué pasará cuando nuestro mal llamado Relleno Sanitario de La Paz agote su espacio? ¿Dónde se depositarán los deshechos?

Ya casi está en ese punto, y no ha habido voluntad Institucional para ver el futuro inmediato de esta bomba que esta por tronar. Aparte no tiene el Ayuntamiento reserva territorial para desarrollar otro centro de acopio de residuos. En 1996 fui Director Gral. de los Servicios Públicos Municipales en La Paz, desde esa época se tenía en mal estado el Relleno y trabajamos con la perspectiva de ir buscando un nuevo sitio de depósito; fue imposible solucionarlo en 3 años y menos con las consabidas carencias económicas y desgastes políticos de entonces.

El CERESO de La Paz ha quedado prácticamente en el centro de la Capital, la Ciudad lo absorbió con su crecimiento urbano, el Centro Penitenciario está sobrepoblado, obsoleto con instalaciones antiguas e insalubres y condiciones de promiscuidad. Los lineamientos actuales de estos edificios tienen nuevas disposiciones para la seguridad, alta tecnología, instalaciones adecuadas para una mejor adaptación y rehabilitación etc. 

Los Derechos Humanos juegan un papel esencial en nuestra sociedad. Igual sucede con los Centros de Integración Juvenil. 

El Centro de Readaptación Social de nuestra Ciudad padece y vive con lo más elemental, urge construir uno nuevo y reubicarlo fuera de la ciudad. Sería lo ideal, aunque siempre invertir en cárceles no es lo deseable, si resulta necesario ante el incremento de la delincuencia. Podría invertirse mejor en escuelas y hospitales pero esa es otra tarea pendiente.

Como anécdota les platicaré que mi Tesis Profesional para Titularme de Arquitecto fue con el proyecto de un C.E.R.E.SO. para la Ciudad de La Paz. Mi diseño lo ubiqué sobre la carretera a Los Planes cerca de donde preví que harían la Presa de la Buena Mujer, entendí que la Ciudad no crecería en forma importante en esa esa zona y que habría infraestructura para el abastecimiento de agua (la Presa) y la generación de electricidad de esta misma obra. Eso fue hace 46 años…no estaba equivocado. La Ciudad no creció para esa zona.

Los Panteones Municipales a tope y la construcción del nuevo a trasmano y con inquietantes obras y formas de construcción que no son las deseables. Solo existe un crematorio en los Panteones locales.

Nuestra Capital merece desde hace mucho tiempo un rastro digno, uno tipo T.I.F. que reúna los requisitos de calidad, higiene y dignidad en el trato animal al sacrificio y cuidado del medio ambiente, su operatividad dentro de la Ciudad es muy cuestionable, el Rastro que tenemos actualmente se encuentra en medio de una zona habitacional: Fracc. El Progreso, instalación de foco de infección y contaminación para los vecinos, instalado dentro de la mancha urbana y por supuesto con primitivas instalaciones. Provoca fauna nociva, malos olores y tráfico vehicular pesado en calles primarias. Ningún Presidente Municipal ha levantado la mano para iniciar al menos los proyectos de uno nuevo y mejor ubicado. 

Cada día vemos más invasiones e irregularidades de asentamientos en lugares de riesgo, en demasías, en banquetas, en terrenos particulares porque no hay una Autoridad Municipal que regule el crecimiento y frene el desorden. Nuestra imagen urbana contaminada y con estándares de insalubridad no deseables. 

La Autoridad Municipal prefiere vivir de la utopía en cambiar temperaturas, trolebuses eléctricos que cruzarían la Ciudad, albercas saladas y hasta nevadas en verano con temperaturas bajo cero en pleno agosto donde tenemos un promedio de 40 grados. De ese tamaño es la ilusión y la “mentira”.

Se requieren pues, proyectos y realidades, proyectos viables y realizables, no promoviendo el muralismo disfrazado en forma de grafitis horrendo que sellaron muchas bardas en la Ciudad y trastocó hasta las paredes rocosas del Cerro de La Calavera.

Lo prometido en campañas políticas es solo eso, promesas sin cumplir.

Ahora que se avecina el tiempo de Elecciones y de Candidatos, deberían todos ellos sentarse cada quien con sus equipos de apoyo y Asesores para reconocer las problemáticas prioritarias del Estado, sus necesidades, riesgos y proyectos viables para mejorar nuestros entornos urbanos. 

Desgraciadamente la mayoría de los Candidatos se llenan de Asesores que se dedican solo a promover el voto, a la repartición de despensas y de la movilidad logística de eventos y propaganda del Candidato. Harán falta otra vez los Profesionales en Urbanismo, en Vivienda, en Medio Ambiente, en Tránsito Vial y movilidad, en Infraestructura Urbana e Hidráulica, en Salud, Deporte, Cultura, en Educación, Turismo, Ecología, en Impartición de Justicia y sobre todo en Derechos Humanos. Ellos no tienen cabida en esos equipos.

Con las próximas elecciones esperamos otra degradación visual en nuestra ya muy lastimada imagen urbana de la Ciudad, en las carreteras, cerros y hasta en las playas cuando nos inunden de propaganda política los candidatos de rostros maquillados insultantes para la gran mayoría de la población que observará el gasto excesivo e innecesario en espectaculares, volantes, lonas, y un sinfín de formas de tirar dinero a la basura y las “mentiras y promesas” de que cambiarán el mundo. 

Y como son los mismos de siempre, ya les conocemos sus mañas. 

Entonces para que mostrarse otra vez al pueblo que ya vivió y soportó sus “mentiras” y engaños. Medren con la necesidad y pobreza del pueblo.

Por más que esté regularizado en leyes la instalación de la propaganda, siempre será rebasada por los Partidos Políticos y la Autoridad cae en los mismos desórdenes, pasaran las Campañas y ahí quedarán desafiantes al tiempo e intemperie un montón de basura colgada y pegada en postes, estructuras y bardas. De mí se acuerdan si no… Nadie se acuerda que nuestra Ciudad tiene una vocación turística, que vive de esa industria y siempre se atenta contra ella con terribles colores e imágenes quedando mal pintada y mal vestida por mucho tiempo. 

Esa es la imagen que mostramos al visitante. Ojalá la pandemia los frene un poco, la verdad lo dudo mucho.

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