Micrópolis / ¿Rentería es político?

Noviembre 18 del 2020

No se trata de tener maestrías o doctorados para ser un buen político, en lo que a definición de ello se refiere, de servir a la sociedad. Porque la educación, como dicen en mi rancho, “se mama en casa”, porque en la escuela, aprendes mucho para entender, conocer, valorarte y crecer. Pero sobre todo, razonar. Por eso, hasta para ser político, hay que tener clase, no solo parecerlo, sino serlo. Y en la vida, te topas con cada uno de ellos que… hasta pena ajena dan. En lo personal, conozco a varios de ellos. En estos casi 42 años de ejercicio profesional del periodismo, me he topado con cada espécimen, que no son para recordar. De los que recuerdo, muchos de ellos, ya no caminan con nosotros, pero un distintivo fundamental de esos personajes de la política sudcaliforniana, y hasta nacional, era la diplomacia.

Tampoco se trata de ser carismático para caerle bien todos y con ello suplir aquellos valores que nos inculcaron nuestros abuelos, nuestros padres… el respeto.

Hoy, parece que la hipocresía, la mentira, la soberbia, la intolerancia, el ataque visceral, son sinónimos de una nueva clase política que parte desde el centro del país y en cascada aterriza en las entidades federativas, en las ciudades, en los barrios o en las colonias populares. Se dan el lujo, hasta de crear granjas de bots en las redes sociales para cumplir ese papel denigrante, porque hasta para eso, son cobardes para hacer frente a las situaciones.

Estamos por entrar en una campaña política más, y quienes carecen de imagen, buscan a costa del ataque visceral, hacerse notar “como valientes”, y escudados en el que “gozamos y ejercemos nuestra libertad de expresión”, aunque mal entendida, dan rienda suelta a sus frustraciones políticas o personales, porque es la única manera que entienden para “hacerse notar”. Como esa frase vergonzante “voto a favor, cabrones” de la senadora Lucia Trasviña; o el acusar y demeritar el trabajo de los demás, como recientemente sucedió con el que se dice dirigente interino de Morena, que quiere aparentar ser político, pero no lo es, es simplemente un dirigente de un sindicato y que no ha aprendido lo que eso significa, porque esa, ha sido la enseñanza que ha recibido de su jefe máximo, que todos los días, polariza a los mexicanos, así ataca a los empresarios como los periodistas o a aquellos que no están de acuerdo con él, así Alberto Rentería Santana, que hace lo propio en BCS hasta de dividir a su propio partido, o crear enfrentamientos entre sus principales figuras y hasta atacarlas a través de terceros.

En su afán de figurar y recuperar la confianza de la militancia hacia su persona, -luego del triste papel como aviador de Fertinal, pues ya estaba en la nómina de esa para estatal desde el 3 de diciembre del 2018 siendo dirigente estatal de Morena-, miente cuando dice que “él y su partido, no acepta que le ordenen que no haga mítines políticos, porque está afectando solo a Morena”. Miente porque la recomendación de cuidar a la población para no generar mayores contagios del coronavirus, ha sido parejo, para todos y no para uno en particular, y no fue como él lo afirma, “una orden”. No es lo mismo “recomendar” que “ordenar”, ojalá y busque un diccionario, se instruya, y sepa la diferencia del significado entre una palabra y la otra.

Dice desmentir, pero agrega adjetivos calificativos, que no van con lo que dice ser y representar, por eso, para ser político, no solo hay que aparentarlo, también hay que serlo. Pero Rentería Santana, rompe con ese esquema. Porque en esa nota periodística, nunca leí un adjetivo calificativo, leí una nota periodística en un medio de comunicación, dando a conocer una información, y no leí términos o palabras soeces que provocaran un ataque sin sentido del dirigente estatal de Morena como de sus correligionarios. No hubiera pasado nada si solo se envía una aclaración, pero Alberto Arnoldo, no es político, ni conoce el significado de la diplomacia.

Un ejemplo de diplomacia y de cómo responder, se la dio el propio dirigente estatal del Partido del Trabajo, Luis Armando Díaz, luego de que Alberto Rentería inventara aquello que “NO habrá coalición con el PT, porque se oponen a que vaya una mujer como candidata a la gubernatura”. Luis Armando le respondió, y con justa razón lo dijo de frente: “que Alberto Rentería hable por Morena, no por nosotros -del PT, y reafirmó: “nosotros no tenemos ningún problema en el caso de que vaya una mujer en la candidatura a la gubernatura, esa, no es ninguna limitante”.

Luis Armando Díaz, le dio en el programa TITULARES del pasado lunes 16 de noviembre, un repaso a Rentería de lo que es la diplomacia. “yo no tengo problemas con el dirigente de Morena, lo conozco desde que empezó como dirigente del sindicato de gastronómicos en Los Cabos, platicamos seguido”; a cambio, a Rentería le sobró lengua con sus declaraciones, tratando de ahondar más esa división entre ambos partidos que, se supone, van en alianza para enfrentar las elecciones en el 2021.

Pero Alberto Rentería quiere ser candidato (¿?). No sé si para hablar o decir frases como “voto a favor, cabrones”, o ser uno más que han mantenido al Congreso del Estado en la inanición legislativa, obvio, de su mismo partido, o busque otra posición que lo lleve a la capital del país, para que pueda expresar desde la más alta tribuna del país, ese abanico de ideas falsas, como han sido sus expresiones.

Repito, para ser político, hay que serlo, no aparentarlo.

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