BCS cuenta con un Museo de Arte: Carlos Mendoza

Acciones como ésta han permitido que La Paz tenga un nuevo rostro, promoviendo y generando más y mejores sitios de interés. Queremos levantar la mano y, a partir de hoy, ser sede de las más importantes exposiciones itinerantes de artistas nacionales e internacionales

Noviembre 13 del 2020

“La apertura del Museo de Arte de Baja California Sur responde a la necesidad de reforzar el impulso a la cultura y el gusto por las bellas artes, así como ser un espacio más de atractivo para los sudcalifornianos y para quienes nos visitan”, señaló el gobernador, Carlos Mendoza Davis, al inaugurar la noche de ayer, la obra en donde se invirtieron 75.9 millones de pesos.

Acompañado por la señora Gabriela Velázquez de Mendoza, hijos y familia; integrantes del Patronato Asesor del Museo de Arte de BCS; el alcalde de La Paz, Rubén Muñoz Álvarez; representantes de las Fuerzas Armadas y de los Poderes Legislativo y Judicial, Mendoza Davis expresó que con esta infraestructura, se aspira a que nuestra infancia y nuestros jóvenes identifiquen su propio origen, procedencia e identidad, y proyecten sus sueños en lienzos, en armonías, en versos, en la incontenible pasión de la palabra.

“Con la inauguración del Museo de Arte de Baja California Sur cumplimos, además, nuestro compromiso de rescatar y dar vida al Centro Histórico de esta ciudad. La renovación del primer cuadro se inserta en un proyecto amplio de revitalización de nuestra Capital. En mi administración hemos emprendido aquí obras de desarrollo social, esparcimiento, deporte y desarrollo económico como nunca antes”, precisó.

Esta acción de gobierno, que forma parte del renovado Centro Histórico de La Paz, contribuirá a reactivar y detonar la economía y a cristalizar un anhelo de artistas sudcalifornianos que, por años, han buscado un lugar digno para el desarrollo y muestra de sus talentos.

Este museo es el primero en la media península, dedicado y equipado para recibir, montar y exponer arte moderno y contemporáneo. Para ello se han habilitado tres salas de exhibición: la de Arte Moderno, la de Arte Contemporáneo y la Sala de Plástica Sudcaliforniana Emergente. Asimismo, se ha provisto de un auditorio especializado para conferencias, video proyecciones, presentaciones, pláticas o ciclos de cine.

En el marco de esta inauguración, también se encendieron las luces de la fachada principal de la catedral de Nuestra Señora de La Paz, como parte del programa de embellecimiento de esta zona de la ciudad.

El mandatario sudcaliforniano agradeció a la Secretaría de Cultura, al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura y, muy especialmente, al Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, por todo su apoyo para hacer posible esta primera exposición llamada “Paisajes”.

De la misma manera, a los autores locales por su generosidad al compartir su obra para la exposición “Panorámica”. “Muchas gracias a todas y todos por hacer posible este sueño de exhibir artes visuales de clase mundial aquí en nuestra tierra”, resaltó.

Durante la inauguración del evento, Mendoza Davis reconoció la participación, colaboración y disposición de las cámaras empresariales y asociaciones civiles para que este inmueble fuera incluyente, integral y para todos.

El Ejecutivo comentó que con acciones como ésta, se ha logrado que La Paz tenga un nuevo rostro, promoviendo y generando más y mejores sitios de interés, contribuyendo a que presentes y futuras generaciones se interesen por el arte y la cultura.

Anteriormente, el predio donde se encuentra hoy el Museo era un estacionamiento público; ahí se trabajaron dos etapas, la primera consistió en la ampliación del edificio a tres niveles, la rehabilitación de la fachada y conservación del antiguo toque arquitectónico.

Y la segunda, la construcción de dos salas de exposiciones, vestíbulo, área para exponer obras a gran escala, un depósito de colecciones y conservación; en éste se contempló un lugar para funciones diversas en la azotea, mejora de la sala audiovisual, sistema de aire acondicionado, sonido integral, e iluminación interior y exterior.

Previo al corte del listón para inaugurar esta magna obra, convertida en Museo del Arte, el artista plástico, Aníbal Angulo, dedicó unas palabras con referencia al significado y la importancia de este espacio dedicado al arte.

En el siglo XVIII, I787 para ser más preciso, el historiador Clavijero transcribe en su libro la versiones recogidas del jesuita Joseph Rothea, versiones cargadas de misterio acerca de unas pinturas fabulosas hechas por míticos gigantes perdidos en la memoria de los aborígenes, pues decían no haberlos conocido. El misionero dice: a la verdad, las que vi convencen, porque tantas, en tantas, en tanta altura, sin andamios ni otros instrumentos aptos para el efecto, sólo hombres gigantes las pueden haber pintado. Desde luego que no fueron gigantes, fueron hombres atrapados en el horror del sol vertical del desierto de medio día, de la amenaza de la cascabel, del salto nervioso, imprevisto, del venado, del misterio de la noche y sus peligros. ¿Quiénes fueron estos hombres que vencieron las sequías y la hambruna del desierto, y todavía tuvieron la fuerza del espíritu creativo para hacer una obra portentosa? Las primeras pinturas rupestres aparecidas en cuevas remotas, demuestran ese intento del hombre primitivo en acercarse al mundo espiritual por medio de representaciones artísticas.

Inexplicablemente hasta el día de ayer Baja California Sur era el único estado del país que no tenía un museo de arte. En un pasado más reciente, siendo gobernador don Ángel César Mendoza Arámburo, escuchó el clamor sudcaliforniano para que se aumentara el nivel cultural, científico y artístico de su juventud, entonces decidió impulsar la creación de una universidad. No faltaron voces iracundas que gritaban “para qué una universidad habiendo otras cosas más importantes”. Las primeras cátedras se impartieron a la sombra de las paredes de una pequeña escuela primaria. Hoy, su área de ciencias del mar es un referente internacional.

Más adelante, en los 80´s el gobernador Alberto Alvarado Arámburo, decidió expropiar cuatro manzanas de terreno para edificar un teatro, un archivo histórico, una biblioteca, una galería, una radio, y una rotonda de los sudcalifornianos ilustres; tampoco faltaron voces que gritaran “para qué una unidad cultural, habiendo cosas más importantes”, la unidad ha sido hasta el día de hoy, el centro neurálgico de la cultura del estado.

Este edificio en donde estamos se edificó en 1846 para funcionar como casa de gobierno, durante mucho tiempo fue una imagen emblemática para los sudcalifornianos, hasta que la voluntad de un gobernante, desconocedor de nuestra idiosincracia, lo derribó para construir un cine. Y de nuevo, volvemos a encontrar el sentido de pertenencia y arraigo de don Ángel César que lo reconstruyó parcialmente para preservar la memoria que había sido mutilada. Hoy, de las vísceras de este edificio, de las entrañas de este pedazo de tierra, de los cimientos primigenios nace un espacio para alimento del espíritu y la imaginación de los sudcalifornianos. Estoy seguro, que no faltarán las voces de siempre “para qué un museo de arte habiendo cosas más importantes”. Si don Ángel César viviera, estaría junto a usted señor, susurrándole al oído “bien hecho hijo, bien hecho”.

El concepto tradicional de cultura ha dejado de existir, los medios de comunicación nos empujan a una uniformidad de pensamiento, reemplazando los rasgos particulares de cada pueblo por formas de conciencia universales.

La cultura popular tradicional comienza a ser sustituida o mezclada por contenidos masivos, nuevos lenguajes y prácticas sociales, dando un lugar a normas y conceptos con un alto grado de contradicciones.

El sudcaliforniano es callado, pero sabe escuchar, no debe interpretarse nuestro silencio como falta de entendimiento o sumisión, las espinas del paisaje nos han enseñado a movernos con cautela, es bueno para hacer amigos duraderos, es solidario en las desgracias, es tozudo, más bien tirando a terco, por eso ha podido domar las piedras del desierto y convertirlas en campo fértil, algo de la genética de esos artistas gigantes aún nos queda. Ellos convirtieron muros de piedra en obras de arte, nosotros hemos convertido la arena del desierto en hortalizas.

¿Para qué sirve el arte? El arte es fundamental para la cultura de una sociedad. El arte nos muestra en todo su esplendor la capacidad creadora del ser humano, su búsqueda de la belleza y del sentido de trascendencia. Es el encuentro del hombre con su alma, es la admiración natural por la belleza que hace triunfar el espíritu frente a lo racional. Porque el arte, te sacude, te conmueve, te emociona, te lleva de viaje a lo más profundo y más humano que hay en uno mismo. El arte alcanza nuestras almas, conectando lo que hay dentro de nosotros con las realidades externas.

La apreciación del arte nos da la oportunidad de ampliar nuestro conocimiento y de pensar creativamente. La creación evoca el mundo del que formamos parte. El arte ejercita nuestra percepción de la realidad, nos prepara para lo desconocido y nos ofrece un repertorio a partir del cual diseñar respuestas apropiadas a experiencias con las cuales no nos habíamos enfrentado. El arte, el proceso creador, nos enseña a tolerar la incertidumbre. El espacio creador es una invitación al sujeto, mujer u hombre, niña, niño o anciano, sano o enfermo, fuerte o vulnerable, para que se atreva a saber, se atreva a pensar, a pensarse, a pensar con otros, a reflexionar, a organizar y a crear. A sentir. A transformar y transformarse.

Quizá la cosa más indispensable que podemos hacer como seres humanos, como sudcalifornianos, cada día de nuestras vidas, es recordarnos a nosotros mismos y a los demás que somos complejos, frágiles, finitos y únicos”.

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