Ajustes para el bienestar

Por Francisco Javier Lino Briones

Luego del cierre de actividades anunciado por las autoridades de nuestro municipio en el pasado mes de abril, mejor dicho del cierre de las instalaciones tanto de gobierno como particulares para la práctica deportiva, y después de su paulatina reapertura a partir del mes de junio, algunas personas de manera individual, otras como familia o de plano como grupo, se han adaptado e ingeniado para paulatinamente regresar a la activación física; y es que el fenómeno de la adaptación se aprecia cuando, considerando el aforo permitido a las intalaciones (30%), algunos han decidido cambiar de ambiente y escenario para tal fin. Por ello, vemos mucha gente en nuestra localidad en lugares donde no era común esta práctica, por lo menos, no en la magnitud de asistencia como la que hoy se mira.

Así vemos veredas con caminantes y trotadores, o en el mismo perímetro de las unidades deportivas (por dentro y fuera) individuos de todas las edades, unos haciendo ejercicio, otros caminando y regularmente los niños corriendo tras un balón. Las carreteras también son el escenario para corredores, caminantes y ciclistas.

En algunos puntos de la ciudad, tal vez porque sea un requisito la práctica deportiva en espacios abiertos, algunos instructores han decidido dar su clase en los estacionamientos y otros más avezados en los techos de sus instalaciones.

En Los Cabos, los deportistas de alto rendimiento que de una u otra forma tienen compromisos para cuando la contingencia permita realizar concentraciones o competencia deportiva, tienen permitidas sus prácticas en las instalaciones deportivas del municipio, claro que con toda la seguridad que demanda el protocolo de COEPRIS para este fin.

Pero regresando a la práctica en favor del bienestar en esos espacios al aire libre hemos presenciado y asistido al gimnasio más largo del mundo, y no es exageración lo que aquí asevero, pues ahora con la falta de seguridad para evitar contagios de Covid-19, la gente, de forma particular o en grupo, ha salido como ya mencioné, a los estacionamientos, a las carreteras, a las brechas y veredas, pero también a las playas de la localidad y las aguas que las bañan y para muestra basta un botón: démos una vuelta a las playas de la bahía de Cabo San Lucas, en las mencionadas como “Ocho Cascadas”, “el Médano” y la Hacienda, que en realidad todas son una sola, en donde desde a las cinco de la mañana se dan cita en lo largo y ancho del espacio los que se han ajustado a esta condiciones, practicando sus respectivas disciplinas, por ello vemos gente remando en su tabla o en el kayac; nadando o caminando en el mar; en la playa se pueden ver practicantes yoga y tai chi; de karate y de box, además de otras artes marciales. Caminantes y trotadores, gente haciendo rutinas al ritmo de la música. Algunos con balón de fut bol o volei bol y también otros más realizando lo que se menciona como cross fit.

De esa forma, los practicantes se ajustan a estas condiciones impuestas por una pandemia que todos quisiéramos que nos diera ya un respiro, y aún que sea necesario regresar al confinamiento, esta vez se tiene que poner en la balanza lo que la misma OMS (Organización Mundial de la Salud) recomendaba hace algunos años (2017) respecto a la necesidad de la práctica de la activación física (https://www.who.int/features/factfiles/physical_activity/es/) para mejorar la salud, pero que en esta ocasión se da un agregado porque ante COVID nuestra sociedad se tiene que ajustar a esta realidad que necesita realizar actividades que como ya sabemos llevan al practicante a asimilar beneficios, como son la mejora de la capacidad pulmonar, el sobrepeso, aumento de las defensas del organismo, los beneficios cardiovasculares y se enfatiza en la necesidad de ejercitarse para contrarrestar los estados de ansiedad-depresión de los que somos víctimas por ese continuo bombardeo en los medios de comunicación que nos llevan a preguntarnos cotidianamente ¿qué sigue? ¿quién más se enfermará? ¿Cuándo me toca? ¿y mi trabajo? ¿qué comeremos mañana? ¿las tareas? ¿y si repruebo?

Por ello se tiene que poner en la mesa, ante una segunda ola infectiva de este virus las posibilidades de riesgo de la práctica de la activación física, pues como menciona la Real Federación Española de Karate, “el ejercicio no es un problema, es una solución”.

Recordemos también: “Mente sana en cuerpo sano”.

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