Trazos y Retazos / Quieren entrar hasta la cocina…¡Y todo al alcance de un clic!

Por César de Jesús Ortega Salgado

Septiembre del 2020

En estos pandémicos días, hemos tenido que cambiar algunos hábitos, pero otros han permanecido inalterables como el que tengo de procurar dormir temprano relativamente, con las horas suficientes y por ello, a manera de broma, pero siendo toda una realidad, es que a quienes me conocen saben que rechazo trabajar después de la diez de la noche o siquiera tratar un asunto formal a partir de esa hora, porque corre el riesgo de escuchar mi interlocutor o escribir de mi parte incoherencias, por llamarlo de manera amable y decente jajajaja.

Precisamente la noche del pasado miércoles 9 de septiembre conforme a mi costumbre, me dormí aproximadamente poco después de las nueve de la noche, para levantarme a las cuatro y media del jueves, para ponerme a trabajar en un documento que quería tener listo a primera hora hábil.

Antes de dormir, pensaba en que es innegable como temporalmente seguimos aislados, evitando la cercanía física con los que no pertenecen al primer círculo familiar, ya que tarde o temprano volveremos a la calle o subirnos a un avión sin aprehensiones, ir a espectáculos artísticos o deportivos, pero en otros casos no habrá regreso al pasado, tratándose de la manera de trabajar, de estudiar, de hacer una operación financiera, de tener una consulta médica, legal así como de otra rama profesional o lo elemental, como la entrada a nuestras casas o negocios.

Quien no está hoy familiarizado con Netflix, Facebook o Google Video o las llamadas aplicaciones de productividad o conectividad, como Zoom, Teams, Meet, Cisco Webex o tantas otras y que tal WhatsApp que forma parte de nuestra huella digital en sentido figurado y materialmente ¡y todo al alcance de un clic!

En esas estaba, pero me quedé dormido… ya trataré de escribir del tema en otra oportunidad.

El caso es que ayer jueves 10 de septiembre, desperté conforme a lo planeado y con pilas cerebrales recargadas, terminé mi pendiente documental antes de lo previsto y me puse a revisar noticias de los principales medios de comunicación, mensajes de WhatsApp y desde luego Facebook, encontrando en este la transmisión de La Mañanera del presidente mexicano ¡y todo al alcance de un clic!

Llamó poderosamente mi atención la pregunta de un periodista, nada Lord Molécula, al presidente López Obrador, acerca de la mención en la miscelánea fiscal 2021 que propuso el gobierno federal a la Cámara de Diputados, donde se propone que los visitadores fiscales puedan utilizar cámaras o teléfonos celulares, como parte del uso de la tecnología y gran riesgo que implica la intromisión de este tipo de servidores públicos en la vida y posesiones privadas de las personas.

Realmente me sorprendió, a pesar de que esta altura del conocimiento que tenemos del comportamiento de este presidente, no debería asombrarme nada; empecé a escuchar su respuesta a las 07:03 AM iniciando con su justificación de la desaparición del CISEN (Centro de Investigación y Seguridad Nacional), de que antes el gobierno espiaba sobre todo a los opositores y que él como una de sus primeras ordenes, fue que le entregaran su expediente (en donde evidentemente evitaron adjuntarle los videos, entre otros de su hermano Pio).

Para que tres minutos después fuera interrumpido por el propio periodista que formuló la pregunta y le recordará que le había preguntado de los visitadores fiscales, no de su vida personal por muy espiada que esta fuera, porque no tenía nada que ver con temas fiscales en las nuevas disposiciones que se pretenden llevar a la aprobación de la cámara de diputados con mayoría de su partido MORENA.

A pesar de lo anterior, retomó el presidente una respuesta que no terminaba por llegar, a pesar de decir “¡que era muy sencillo, que era cuestión de estar muy atentos de que los que no pagaban impuestos los paguen!” y así pasó a la descripción de pirámides poblacionales, ubicación de ricachones, ricos y riquillos evasores de impuestos, empresotas y bancotes famosos, famosos, famosos, igualmente malas pagas, Etc. Etc. Etc.

Para que finalmente como a las 07:11 AM por fin atinó a decir que era la misma miscelánea fiscal ¡del año pasado! y que no se incrementaban impuestos, pero le va a pedir a Hacienda que lo aclare y claro, siguió perdido hablando del tema cuatro minutos más. Todo un inexperto en el tema.

Pero dada la trascendencia del tema y en el afán de conocer más, llamé a mi amigo y ese sí, experto en temas fiscales Juan Carlos Esqueda  Hampl, después de confirmarme mis fundados temores de las inclusiones en la miscelánea fiscal de las propuesta para el próximo año y dado nuestra pertenencia de ambos en la directiva de La Cámara de Comercio local, me invitó a unirme vía Zoom a la décima tercera reunión de la Vicepresidencia de Asuntos Fiscales de CONCANACO, que se realizaba precisamente a las 09:00 AM cuando hablábamos por celular. ¡y todo al alcance de un clic!

Reconociendo la calidad profesional de quienes integran este importante foro empresarial, les cuento que por esas afortunadas coincidencias de la vida el tema era el del propósito de la Secretaría de Hacienda, para incorporar en su propuesta de Miscelánea Fiscal de 2021 una fiscalización de la vida privada y la intimidad de los ciudadanos y que puede poner en grave riesgo la seguridad física y patrimonial de las personas.

Este atentado está documentado en la página 61 de la iniciativa de reforma de las leyes de ISR, de IVA, de IEPS y del Código Fiscal de la Federación, que son parte del Paquete Económico de 2021. La iniciativa propone ampliar las herramientas de documentación de los inspectores del SAT (Servicio de Administración Tributaria), que visiten los domicilios fiscales de los contribuyentes, sin diferenciar si se trata de personas morales (empresas e instituciones) o de personas físicas (en muchos casos, ciudadanos comunes y corrientes que ejercen como trabajadores independientes o se desempeñan con un régimen de prestación de servicios profesionales).

Hay que considerar que hablamos, por lo menos, de tres tipos de domicilios fiscales: el de las empresas o instituciones (personas morales) y el de personas físicas que, por una parte, pueden ser pequeños empresarios con oficinas formales o, por otra parte, ciudadanos que tienen sus domicilios privados como domicilios fiscales para el cumplimiento de sus obligaciones tributarias.

“Las autoridades fiscales podrán utilizar herramientas tecnológicas para recabar imágenes o material que sirva como constancia de los bienes y activos que existen en el domicilio fiscal, los cuales quedarán protegidos en términos del artículo 69 de este Código (Fiscal)”, dice la iniciativa que presentó Hacienda el martes al Congreso de la Unión.

Se trata de una incorporación al primer párrafo del artículo 45 del Código Fiscal que literalmente abre las puertas para que terceros conozcan lo que hay en los domicilios de los contribuyentes y realicen un registro electrónico de su interior y de las pertenencias por medio de teléfonos, tabletas, cámaras, grabadoras. Las visitas de fiscalización domiciliaria ya existen, pero no la documentación electrónica de las pertenencias de los contribuyentes. ¡y todo al alcance de un clic!

En una muy apretada síntesis por ahora, así están los planteamientos del gobierno federal de esta 4T, donde solo existe presunción de evasión contributiva, salvo prueba en contrario y a cargo del contribuyente.

Sin embargo, ahí no terminan las sorpresas por ahora, a reserva de seguirle entrando al estudio de este interesante tema fiscal, que ahora me apasiona, considerando de que también se hicieron comentarios en la reunión de referencia, relativos a que el SAT puede compartir con otras autoridades las bases de datos fiscales y se propone que los diputados federales puedan establecer cuotas adicionales a la gasolina, según lo determinen ellos mismos; es decir, los responsables de los incrementos serán los legisladores y no el presidente.

Queda claro, entonces, que la realidad como la conocíamos no volverá a ser la misma. No se trata solamente de superar la crisis en salud, sino de las repercusiones económicas o de lo que pase con la política. Así que atentos al 2021, que en abril empiezan las campañas electorales.

Más allá de cruzar los dedos para que esta pesadilla termine pronto y retornen los placeres simples de otras épocas, hay que aceptar que el mundo a primera vista nos puede llegar a parecer igual. Pero es y será distinto.

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