Reinventarnos / por Salvador Castro Iglesias

Por Salvador Castro IglesiasCorreo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

Agosto 15 del 2020

Todos los días al despertar me pregunto ¿y ahora qué?, esa frase que implica nuevas expectativas, nuevos aprendizajes, nuevas experiencias.

Alguien dijo que algunas veces a lo largo de nuestras vidas debemos reinventarnos, desaprender para volver a aprender, vaciar del disco duro aquello que ya no nos sea útil; rencores, malas experiencias, momentos trágicos vividos, etc.

Dejar espacio para nuevos conocimientos, entender que reaprender significa volver a la escuela primaria y adquirir nuevas formas de ver la vida para seguir adelante sin tanta carga.

Cuando escucho a los nuevos (o viejos) agoreros de la política decirnos que “ahora si yo haré…” , “confíen en mi …” , “no permitiré …”, etc. Me pregunto si en verdad será cierto todo eso.

La experiencia de 60ta. años vividos, me hace recordar que cada 3 o 6 años vi y veré en la calles y colonias de mi ciudad, a muchos candidatos a ocupar un puesto de elección popular, llenos de sonrisas, promesas, besos y apapachos (aunque ahora con la pandemia no creo les funcione mucho eso de los besos y abrazos).

Claro, llegarán ante nuestras puertas con su clásica sonrisa y muchos panfletos en donde enunciarán sus propuestas de acción de resultar electos.

Pocos, muy pocos tendrán la honradez de decirnos la verdad, que buscan un puesto o cargo público para tener un ingreso alto, para cubrir muchas de sus necesidades y sobre todo, para acceder a ese mundo del poder que en muchas ocasiones desquicia, enloquece y hace que quienes lo posean, olviden casi por arte de magia sus promesas y el gran compromiso que adquirieron al resultar electos.

Pasearán por las calles de la ciudad y pueblos vecinos en sus grandes camionetas conducidas por su chofer asignado, siempre estarán tan ocupados que no podrán recibir a sus representados y sobre todo, algo les cambiará, de ser personitas humildes y agradables ahora serán muy serios, pomposos, en muchos casos pedantes y petulantes y por supuesto inaccesibles.

Así como nuestras vidas creo que los tiempos han cambiado, no así los políticos, siempre con sus desgastados discursos que en verdad ya requieren reinventar, mejorar, volverse más humanos y dejar de prometer cosas que todos sabemos que jamás cumplirán.

Cada día ganan terreno las llamadas candidaturas independientes, personas y profesionistas que aún sin contar con experiencia en la política, deciden contender en las elecciones, sin partido y sin partidas, con buena voluntad y sobre todo, hartos de tanta mentira, de cosas que no se cumplieron, cansados de lo mismo y de los mismos.

Los independientes son personas como usted y como yo, ciudadanos que todos los días salen a la calle a demostrar con hechos concretos su amor por este país, por la gente y por sus familias, dan lo poco que tienen, hacen cosas y no prometen, solo proponen.

Así como ellos, muchos van tomando para si la búsqueda permanente de un cambio, sin populismos, sin promesas, sin partidos; solo la firme convicción de que este país está urgido de gente que crea en él, que salga a la calle en la búsqueda de soluciones para mejorar su entorno y salir adelante.

Baste un ejemplo de todo lo anterior, el PRI, como partido se volvió viejo, dejó de aprender, de reaprender y ahí está hoy en día, sin liderazgo real (salvo algunas honrosas excepciones), que creyó que sería eterno y se fue llenando de gente que en los hechos ama todo menos a su partido y a su gente, con enfermiza necesidad de poder, pero para ellos, no para los demás.

Reaprender para aprender, me gusta mucho esa frase porque llevada a los hechos y a la práctica, funciona de maravilla, la mayor de las veces de forma callada, como en el salón de clases, escuchando al Maestro sus enseñanzas que transmitía conocimiento para nuestras vidas.

Volveremos estas próximas elecciones a ver a candidatos que en definitiva no han querido reaprender, con sus mismos y desgastados discursos, derrochando dinero para poder comprar voluntades y prometiendo muchas cosas que ellos bien saben no podrán cumplir.

Sin embargo, sé que también podremos escuchar nuevos discursos, nuevas propuestas y sobre todo nuevas caras que podamos identificar como parte nuestra. Funcionarios honestos, personas de la sociedad civil que vendrán a pedir nuestro voto, no a prometer y si a escucharnos, tomando nota y comprometiéndose a dar todo de si para buscar una mejor forma de vida de los Sudcalifornianos.

Creo sinceramente que estas próximas elecciones habrá buenos candidatos, gente honesta y que ama a su país, sin ambiciones personales vestidas de populismo, sin discursos trillados y obsoletos. Si los ven, escuchen sus propuestas y voten por ellos para sí seguir avanzando y sobre todo reaprendiendo.

Nos leemos más adelante …

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