BALCONEANDO / ¡BOTARATE INSENSATO!

Por Alejandro Barañano

De acuerdo a la definición exacta, la incongruencia es aquello que se dice o se hace careciendo de sentido o coherencia. También se refiere a lo que es contradictorio e ilógico; y en contra parte la irresponsabilidad, se refiere a la incapacidad y la falta de voluntad de una persona para cumplir con una obligación, compromiso o tarea asignada de forma voluntaria u obligatoria.

Por otra parte el término de irresponsable también se emplea para indicar las consecuencias de haber llevado a cabo algún acto sin considerar previamente sus resultados. Por ejemplo, invitar a cumplir con las normas sanitarias impuestas por la presencia del Covid-19 y por otro lado mostrar que del dicho al hecho al muy trecho.

Y lo digo porque Víctor Manuel Castro Cosío, el cansado y enfermo titular de los Programas de Bienestar en la entidad, publicó a través de las redes sociales un texto que decía: “Amigas y amigos, una vez más me sumo al llamado que hacen nuestras autoridades sanitarias para atender las medidas preventivas que nos ayuden a evitar que el número de contagios se incrementen aceleradamente. Recuerda, si te cuidas tú, nos cuidamos todos”.

Hasta ahí cualquiera dirá: ¿Y qué con eso? Bueno, pues resulta que apenas había subido su “sentida invitación”, justo cuando la cifra de contagiados por el Coronavirus llegaba a 2 mil 844 casos, de los cuales mil 453 hoy se encuentran activos y donde por desgracia 118 personas han perdido la vida, el tipo realizaba una reunión política sin guardar la sana distancia ni las medidas mínimas dispuestas.

Esto ocurrió el sábado pasado en un rancho de la comunicad de Migriño que es propiedad del delegado municipal de Cabo San Lucas, Oscar Leggs Castro, lugar hasta donde los inspectores de la Comisión Estatal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios se dieron cita y tuvieron que invitar a ambos personajes a cancelar el desarrollo de acto proselitista que se orquestaba en favor de “El Puchas”.

La información corrió como reguero de pólvora, al grado que unos pobladores fueron quienes denunciaron el hecho al observar poco más de una treintena de personas sin cubre-bocas y sin la sana distancia a la que estamos obligados hoy en día, y tras ello, fue que se realizó un apercibimiento de carácter administrativo para que dispersaran las personas de manera voluntaria y se notificó al área de Protección Civil Municipal para que tomará cartas en el asunto para evitar el alto riesgo de contagios de Covid-19 que se podía dar.

Aunque hasta el momento tanto la autoridad municipal como la propia autoridad de Salud en la media península no han emitido un comunicado oficial en relación a tan lamentable hecho, los residentes de Migriño que denunciaron tan delicada y azarosa reunión se dijeron burlados y engañados, pues la gente de “El Puchas” dijeron que sería una plática para informar sobre los apoyos prometidos para el sector agrícola y ganadero, y en realidad no fue más que un acto político en favor del vetusto maestro jubilado.

Por eso la irresponsabilidad de Víctor Manuel Castro Cosío demuestra lo poco importante y el total desinterés que le genera cumplir con sus obligaciones y responsabilidades sin considerar que puede afectar a terceras personas con sus actitudes.

Es decir, personas irresponsables como “El Puchas” tienen una escala de valores y de prioridades mal organizada que rompe con el orden social que hoy en día está establecido como correcto, demostrando con su actuar que no le importa generar graves consecuencias, no solo a personal sino también a nivel social.

Quizá a Víctor Manuel Castro Cosío no le quede claro que cuando un individuo asume un compromiso es importante que lo cumpla, pues de lo contrario las consecuencias de su irresponsabilidad, sobre todo dejando de lado su sed de poder que solo está generando desconfianza e incluso soledad, porque se refuerza que es un ente con un antivalor social por demás marcado; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .

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