Mentiras, incongruencias y faltas de respeto, cosas de todos los días con Obrador

Por Ángel Ozuna

Julio 19 del 2020

Traten de entender lo siguiente: Obrador se desgañita todos los días en sus “bananeras” (mañaneras) vociferando a voz en cuello contra los ricos y el neo-liberalismo, y ¿Qué es lo primero que hace cuando sale de nuestro país? … ir a besarle la suela de los zapatos a un rico y afamado neo-liberal. ¿Desean alguna otra incongruencia mayor?

Señor presidente Obrador:

¿A que se debe ese afán de burlarse de los mexicanos? Nosotros ¿Qué le hicimos o qué le debemos para que intente dañarnos de esa forma? ¿Por qué ese odio contra los que no pensamos igual que usted? Yo, como su empleador tengo derecho a exigirle que sea más congruente entre lo que dice y lo que hace. Con sus fijaciones comunistas quiere llevarnos a la ruina.

¿Cómo es posible que usted habiendo escrito un libro (es un decir) con el título de ¡Oye Trump! En el cual establece su forma de pensar acerca de la persona de Donald Trump y en el cual de lo menos que lo etiqueta es de ser “una vulgar amenaza”, y en el que lo acusa de violador de los derechos humanos y de discriminación racial, ahora nos resulta que no solo se desdice de todo lo que usted escribió y afirma en su libro sino que además, lo nombra casi casi benefactor del pueblo mexicano? ¿A qué se debe ese cambio tan radical en su manera de ver las cosas? En su reciente visita vergonzosa a los Estados Unidos, usted y el señor Trump se dedicaron a lanzarse elogios mutuos como si de dos tortolitos se tratase, que pronto se le olvidó a usted lo que escribió, lo cual me lleva a pensar que es usted un farsante y un mentiroso que escribe una cosa, dice otra cosa y hace otra cosa, ¿es esa su verdadera personalidad? ¿O todavía nos tiene guardadas más sorpresas?

Le recomiendo que ahora se dedique (es un decir) a escribir otro libro en el cual alabe hasta el cansancio a su cuasi idolatrado personaje, le sugiero un título: “Besos y abrazos Donald”. De paso regañe a la paisanada de ilegales que están al otro lado causándole problemas a su amado personaje y que se regresen a México o reclútelos para que trabajen en el tren maya o de plano deles su certificado de “camisas rojas” digo “siervos de la nación” o llámense, “brigadas bolivarianas para defender la 4T”, la faramalla es la misma y como usted no les paga que viva México hijos del mais”.

Un seudo escritor, como usted comprenderá, que no sostiene con los hechos lo que escribe es un farsante. Según usted, ya lleva varios libros escritos, lo cual dudo mucho, pero vamos a concederle cierta credibilidad, todos ellos (sus supuestos libros), son una basura de acuerdo a lo que usted sostiene, hace y dice ya que carecen de la más mínima honestidad de palabra.

En su reciente viaje a los Estados Unidos, pudimos observar varias irregularidades que más bien fueron faltas incomprensibles de respeto hacia los mexicanos.

Esa visita fue una pérdida de tiempo y dinero de los mexicanos. Muy acorde a sus posturas demagógicas prefirió viajar como cualquier hijo de vecino para mantener la farsa de que está con el pueblo, pero por otro lado, mandó a todos sus achichincles en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana, el gasto fue doble. El pretexto para ir a arrodillarse a Washington fue dar las gracias por la firma del Tratado de Libre Comercio, versión 2020, para eso no era necesario toda esa parafernalia.

El tratamiento que usted recibió por parte del gobierno de los EE.UU., fue vergonzante. Se le pidió o más bien, se le exigió que se hiciera un examen para detectar el corona-virus. Aquí en México usted por nada del mundo se coloca un tapa-bocas, en cambio al abordar el avión rumbo a Washington de  inmediato y mansamente se la colocó. Allá si cumple, acá que se vayan al diablo las leyes. Qué manera de sobajar a su país.

Usted como mi empleado que es, le guste o no le guste yo pago su sueldo,  quiero que me explique por qué razón manda por separado a todos sus asistentes en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana y usted como farolón viaja en clase turista (su esposa ya la vimos que ella si viaja en primera clase de acuerdo a la austeridad bolivariana instaurada por usted mismo). ¿Qué nos quiere demostrar con eso? ¿Para qué tanta pantomima? Es usted un payaso burocrático, con el agravante de que el costo del viaje se duplicó, pero como a usted no le cuesta, lo tiene sin cuidado.

La línea aérea americana, Delta para más datos, le faltó al respeto a su investidura, o una de dos, usted así lo solicito para pasar desapercibido y no exponerse a preguntas incomodas o llamadas de atención, o dos, a la compañía que lo transportó “se le fueron las cabras al monte”. En cualquier lugar del mundo se le tiene respeto a la investidura de primer mandatario de un país y se le da su lugar, a menos claro que usted lo solicite para viajar de “incognito”, lo cual para un presidente es imposible cuando no irrespetuoso e inadecuado. Para Delta, usted no le merece ningún trato especial o diferenciado, no se lo ha ganado ni lo sabe exigir. Es un pobre personaje que viaja como cualquier hijo de vecino y se esconde en un asiento. México no merece ese trato por parte de nadie. Entiéndalo señor Obrador, usted representa a México ya deje sus mafufadas seudo populistas, se debe tener un poco más de dignidad al representar a México, no la friegue.

Usted se presume como historiador y escritor, yo digo que no es ni una cosa ni la otra. Si mal no estoy informado, dejó una carta de agradecimiento en la embajada en Washington. Qué vergüenza de carta, con una ortografía pésima y un sinfín de errores que como mexicano me siento ofendido por su nivel cultural tan bajo, por no decir inexistente, es una vergüenza nacional que nuestro presidente se exprese de esa manera, pero ahí lo dejó por escrito para que no haya duda.

Dos farsantes tratando de engañarse mutuamente, uno faltando a su palabra, el otro fingiendo su amor por México, que desgracia, que torpeza, que manera de darle atole con el dedo a 30 millones de sonámbulos. Como integrante de la comunidad aeronáutica mexicana, no comprendo por qué permitimos estos “vacilones” morenos, de mandar en un vuelo comercial y de remate con escalas, al presidente de la república. Vergonzoso, cuanto inútil y falto de toda ética profesional, pero si el señor así lo quiere: cúmplase. Los secretarios de Marina y la defensa como robotitos dándole gusto a su jefe sin ninguna dignidad: “ellos si tienen que viajar en un avión ejecutivo, tienen una alta responsabilidad, el presidente no, el sí se puede ir en carro o a pie, por aquello de que si le dan ganas de abrazar y besar a las mamacitas de los narcos”, o morder a niñas inocentes.

Algo está muy mal en nuestro país cuando pasan este tipo de cosas. Cuando el mismo mentiroso presidente nos dice que ya no hay corrupción en México y le están avisando de toda la basura del matrimonio Hackerman, pero él hace como que no ve ni oye, se voltea para otro lado, ¿o será que también tiene cola que le pisen?, es una pregunta.

En los días que siguen seguramente vamos a ver un show mediático con el “affaire” Lozoya y Duarte, un circo con la intención de jugar baraja política, para eso si es muy bueno Obrador. Por lo pronto al tal Lozoya ya se lo trajeron en un jet ejecutivo, ni el presidente se da esos lujos, luego nos dicen que viene muy enfermo y lo internan en una lujosa clínica particular después de tratar de engañar a la prensa por medio de un señuelo. Una pantomima chafa y mediocre como todo lo que hace morena y su jefe.

Yo como vil ciudadano común y corriente, más corriente que común me pregunto: ¿Qué necesidad tiene México de esas payasadas de parte del gobierno moreno de Obrador? ¿Para qué tanta faramalla? Ya para finalizar este comentario, solo dos preguntas más: La primera: ¿Cuál es la ventaja, el objeto o la necesidad de pagarle tantos millones de pesos a la compañía Aeroméxico para transportar material médico? ¿Qué no se supone que para eso tenemos una Fuerza Aérea Mexicana y hasta barcos de la Armada? ¿Por qué la incongruencia de contratar a una compañía aérea que se dedica al transporte de pasajeros y convertirla en “carguera”? Segunda pregunta: Alguien me puede decir, ¿qué es un “choco flan”?

Animo raza,  como los cubanos: ya nos faltan menos días para que termine la tormenta.

P.D. Refrán charro mexicano: “Atolear: se dice sarcásticamente entre charros, del hecho de remolinear o agitar la lazada más de lo debido” (del refranero charro de Leovigildo Islas).

Alguien aquí está tratando de “atolear” al pueblo de México.

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