Micrópolis / ¿Ignorancia o irresponsabilidad?

Julio 14 del 2020

Hoy, no escribiré sobre temas políticos. Centraré mi opinión sobre un asunto que es de vital importancia para todos. Sí, porque todos en medio de esta pandemia, somos irresponsables y víctimas. No es gratuito el yo acuso. Simplemente a muchos aterra el contagio del coronavirus, pero principalmente quien lo tiene, sufre las consecuencias, y más, si esa persona es mayor de 60 años, o padece de la diabetes, es un hipertenso, o con enfermedades cardíacas, renales o pulmonares, o presentan obesidad y sobre pesos, letal para quien resulte con este microbio.

Muchos ignorantes, porque no se les puede llamar de otra manera, siguen pensando que no existe o que es un invento del gobierno para implantarle un chip en la cabeza (ojalá y se los instalaran y con toda la información respecto de este virus, para que lo entendieran), pero no es el caso.

Me referiré a todas aquellas que personas, que ignorando las advertencias, salieron en tropel a las calles, a los comercios, después de un tiempo de confinamiento al que nos obligó la situación. A esos irresponsables, les pregunto, ¿acaso no tienen entre su familia a una persona mayor de 60 años, con alguna de esas enfermedades descritas al inicio de esta entrega? Lo pregunto, porque supongo que en cada hogar, hay uno o dos, que pueden ser los padres o los abuelos, o un hermano, hermana, hijo, hija que padezca de diabetes, sea hipertensa, tenga problemas del corazón, problemas renales, pulmonares, es obeso o tiene sobrepeso, porque son las principales víctimas del coronavirus.

Se ha dicho hasta el cansando que debemos de cuidarlas, de extremarlo los cuidados, porque el virus contra ellos, es letal, y las estadísticas, nos muestran que la mayor parte de los decesos provocados por el coronavirus, son de este grupo de personas.

Precisamente quien padece de esas enfermedades, son las que se encuentran en total confinamiento en sus hogares, que como todos, quisieran una vez pasada la crisis sanitaria, pudieran salir después de cuatro meses de encierro en el hogar, a disfrutar de la ciudad, de un buen restaurante o un buen café en compañía de amigos y familiares, o ir a la playa o salir al campo.

Pero las cifras de contagios crecen a diario porque la gente irresponsable e ignorante, sigue saliendo de sus casas, incumpliendo con los protocolos del cubre bocas, del estornudo y tosido de corbata, de lavarse constantemente las manos con jabón, de utilizar gel antibacterial, de guardar una sana distancia de cuando dos metros entre uno y otro para evitar que cualquiera, pueda contagiarlo del coronavirus, y solo salir cuando sea una necesidad.

Son, aquellas personas que padecen esos males como la diabetes, los hipertensos y los demás, que pagan las consecuencias de una irresponsabilidad ciudadana, porque cuando adquieren el virus, ya sea porque lo llevó un familiar o una amigo o amiga, se topa con la triste realidad de que los hospitales, están saturados para atender este padecimiento, de que no hay suficientes respiradores mecánicos para tratarlo, y que en ese difícil, trance, la persona fallece víctimas de un intenso sufrimiento, como ya lo han contado familiares de esas personas.

Son, los mayores de 60 años, y quienes padecen de las enfermedades descritas, los que siguen pagando por la ignorancia y valemadrismo de quienes no hacen caso de las normas de sanidad, en esta nueva normalidad como se le ha llamado, y que tienen que seguir esperando una nueva oportunidad para poder salir del encierro, aunque “la jaula sea de oro”.

Y se preguntan ¿cuándo podremos salir?, si la gente abarrotó playas, centros comerciales, en el transporte público no se respeta la sana distancia ni muchos menos cuentan con gel antibacterial ni sanitizan las unidades. Se ve, que no les importa ese familiar enfermo o mayor de edad de llevarle la muerte a su casa por una gran irresponsabilidad.

Y cuando esta gente que no es mayor de edad se contagia, y resulta que en el hospital no lo pueden atender, porque o ya no hay espacio o lo atienden en su casa, empieza a lanzar improperios culpando al gobierno por esa falta de espacios, de médicos, personal de enfermería y medicamentos. Es, cuando empiezan los lamentos, pero nunca, reflexionan sobre las medidas de protección que debería usar para evitar el contagio.

Pero lo peor, es que hay políticos, que en esta pandemia, realizan eventos y aglomeran a “sus simpatizantes ¿o víctimas, podríamos llamarles?, porque no se cubre la sana distancia ni mucho menos utilizan el cubrebocas. Estos políticos, en esa ambición que tienen para llegar “fortalecidos” al 2021, también son responsables de los contagios, y ya hemos visto gráficas elocuentes que ellos mismos suben a las redes sociales, presumiendo su “acción política”. Deberían ser llamados a cuentas, porque están aumentando el número de personas contagiadas y poniendo en riesgo la vida de ellos. Y culpa también de esa ciudadanía, que irresponsablemente no le exige a ese político, que no es momento de hacer labor de proselitismo como tampoco de realizar eventos grupales y pedirle se retire.

Ayer, el Sistema de Alerta Sanitario, nos dio cuenta del número de infectados por el coronavirus: hay, 138 sospechosos; 1,454 activos; 108 defunciones y solo 910 personas recuperadas. Y los contagios, van en aumento. De Usted, de todos, depende que no subamos las estadísticas. De nosotros depende cuidar a nuestras familias, a nuestros seres queridos, a nuestros padres, a nuestros abuelos, a nuestros amigos y conocidos. Hacer caso a las autoridades estatales de Salud, es prioritario, por eso, debemos seguir al pie de la letra las indicaciones sobre las medidas sanitarias, para que no haya más muertos, para reducir los contagios. Y con ello, ayudaremos a que los mayores de 60 años, los que tienen diabetes, son hipertensos o padecen alguna enfermedad pulmonar o tienen sobrepeso, también puedan seguir viviendo, a disfrutar de la vida, y poder salir de ese confinamiento al que están sometidos por un enemigo invisible que es el coronavirus.

Ojalá y lo entiendan todos.

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