Bajo la sombra de Tomás Garrido Canabal “El Impío Bufón de Tabasco”

Por Ángel Ozuna

Junio 22 del 2020

La invocación anterior, aunque premonitoria, es el título que el historiador Joseph H.L. Schlarman le dio a uno de sus capítulos del libro “México tierra de volcanes” de 1950.  (Decimo Séptima edición por editorial Porrúa, México 1999, capítulo XL páginas: 647 a la 661).

El 1/o de julio del 2018 a México como país, se nos aparecieron unos negros nubarrones al frente presagiando una terrible tormenta, no podemos decir que no nos dimos cuenta, pero seguimos fingiendo demencia como si todo fuera a salir bien. 30 millones votaron por un presidente, aún a sabiendas de que teníamos la certeza de que esa no era la mejor opción, pero se supone que estábamos hastiados de tanto robo, así que a manera de protesta para aquellos 30 millones esa fue la esperanza de cambio.

El radar meteorológico se empezó a poner rojo; sin embargo, el capitán que tomó el mando no hizo ningún cambio de rumbo, al contrario, enfiló al país directamente a enfrentar una formación de tormentas de nivel 5. Cuando la nave empezó a resentir los embates del mal tiempo, Obrador, perdón, el capitán de la nave, no supo qué hacer, empezó a dar bandazos de un lado y al otro, la velocidad del país de repente se aceleraba para luego volver a desacelerar, ante el inminente peligro Obrador nos recomendó gritar “fuchi caca” y enseñarle estampitas de santos para espantar a los mil diablos que nos atacaban y nos siguen atacando, mientras él, el encargado de nuestro bienestar, no tiene la menor idea de lo que es conducir esta nave que los ilusos le pusieron en sus manos. Eso sí, todos los integrantes de su tripulación se dedicaron con singular alegría a sacar provecho de la situación y cual más cual menos se empezaron a enriquecer inexplicablemente (o más bien: muy explicablemente), al grado de que hasta sus hijos han estado envueltos en escándalos de corrupción y el no hacer nada por desmentir rumores, simplemente los deja que se den la buena vida con lujos estrafalarios.

Obrador mismo, el punzante predicador de la austeridad bolivariana, nos pone el mal ejemplo vistiendo trajes costosos, relojes suizos y docenas de zapatos de marcas prestigiadas y por supuesto, comiendo en restaurantes caros mientras el señor se dedica a pregonar a los cuatro vientos que debemos de vivir con un solo cambio de ropa y un solo par de zapatos agujereados y alimentarnos “sanamente” con frijoles, arroz y con maíz. Más incongruencia, falsedad y cinismo no se puede. En sus “bananeras” de todos los días nadie le dice nada, ni se le cuestiona ni se le hacen preguntas incomodas, todo es felicidad en esos sórdidos pasillos de palacio nacional.

Mientras afuera la tormenta ruge. Yo no sé a qué escuela fue este señor Obrador para aprender a conducir una nave de la envergadura de nuestro país, pero es evidente su incapacidad para el mando, no tiene la menor idea de a dónde nos lleva, pero si lo dejamos, nos va a hacer encallar y va a salir huyendo junto con las ratas que lo acompañan, de eso no tengo la menor duda.

Tomás Garrido Canabal fue un personaje siniestro en la historia de nuestro país, siendo originario de Chiapas, convirtió a Tabasco en su ínsula personal, matando, robando y quemando a discreción bajo la severa mirada de Lázaro Cárdenas. Sin embargo, Garrido Canabal fue nombrado gobernador interino de Tabasco por Álvaro Obregón en 1920. Para darnos una idea del desastre en esa época: Tabasco tuvo la triste distinción  de tener maestros de escuela que no sabían leer ni escribir. Siguiendo el ejemplo de países europeos Garrido Canabal hizo un gran esfuerzo por adoptar un régimen comunista, desde la educación hasta hacer que los jóvenes tabasqueños cantaran y marcharan. Fundó y financió una organización que él hizo llamar “los camisas rojas”, de triste memoria, parecida a los “camisas negras” en Italia, así como a los “camisas cafés” en Alemania. Igual se formaron los grupos de choque conocidos como “ligas de resistencia” para asaltar y robar.

En el colmo del desprestigio para nuestro país, el presidente Cárdenas nombró secretario de agricultura a Garrido Canabal en 1934. El desastre mexicano en el agro fue total. Garrido Canabal incluso llego a adquirir de su peculio un avión para su uso privado y lo mando pintar de negro y rojo para satisfacer en sus tendencias comunistas al presidente Cárdenas. En ese mismo avión, Garrido Canabal salió huyendo de México cuando el Dr. Brito Foucher se le opuso en Tabasco, llevándose muchos millones de pesos amasados a la sombra de sus protectores políticos. Se fue a Costa Rica de donde regresó cuando los vientos le fueron más favorables. Posteriormente volvió a salir huyendo hacia los Estados Unidos, en donde murió a los 52 años de edad. Entre sus protegidos, estaba un personaje nefasto Arnulfo Pérez H., al cual nombró oficial mayor de la secretaría de agricultura y quien curiosamente se hacía llamar: “el enemigo personal de Dios”. Este personaje era el encargado de organizar los muy vulgares y perniciosos “sábados rojos” en los patios de esa secretaría, con cargo obviamente al erario nacional. A sus hijos Garrido Canabal les puso los nombres de Zoila Libertad, Lenin y Lucifer. A este diabólico personaje le faltó poco para llegar a ser presidente de México. El grito de guerra de Garrido Canabal era: “¿Existe dios?”, y sus “camisas rojas” tenían que contestarle: ¡Nunca ha existido!

Desafortunadamente estos individuos generan que algunos desequilibrados los quieran imitar, y si usted amable lector encuentra algunas semejanzas o aún paralelismos con personajes actuales de nuestra política mexicana, será una simple coincidencia sin la intención de referenciarlos.

Esta enorme nave que es México viaja al garete, entramos de lleno al mal tiempo, las corrientes ascendentes y descendentes zarandean bruscamente la economía; los relámpagos azotan a diestra y siniestra, la lluvia por momentos se torna torrencial. Los pasajeros vemos indefensos cómo un incompetente se hace nombrar capitán, no sabe si subir o bajar, si virar a la izquierda o a la derecha y lo más terrible: no escucha a nadie ni quiere corregir el rumbo. Antes de iniciar este vuelo al saber quién iba a ir al mando, me quise bajar, pero la puerta ya estaba cerrada. Ahora te aguantas- pensé para mí- y dicho y hecho. Al poco tiempo de que nuestro crecimiento fuera modesto, pero crecimiento al fin, pasamos en unos cuantos meses a menos 0. Este desgobierno se ha dedicado con singular enjundia a tirar machetazos para derribar lo poco que había podido levantarse, siguen con las comparaciones, como los soldados alemanes durante la II guerra mundial en su avance por Rusia: “tierra quemada” era la orden, o sea que no quede nada en pie, todo lo que huela a “neoliberalismo” hay que desaparecerlo, aunque sea de alguna utilidad al país.

Todo es una gran farsa. La demagogia y las mentiras presidenciales son la norma.

Consultas a modo y gusto de Obrador, nunca pierde una sola, todas las ganas, casualmente.

Prácticamente la constitución ha dejado de existir como la conocíamos.

A Obrador la ley lo tiene totalmente sin cuidado.

A la prensa la desprecia, se burla de ellos y los ofende “con todo respeto”.

El control y el manipuleo de Obrador sobre senadores y diputados son de dar vergüenza. A todos esos farsantes los manipulan desde palacio nacional, ni una mosca se mueve si no lo ordena el tlatoani.

Una incongruencia cínica entre lo que se dice y lo que se hace.

Él mismo nombró a los altos funcionarios de la Conapred y luego dice que no sabe que es ese organismo ni lo que hace.

Un juez le ordena al gobierno detener una obra, a las siguientes 12 horas Obrador se los tumba y continúa con sus caprichos

En solo 18 meses, este podríamos llamarlo “el gobierno de la corrupción”, Bartlett, Nahle, Cordero, Edelmira, etc., a menos que demuestren que no se han enriquecido a la sombra de Obrador, pero hasta ahorita, nadie ha justificado sus fortunas. El mismo Obrador nunca nos ha dicho la verdad sobre sus ingresos y cómo es que sus hijos se dan la gran vida derrochando dinero que proviene de algún lado.

Licitaciones sin ningún tipo de control ni supervisión, directo a las cuentas de cada quien. Señor Ebrard: ¿Dónde están las pipas? ¿De dónde salió para comprarse el reloj tan caro que quiere esconder, pero se lo pone?

A la secretaria de la defensa la ha privilegiado con una gran cantidad de contratos para lo que se le ocurra sin ningún tipo de rendición de cuentas. El mismo general encargado de la construcción del aeropuerto “Felipe Ángeles”, acaba de declarar que de orden presidencial todas las ganancias de la operación de dicho aeropuerto serán para la secretaria de la defensa. ¿Cómo se llama a eso?  ¿Y la ley? A Obrador le viene guanga la ley, todo lo hace “por sus pistolas”.

Entre otras muchas cosas Obrador tiene un desprecio absoluto por el medio ambiente. Sus tres caprichos presidenciales, el tren maya, el aeropuerto de Santa Lucía y la refinería de dos bocas son un atentado no solo contra México sino contra la humanidad, al poner en riesgo varios ecosistemas sumamente delicados sin la menor precaución de no cometer una catástrofe ecológica.

En junio del 2020 Obrador se encuentra ya enfrascado indebidamente en una campaña electoral con miras a la elección del 2021. La constitución se lo prohíbe expresamente, a él le vale grillo y va con todo y nadie lo ha parado para asegurarse que su partido gane a como dé lugar, gastando y regalando a manos llenas nuestro dinero, que no es de él, de eso tampoco tengo la menor duda. Recientemente en Guadalajara, en la ciudad de México y en otras ciudades, Obrador ya empezó a utilizar a los “siervos de la nación” como fuerzas de choque para manipular las elecciones del año entrante. Quieren ganar caiga quien caiga.

Por eso a veces divaga mi memoria y me hace recordar los tiempos oscuros de Garrido Canabal en Tabasco con todas sus diabólicas maldades. Esa nube negra vuelve a posarse, pero ahora sobre todo el territorio mexicano. Cualquier similitud es solo obra de la fantasía.

¿Qué necesidad había?

P.D. Refrán mexicano: “Cuando la noche está más oscura, la aurora está más cerca”.

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