Micrópolis / ¡Si no ayudan, no estorben!

Junio 11 del 2020

Como se lee, a rajatabla, ¡si no ayudan, no estorben! Ya que los senadores morenistas Lucía Trasviña Waldenrath y Ricardo Velázquez, y no lo decimos de “gratis”, sino porque desde el mismo senado, nos llegó una elocuente gráfica en la que se plasma su “intensa actividad productiva”, así como de los registros de asistencia a sesiones. Y por lo que se observa, son excelentes faltistas y muy, muy improductivos.

Esta información es producto de una Evaluación de Senadores que por entidad federativa realizó y emitió el Centro de estudios Legislativos “Belisario Domínguez” de la propia Cámara, en la cual señala, que de septiembre del 2018 a junio del presente año, ambos senadores presentan pésimas estadísticas, que no habla nada bien de ellos

La senadora Lucía Trasviña, en cuanto a intervenciones y puntos de acuerdo como iniciativas presentadas en la máxima tribuna del país, solo tiene en todo ese lapso de tiempo, 33 documentos, con un porcentaje del 22 % de productividad. Su colega Ricardo Velázquez en esos mismos temas, tiene 35 y un 24 % de productividad. Comparados con la senadora del Partido Acción Nacional Guadalupe Saldaña Cisneros, tiene 79 documentos y 54 por ciento de productividad. Ahora que, si nos referimos a faltas o inasistencias a sesiones, quienes se llevan la rechifla, son los morenistas, pues mientras Lucía Trasviña ha faltado a 125 sesiones, su colega Ricardo Velázquez nada menos que 100; en tanto que la senadora del PAN, Saldaña Cisneros solo faltó a 3 sesiones.

De la entrevista que le hicimos en LA CHARLA a la senadora del PAN Lupita Saldaña, se desprende que prácticamente está sola en el senado defendiendo los intereses de los mexicanos y muy en particular de los sudcalifornianos, como son el exigir que el gobierno federal a través de la Comisión Federal de Electricidad, aplique tarifas justas y se emigre a la generación de energías limpias, económicas y no contaminantes que matan; que no desparezcan aquellos programas sociales como los apoyos a enfermos de cáncer, a no permitir la minería tóxica en la sierra de la Laguna, a no desaparecer los recursos del Fonden, a impulsar apoyos económicos y concretos al sector empresarial para reactivar la economía nacional, a no desmantelar programas como el Seguro Popular, a apoyar el campo, la pesca, pero sobre todo, a transparentar los recursos de esa deuda de 1000 millones de dólares para que se sepa hacia dónde va dirigido, y no a programas clientelares como se ha estado haciendo con los recursos financieros de la nación, entre muchos temas más.

Pregunto, ¿para qué queremos en la entidad a este tipo de senadores?, aunque fuerte con estas palabras, si no ayudan, no estorben, porque realmente esos ambos legisladores senadores morenistas que dicen representar a Baja California Sur, no han hecho nada por los Sudcalifornianos; y como lo dijo Lupita Saldaña, ella no sube a la máxima tribuna del país a decir improperios e incoherencias -ya sabemos que se refería a Lucia Trasviña-, sino aprovechar la oportunidad para defender y abogar por los Sudcalifornianos, porque es con la población del estado, que ella, tiene ese respaldo, ese incentivo para pelear por lo nuestro, por lo que nos beneficia.

En lo particular, y tomando en cuenta esas 125 inasistencias de una y de 100 del otro, no podemos menos que concluir, que no han hecho absolutamente nada productivo, ha, pero eso si, para echar sapos y culebras son rebuenos, o para andar tomándose “selfies” con las “lumbreras” de la política morenista. Tanto que alardeaban que todo iba a cambiar, nunca nos dijeron en esa campaña, que iba por el otro lado, a incumplir con lo dicho, pero muy buenos para la mentira fácil, pero eso sí, embolsándose excelentes salarios que muchos mexicanos, y en particular sudcalifornianos, en estos momentos necesitan, si tomamos en cuenta que por la pandemia del coronavirus, en Baja California Sur, se quedaron sin empleo y muchas más personas en el rango de la vulnerabilidad, carecen de lo más elemental como son los sagrados alimentos, así como la falta de recursos para pagar las onerosas tarifas eléctricas, que por cierto no han hecho nada este par de senadores morenistas para plantearle esta situación al “inmaculado” de Manuel Barttlet Díaz, al que no han tocado ni con el pétalo de una rosa, a pesar de su incalculable fortuna de 800 millones de pesos, que no ha podido justificar, y sobre todo sus hijos, que le vendieron a un sobreprecio de casi el doble, de respiradores para enfermos del covid-19 al IMSS.

Esos son los “pilares políticos” del profesor Víctor Castro Cosío, el delegado de los programas de bienestar social, quien ya se siente candidato de Morena a la gubernatura del estado para las elecciones del 2021.

Noticias del Día

Deja un comentario