¿Realmente estamos listos para que se detenga la cuarentena?

Por Liliana Lluch Carvalho

Mayo 16 del 2020

El día 13 de mayo anunciaron que se empezarían a reanudar labores según el plan de lo que se conoce como “El semáforo de la nueva normalidad”, nombre que por cierto implica que a pesar de reanudar con actividades laborales; no podemos volver a la vida que acostumbrábamos y tanto las medidas de protección (como el cubre bocas) como el distanciamiento físico se deben incorporar al estilo de vida normal, al menos hasta que la pandemia se controle por completo, situación que no sucederá hasta que por fin se encuentre la vacuna. Tal y como sucedió años atrás con el brote de, influenza H1N1 en el año 2009, la vacuna no significará extinguir al virus (que ha llegado para quedarse), sino regularlo y proteger a la población de él.

En una entrevista en el noticiero En punto, con Denisse Maerker, la titular reportera preguntó al Subsecretario “¿Cuándo volveríamos a la vita que todos conocemos?”, a lo que él respondió francamente: lo más probable es que nunca

Se ha icho que esta reanudación de labores iniciaría el 18 de mayo. Lamentablemente hay gente que solamente se queda con esta información y entiende “ya podemos salir esa fecha” cuando la situación no es tan simple. En primer lugar, el verdadero titular es “se empezarán a reanudar labores el 18 de mayo”, es decir, no serán todos a la vez: en teoría, se empezaría con las actividades que se catalogaron como esenciales: la minería, construcción y servicio automotriz. Agregando a esta información, reanudar labores varía dependiendo del color que marque el estado en el ya mencionado plan del semáforo.

En el caso de Baja California Sur, el mapa nos muestra en color rojo, lo que significa: máximo nivel de alerta sanitaria, por lo que para nosotros, la cuarentena sigue igual que en los últimos días: nadie sale de casa más que los servidores públicos o, en caso de una emergencia o necesidad básica, de preferencia que solamente sea una persona por familia. Esta información no significa que el virus presente mayor propagación en nuestro estado, sino que los hospitales no se encuentran preparados para un número de contagios mayor que el que ya se presenta.  

Relacionado con lo anterior, el sector de educación pública se ha anunciado como el último en recuperar actividades, decisión razonable al ser las escuelas de los edificios más concurridos y donde se muestra mayores interacciones entre individuos. En teoría se estima que el día 1 de junio será seguro para volver a las escuelas, pero al encontrarse nuestro estado en máxima alerta, algunas instituciones como la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), ha decidido anunciar que este no será el caso por el momento y la verdadera fecha se decidirá hasta nuevo aviso.

Una ventaja de la reanudación de labores sería el intento de recuperar la estabilidad económica y la recuperación de empleos para quienes vivieron una crisis durante estos días, como la gente de pocos recursos, quienes han pasado hambruna por falta de dinero. En una nota más personal, me gustaría hacer una mención a los trabajadores que se encargan de la basura, un familiar (con cubre bocas y los dos metros de distancia que se requerían) interactuó con ellos, expresaron fatiga al ser solamente dos encargados de la basura de toda la colonia y no solamente se encuentran entre quienes más se exponen al virus sino, tomando en cuenta las condiciones climáticas de estas fechas, también pasan mucho tiempo bajo los rayos solares, los cuales también es muy peligroso debido al cáncer de la piel. Por todo esto, la reincorporación de los trabajadores ayudaría a facilitar la jornada laboral a ellos y todos los demás servidores públicos en las mismas condiciones.

Tomando en cuenta los casos que continúan activos, los recuperados y defunciones, si los números que presenta el gobierno son confiables, en La Paz, poco más del 38% de los infectados del Covid-19 se han recuperado, mientras que solamente el 12% ha fallecido (si familiares de las víctimas se encuentran leyendo esto, ofrezco mis más sinceras condolencias).

Estas noticias no son precisamente malas, ya que muestra que el índice de mortalidad es menor a la posibilidad de recuperarse y continuando la cuarentena junto a todas nuestras medidas de prevención, sería cuestión de esperar que los (hasta ahora) 82 casos activos, se recuperen también y esperar que ninguno muera. En el lado negativo de la situación, los números indican a nuestro municipio como el que más tiene defunciones, por lo que nuestras medidas preventivas deben ser mayores.

Aunque el plan del semáforo parece funcional en teoría, debemos tener en cuenta que, por desgracia, no contamos con una población en la que la información se difunda de forma equitativa y esto dé como consecuencia, la ignorancia de ciertos individuos que, en lugar de tomar las instrucciones al pie de la letra, lo interpreten a su gusto y no sigan correctamente las normas de salubridad indicadas. Como ejemplo, tenemos el incidente que ocurrió el 30 de abril, es decir: el día del niño. Fecha en que varios padres de familia decidieron festejar a sus hijos en contra de todas las normas establecidas y salieron haciendo filas en pastelerías, supermercados, pizzerías, etc, esto ocurrió en varios estados, incluyendo el nuestro. El más sonado fue el caso de Tamaulipas, según lo anunciado por el periódico: El Heraldo de México, aproximadamente 15 menores de edad dieron positivo en Covid19. En nuestra ciudad ahora se han confirmado 2 niños contagiados, pero se desconoce si se relaciona con dichas actividades (aunque lo más probable es que sí)

Afortunadamente, el evento no se repitió el 10 de mayo para celebrar a las madres, o al menos no se dieron casos que resonaran tanto. He mencionado esta noticia ya discutida para aclarar mi punto: la reanudación de labores no significa el fin de la cuarentena sino una recuperación de las actividades necesarias para sostener el país: devolver el empleo a los ciudadanos y salvar lo que se pueda de la economía, que se vio terriblemente afectada por este evento.

Es decir: si alguien se enteró del fin de la cuarentena en mayo y piensa celebrarlo saliendo a un cine, la playa, el gimnasio o cualquier actividad no indispensable; por favor, no lo haga, no solamente es información retorcida y malinterpretada, reanudar labores ya es un riesgo en sí y así haya más recuperados que defunciones en la mayoría de los estados, los números siguen en ascenso. Aunque parezca una exageración, las actividades de diversión que enumeré previamente, significarían una imprudencia casi tan grande como cuando una parte (por suerte, pequeña) de la población de nuestro país vecino empezó a inyectarse desinfectante o más recientemente, una fiesta para contagiarse de Covid-19 para que, en sus palabras, “se contagien todos de una vez y que pase más rápido la epidemia”. Esto último fue una idea que a alguien, de la Ciudad de México, le pareció genial porque el 14 de marzo se difundió la noticia de un audio enviado por la aplicación de mensajería “whatsapp”, invitando gente a una fiesta de contagio programada supuestamente para el día 23 del mismo mes.

Me atrevería a juzgar por el audio, supone que se trata de una joven demasiado desinformada o que desea llamar la atención. En los mejores casos, no se realizará tal fiesta o será detenida por las autoridades, ya que no solamente dio la fecha sino la ubicación, por lo que será fácil interceptar a cualquiera que se le ocurra realizar un evento como este. Sin embargo, aunque la posibilidad es diminuta, si se realiza esta fiesta: será catastrófico para los habitantes de la ciudad de México (una importancia que se extiende a casi todos los demás estados ya que mucha gente, incluyéndome, tiene parientes y/seres queridos allá), además de que se extendería la cuarentena, afectando considerablemente los planes de retomar la “nueva normalidad”, y desgraciadamente, los habitantes de México que harían algo como asistir a aquella fiesta, son más de los que nos gustaría admitir.

Para responder la pregunta planteada en mi título: no, no estamos listos en ningún sentido. No es un placer escribir un artículo para decirle a la población que no son gente disciplinada y ciertamente se siente arrogante, además que no conozco los motivos exactos de todas las personas para ponerse en riesgo y seguramente son variados. Lo que hago en este momento, es esperar estar equivocada; invito a toda la gente a callarme la boca a mí y a todos quienes nos quejamos de las actitudes de la población mexicana como masa, a demostrar que somos gente civilizada y razonable cuya prioridad es el bienestar de los demás, ya sea para proteger a nuestra comunidad, o en su defecto, a nuestra familia.

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