Cuando un país se pone a prueba

“Ahora es cuando chile verde les ha de dar sabor al caldo”

Por Ángel Ozuna

Mayo 04 del 2020

Como país, desde el 1/o de diciembre del 2018 nos pusimos de nuevo a prueba. 30 millones de ilusos quisieron darle una oportunidad a Obrador. Todo ha resultado un verdadero fiasco. Es el peor presidente que hemos tenido en 199 años, en tan solo 17 meses que lleva mal gobernando, ya acabó con el país. La economía está peor que nunca, la seguridad es tan solo una vana ilusión, el sector salud anda de cabeza y para darnos el tiro de gracia, nos llega una pandemia. Desgraciadamente esta tormenta del coronavirus nos agarró sin ninguna preparación. Mucho antes de la crisis, salió a relucir la falta de liderazgo, desde el presidente para abajo, la camisa simplemente les quedó demasiado grande.

En estos días es patético ver y escuchar las actuaciones erráticas de nuestros gobernantes. Cuando un barco navega en aguas tranquilas, cualquiera puede ser capitán o timonel. Pero que no se suelte la primera lluviecita porque empezó el patinadero del gobierno. Es triste darse cuenta como 30 millones de personas nos pusieron ante esta disyuntiva de un gobierno chafa, mediocre y bueno para nada. Todas las secretarias de estado son un ejemplo de ineptitud y desorganización. El día que nos decidamos a poner un alto a estos sátrapas, el esfuerzo para enderezar la nave va a ser considerable dado el estado de destrucción en que lo van a dejar. Nuestros hijos nos van a reclamar haber permitido esta barbarie.

Como mexicano me da vergüenza ver y enterarme cómo, el presidente de la república viola incesante e impunemente la carta magna y el congreso de la unión le celebra con aplausos, ignominiosamente no nos dan explicaciones ni justificaciones. Es obvio que Obrador está trabajando a marchas forzadas por instaurar su versión tropicalizada de un régimen populista, comunista trotskista y maoísta según el pacto que ellos firmaron (los de morena) en Sao Paulo, Brasil, y nadie les dice nada, su muy personal proyecto incluye, inter alia, el control absoluto de los tres poderes, el silenciar a la disidencia, repartir a manos llenas y sin ningún control el erario nacional, acabar a como dé lugar con la planta productiva. Obrador para mi es la viva antítesis del gobernante sensato, su máximo héroe es Benito Juárez, a quien le guarda una veneración enfermiza rayana en el fanatismo, curiosamente todos los días nos cita frases que según él, le atribuye al indio de Guelatao: “nada por la fuerza, todo por la razón”, “por el bien de México, primero los pobres” y así per secula seculorum. Espero fervientemente que el de Macuspana no quiera seguir los pasos del indio de Guelatao en cuanto a su ambición de mantenerse en la silla, aunque para allá va que vuela, si no lo bajamos antes.

A continuación, voy a tratar de recapitular los principales temas (entre otros muchos), que traen de cabeza a nuestro desolado país:

El dinero del erario se está dilapidando a manos llenas sin ningún control, ni rendición de cuentas. El hecho de que de algún lugar tiene que salir la lana no le preocupa a Obrador mientras disponga de efectivo, pero cuidado cuando este se acabe.

Con especial enjundia se sigue promoviendo la división en México entre “buenos” y “malos”. ¿Quiénes son los buenos?: el pueblo sabio, honesto y trabajador. ¿Y los “malos”?: Todos los que están en contra de Obrador, chicos y grandes. Todos aquellos disidentes que no piensan igual que el de Tabasco. Todos aquellos que se atreven a levantar la mano y la voz para demostrar su rechazo a las ideas totalitarias de Obrador.

Obrador insiste en su pretensión de basar el desarrollo de México en Pemex y el petróleo, a pesar de que hace muchos años le vienen diciendo que eso no procede y que es sumamente riesgoso apostarle a esa industria que ya va de salida. Recuerdo que durante la campaña Ricardo Anaya le dijo varias veces que estaba en un error, que ya se vislumbran otros tiempos con otras alternativas energéticas, pero no, el señor sigue terco y aferrado a sus locuras. Ojala que sus demencias solo le afectaran a él, pero no, desgraciadamente ahora está arrastrando al país al caos, y lleva un paso acelerado.

Las incongruencias son el distintivo de su gobierno. Todos los días el mismo cae una y otra vez en ellas. Sus funcionarios dicen una cosa y él hace otra, recién publicaron una foto donde sale nuestro presidente abrazando, besando y aun mordiendo en el cachete a una niña indígena, ¿es o no es el epitome de la incongruencia?

El petróleo va a ser su perdición y su némesis, pero también la nuestra, he ahí el quid. El loco de palacio nacional invierte cantidades estratosféricas en el rescate a Pemex, una empresa que para todo fin práctico se encuentra en quiebra, pero él insiste en revivirla contra toda lógica. Señor presidente: Pemex, fue, es y será un barril sin fondo, ya no siga dilapidando mi dinero.

“Los militares son unos asesinos del pueblo”. “Sí por mi fuera yo desaparecería al ejército”… Así lo dijo Obrador, pero ahí siguen, y no solo siguen sino que los utiliza para todo, desde trabajos de albañilería, plomería, construcción de caminos, aeropuertos, oficinas bancarias, hospitales de campaña, administración de clínicas, traslado de heridos, medicinas, suministros y un largo etcétera, pero menos para cumplir con sus funciones constitucionales.

El gobernador por morena del estado de Puebla, Miguel Barbosa, insiste en que la familia Obrador están coludidos con el crimen organizado y tiene pruebas de ello, sostiene que ellos le financiaron su campaña, (cuando el rio suena…), conste que lo está afirmando un ultra obradorista, ¿Cómo estarán los demás?

El peor ejemplo es Santa Lucía. Se nos dijo que los ingenieros militares serían capaces de construir un aeropuerto internacional para marzo del 2022. Nadie con un poquito de criterio le creyó esa afirmación, la realidad nos está dando la razón. Mientras tanto, él sigue aferrado a que si se va a terminar. Con la pandemia se redujo drásticamente la necesidad de tener más aeropuertos por la disminución del tráfico aéreo, ahora más que nunca no se necesita de otro aeropuerto. El señor sigue aferrado a su necedad y es según él, una prioridad nacional. Según mi punto de vista, Obrador prefiere a las fuerzas armadas por dos razones primordiales: Uno: porque ya los tiene en la nómina, son baratos. Dos: porque no dicen nada, simplemente cumplen las órdenes. Tiene a su servicio rindiéndoles pleitesía a dos ineptos en la secretaria de la defensa y en marina, ese par aguantan un piano con tal de darle gusto, la dignidad y el profesionalismo son desconocidas por ellos (los secretarios), pero nadie se queja.

El affaire OPEP. Ya más lejos en hacer el ridículo en foros internacionales no podemos llegar. Mientras todos los países productores de petróleo se ponen de acuerdo en reducir la extracción del crudo para controlar la caída de los precios, México dijo que no, que cuando mucho podemos reducir 100,000 barriles diarios, una cantidad ridícula, si consideramos el volumen a nivel mundial. Por otro lado, le pide a Estados Unidos que si le puede “aportar” un recorte de 300,000 barriles para completar la cuota que nos pide la OPEP, o sea que EE.UU. va a reducir esa cantidad adicional de su cuota diaria, el de cómo vamos a pagar ese “préstamo” está por verse y por supuesto los ineptos funcionarios no mencionan ese aspecto para nada.

¿Dónde quedó la soberanía? El plan, según los retrasados mentales del gobierno sería este: aún en contra de la corriente México va a seguir extrayendo 1, 700,000 barriles diarios, y si se puede incrementaríamos esa cantidad, abriendo nuevos pozos, con la refinería de Dos Bocas, etc. Existe una sobre oferta en el mundo del petróleo, las naciones no tienen capacidad para almacenarlo, el precio se desploma a niveles por debajo de los 0 dólares y aún más abajo a valores negativos (concepto un poco difícil de entender y muy largo de explicar, solo que en lugar de recibir dinero por nuestro petróleo tenemos que pagar, bonito negocio en el que nos metió Obrador ¿no?). Y que hace México: sacamos más petróleo para pagar más. En las escuelas primarias de cualquier lugar de nuestro país los niños se dan cuenta de esa locura, menos Obrador, según él ya no vamos a vender petróleo a nadie, lo vamos a utilizar para refinar gasolinas. (En este momento México tiene más de 20 barcos extranjeros anclados en espera de poder desembarcar gasolina para Pemex). No tenemos capacidad de almacenaje, ¿en dónde piensa Obrador que se va a almacenar la producción adicional?

Para Ripley.

La prensa, ni para que abundar, todos los malos y pésimos epítetos los ha utilizado Obrador en su contra, según el único que se salva es La Jornada. El país desbaratándose y él se enfrasca en un monologo contra Eugenio Derbez, Thalia y el Chicharito por sus comentarios, en pocas palabras les dijo mentirosos y entrometidos, refiriéndose al Chicharito dijo: “ese muchacho futbolista que antes me caía muy bien porque no decía nada, ahora ya no porque me critica”. Nadie de la prensa se salva, solo la bola de arrastrados que todos los días le queman incienso en palacio en las mañaneras.

A veces me pregunto: ¿Cómo es posible que no nos demos cuenta que este señor nos lleva al precipicio? Que no iniciemos acciones para frenarlo e impedirle que le siga haciendo mal a México. Así ha pasado en otros países, los ejemplos abundan; sin embargo, vemos como aquellos ciudadanos que ven perdido su libertad y su patrimonio se empiezan apenas a preguntar ¿Qué nos pasó? … Esperemos que no sea demasiado tarde.

Obrador y sus morenos son unos locos desquiciados que andan embriagados con un triunfo, si bien democrático, totalmente irreflexivo por la mayoría. Pusimos el país en manos de una turbamulta de zombis con un ser vengativo, nublado por el odio hacia la raza humana, inepto por los cuatro costados y traidor a su país, si es que es mexicano.

“Post nubila, phoebus”  (Después de la tormenta viene la calma). (El pueblo cubano tiene 61 años esperando a que salga phoebus el sol, nosotros apenas llevamos 17 meses de los 50 y tantos que nos faltan por sufrir, así que mejor vámonos preparando).

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