BALCONEANDO / ¿MIEDO A LA EPIDEMIA?

Por Alejandro Barañano

Hasta este momento, las acciones de vigilancia epidemiológica que se han generado en la media península por el miedo al llamado coronavirus se encuentran estrictamente apegadas a las recomendaciones hechas por la Organización Mundial de la Salud, y esto ha dado como resultado que hasta el momento no se hayan presentado casos confirmados por esta enfermedad en Baja California Sur.

Las autoridades del Sector Salud encabezado por Víctor George Flores, han indicado que aunque el virus no ha ingresado a territorio sudcaliforniano, pero que eventualmente podría hacerlo como ha ocurrido en otras regiones del país y el mundo; por lo que se refuerzan las acciones de vigilancia y control epidemiológico con la finalidad de retrasar su presencia de dicho virus y mitigar las posibles afectaciones.

Y es que la epidemia de coronavirus o Covid-19 está teniendo una importante repercusión pública que se magnifica de manera sistemática hasta en la prensa supuestamente más ecuánime. Por ejemplo, ayer se habló de un caso sospechoso en el municipio de Comondú sin que hasta el momento haya resultado positivo alguno, solo se sabe que se trata de un masculino de 20 años de edad con un historial de estancia del 26 de febrero al 5 marzo en las ciudades de Barcelona y Sevilla, España, quien mostró síntomas leves y que por momento se encuentra en aislamiento domiciliario.

Es obvio que el tal Covid-19 es un virus nuevo del que sabemos poco y eso nos obliga a la precaución. También que su letalidad, aun no siendo muy grande, probablemente está magnificada por el hecho de que muchas personas infectadas que no tienen síntomas o los tienen muy leves, por lo que pasan inadvertidas y no se contabilizan, situación que favorece el contagio y que dificulta parar la cadena de transmisión.

Aunque sabemos que es distinto, la gripe estacional, según los datos del Sistema de Vigilancia de la Gripe en España, había registrado ya 779 muertes en toda la península ibérica hasta el pasado 24 de febrero, por lo que hay que imaginar lo que habría ocurrido si cada una de ellas hubiese sido motivo de portada en los periódicos o de cabecera en los noticiarios, y no digamos si cada nuevo caso de gripe fuera recogido a diario por los medios. ¡Eso sí que daría miedo!

¿Qué por qué se magnifica tanto el Covid-19? Pues bien, digamos que hay algunas razones objetivas y otras que no lo son. Las objetivas son que se trata de una enfermedad nueva cuya evolución lógicamente no se conoce y obliga a la prudencia, y también que el contagio desde personas sin síntomas favorece extremadamente su transmisión.

Las otras tienen más que ver con el miedo a lo desconocido en una sociedad desacostumbrada a los riesgos, con el exceso de confianza en la medicina y con los intereses económicos que se lucran con la epidemia, misma que van desde la búsqueda sensacionalista de las audiencias hasta las empresas fabricantes de los productos sanitarios relacionados con la misma.

No existe hasta el momento un tratamiento específico, aunque se han probado muchos y algunos se han publicitado como si estuviera comprobada su eficacia. Es una enfermedad autolimitada y con tendencia a la curación que favorece la falsa impresión de que cualquier medida es eficaz, aunque realmente no tenga efecto o simplemente actúe como placebo.

¿Qué podemos hacer? Creo que la prudencia y la buena información son fundamentales, pero también tener claro cuáles son los objetivos a alcanzar. Si lo que se pretende es atajar la extensión de la epidemia hay que tomar medidas radicales de aislamiento, que en muchos casos tendrán que ser poblacionales y amplias, y que hasta ahora son las únicas que han demostrado su eficacia; pero que en todo caso, aquí en nuestro país se han tardado en tomarlas, por lo que inevitablemente solo tendrán efecto a medio plazo, es decir, los casos seguirán aumentando durante el periodo de incubación de la enfermedad.

Por suerte, parece que la mayoría de la población ha normalizado la epidemia y hasta el momento se niega a dejarse llevar por el miedo incontrolado, ello y a pesar de la machacona campaña mediática que muchos han orquestado.

Por otro lado, aunque se niegue, el Sector Salud de Baja California Sur está respondiendo y demostrando una vez más, que cuando hay un serio problema de salud, real o sobredimensionado, ha mostrado su capacidad de respuesta mientras el sector privado está desaparecido, porque siempre lo hace cuando hay problemas potencialmente graves y en los que la rentabilidad económica no está garantizada; por lo que quien esto escribe mejor seguirá BALCONEANDO. . .

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