Nos llegó la noche

“La mediocridad es lo excelente para los mediocres” Joseph Joubert. Escritor francés.

Por Ángel Ozuna

En el 2018 un sinfín de mexicanos guardábamos la vana esperanza de que ningún desquiciado se fuera a apoderar de la silla presidencial. Perdimos. Unos 30 millones de inconscientes le dieron su voto a Obrador y eso es respetable. Cada quien, este es un país libre. Una vez sentado en la silla presidencial, durante una ceremonia un descendiente de Emiliano Zapata se lo repitió meridianamente a Obrador: al tomar la palabra se volteó a ver al presidente y le dijo: Emiliano Zapata lo dijo: “esa silla está embrujada” refiriéndose a la presidencia de México: “todos los que sientan en ella se vuelven locos”, “pierden la razón”. Como es su costumbre, Obrador hizo como que no le hablaban a él. Como en la narrativa de Huber Matos sobre la revolución cubana, a nosotros acá en México también nos alcanzó la noche. A partir del 1ro. de diciembre del 2018 en nuestro país todo se oscureció, como en el proverbial mundo del comunismo, un negro telón cayó sobre nuestro país, un partido, o más bien, una secta (morena) se apoderaron de México y de su gobierno, a muchos mexicanos solo nos quedó la vana esperanza de que esa tormenta pase y que la oscuridad se disipe.

Como botín,  México es inconmensurable, desde la colonia muchos han intentado vaciar sus recursos, lo han intentado, pero no se lo acaban. Aquí seguimos de pie. En estos últimos meses me pregunto a mí mismo: “nuestro actual presidente ¿de qué ha vivido, antes de sentarse en la silla presidencial? Ha reptado eso sí, en varios partidos políticos pero siempre cobijado bajo el sarape oficial. Hoy que su sueño más caro se ha visto realizado, perdió la chaveta.

Como mexicano, me siento impotente de ver como todos los días Obrador se dedica con singular alegría a hacer trizas al país, con el pretexto de atacar al por el tan odiado neo-liberalismo va tirando espadazos y mandobles a diestra y siniestra, caiga quien caiga. Desgraciadamente en ese proceso se cometen todo tipo de tropelías. El daño a las instituciones y a la organización del gobierno será irreversible y como las tormentas de verano, nos va a dejar un rastro de destrucción. Después de esta tromba nos vamos a levantar y a tratar de rehacer lo que nos dejen de país, seguramente veremos un retroceso de varias décadas. La mediocridad se apoderó de México.

Se supone que en un sistema democrático todo poder debe tener un contrapeso que le impida cometer fechorías, si bien en el pasado nunca lo tuvo, ahora menos. El camino que Obrador está siguiendo no es ni más ni menos a lo establecido en el “manual del dictador”, claro tiene excelentes maestros en Venezuela, en Cuba, en Bolivia, etc. Aquí en México hoy por hoy Obrador ya se adueñó de todo lo habido y por haber, los tres poderes que deben tener autonomía democrática están supeditados a sus caprichos. Para tener el control absoluto le falta muy poco, pero está trabajando a marchas forzadas por alcanzarlo. Peleles le sobran. Aquellos que pensaban en la proverbial “luz al final del túnel” pueden irse olvidando. La oscuridad va a ser total.

¿Qué nos pasó? ¿Por qué esta debacle?, ¿Cómo la permitimos? ¿Sí tenemos ejemplos a la vuelta de la esquina de cómo estos dictadorzuelos acaban con un país y lo llevan a la ruina? ¿Qué no nos vemos en ese espejo?

Las razones por las que caímos en las garras de estos sátrapas de morena son muy fáciles de explicar: por obvias ni caso tiene mencionarlas pero ahí van: todo se debió al hartazgo, al hartazgo de que nos engañen, al hartazgo de que nos roben. Todo eso en conjunto nos hizo pedir a gritos un cambio, pero también nos volvió muy vulnerables al zarpazo oportunista de Obrador y caímos en sus garras. Ahora, será muy difícil que suelte a su presa más que nada porque los ciudadanos mexicanos somos muy desunidos, pero también somos extremadamente cobardes. El ejemplo de los ciudadanos de Bolivia que se unieron para echar de su país a esa lacra de Morales, adorado por Ebrard y sus secuaces, los andinos se cansaron de lo mismo que nosotros con una pequeña diferencia: ellos si se unieron y corrieron al dictador, nosotros no nos animamos a hacer algo parecido. Preferimos esperar al 2024, si nos va bien. Mientras tanto… “sálvese quien pueda”.

Debido a que todos los días nos receta su mañanera, existe el riesgo de perder de vista otros problemas que aquejan al país. Dicen que eso es lo que él trata de lograr, desviar la atención a otras cosas sin importancia, mientras él y sus secuaces tejen transas como la del INSABI que nadie sabe cómo va a terminar, pero no esperen que le vaya bien a México, eso es lo que menos le importa a Obrador.

Como una parte de sus programas comunistoides, Obrador vino y nos visitó sin pena ni gloria en el estado de B.C.S. Ese tipo de visitas no las necesitamos para nada, utilizan recursos de nuestros impuestos y son un verdadero gasto innecesario, como en los mejores tiempos del priismo medieval y ramplón. Digo, relativamente hablando, al gobernador Mendoza Davis le fue bien, él toma el cargo de la presidencia de la CONAGO y en las apariencias se lleva de “manita sudada” con Obrador, pero eso nadie se lo cree, por la sencilla razón de que es panista, a menos claro, de que no importe el partido, pero ya saben que aquí en México importa más de que partido eres que lo que piensas.

Haciendo un recuento de esta gira presidencial. Llegó el jueves 20 sin anunciarse, se reunió solo con sus cuates sin que nadie se enterara de en dónde ni a qué horas. Al otro día se apareció en la base aeronaval de La Paz para llevar a cabo la famosa reunión de seguridad de todos los días de 06:00 a 07:00 horas (tiempo local). A las 07:00 y algo (nunca empieza a tiempo)  dio inicio la conferencia de prensa. Tengo la impresión, sin que esto me conste, de que esas famosas “mañaneras” es un arreglo presidencial para darnos atole con el dedo, y no es que no me guste (el atole) pero de mentiras y faramallas ya estamos hasta el catre. No lo dudo, y estoy cierto de esto de que existen muchos y muy grandes problemas locales, pero sin duda uno de ellos, el principal diría yo, es el de la extinta Aero California. Somos 1,500 familias robadas y asaltadas por la familia de Raúl Arechiga Espinoza, a quien solo le deseo que le vaya tan mal como él nos dejó, hizo un gran fraude, con la anuencia y complacencia de las autoridades estatales y más que nada, federales.

En el 2008 Aero California cesó operaciones sin liquidar legalmente a sus empleados, esto pasó desapercibido para las autoridades federales del trabajo. Raúl Aréchiga cerró Aero California, bajó las cortinas y tiró la llave al mar en el malecón y salió huyendo junto con su familia hacia California y sus doradas costas. Abandonados quedaron cientos de pasajeros que tenían boletos pagados para viajar, junto con 1,500 empleados y sus familias que vieron en un abrir y cerrar de ojos, como su patrimonio se deshacía en la nada, con la gran complacencia de las autoridades federales, quienes obviamente coludidos con el propietario permitieron ese latrocinio. El caso se fue a la ciudad de México y desde hace casi 12 años no se ha tenido respuesta o una solución legal.

Los empleados de Aero California vieron como la empresa llevo a cabo una serie de maniobras legaloides para evitar la liquidación legal y desde entonces hasta la fecha 1ro. de marzo del 2020 no se ha resuelto nada. ¡12 años para solucionar una situación que no debería de llevar más de un mes!

Los ex empleados de Aero California hemos visto desfilar por la presidencia del país a Vicente Fox, a Felipe Calderón quien cuando era candidato a la presidencia nos firmó una carta intención de ayuda y resolución, a Enrique Peña Nieto y lo más probable es que veamos pasar sin juicio ni beneficio al inútil de Obrador ya que por lo visto todos adolecen de la misma pata de palo: son unas ratas inmundas y no sirven absolutamente para nada. Son incapaces de resolver un caso que les llevaría unos minutos. Pero los intereses, se sobre ponen a cualquier consideración de justicia laboral y que se sigan fregando los trabajadores. Quiero que quede constancia de que no estoy encabritado, solo lo menciono como una gran injusticia hacia el pueblo de Sudcalifornia ya que Aero California constituía una muy importante fuente de trabajo y de ingresos para el estado… y la dejaron morir.

El servicio aéreo hacia y desde el estado se volvió un caos, las cuatro compañías que han sobrevivido, se han estado relevando poniendo y quitando vuelos, pero la verdad es que no han podido retomar el vacío que dejó Aero California. La oportunidad de hacer crecer una gran empresa sudcaliforniana se perdió en julio del 2008. Ahora solo queda hacer justicia y atender las demandas de esas 1,500 familias abandonadas a su suerte.

Obrador está ante una gran oportunidad de apoyar al estado, pero ya vimos que lo que menos le interesa es Baja California, ni la del sur ni la del norte. Seguramente veremos desfilar los próximos 4 años y pico sin que se dignen voltear a vernos desde palacio nacional, los diputados y senadores que nos representan ante el congreso de la nación son simplemente un cero a la izquierda. No sirven para nada, a menos de que se me demuestre lo contrario.

Les agradezco su maravillosa costumbre de leer.

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