BALCONEANDO / ¡NO QUE NO!

Por Alejandro Barañano

Marzo 11 del 2020

El 14 de diciembre de 2018 en este mismo espacio, sostuvey prueba existe de ello-, que curiosamente dentro de sus principios del ahora extinto Partido Encuentro Social se declaraba que tenían una inspiración donde se predicaba acerca de la llamada teología de la prosperidad; más sin embargo, para algunos de sus militantes la bendición de Dios se identificaba con las ganancias económicas y con la abundancia material, reduciendo el mensaje del Evangelio a una visión meramente materialista, y prueba de ello siguen siendo la diputada Perla Guadalupe Flores Leyva y su homólogo Rigoberto Murillo Aguilar, quienes han dejado en claro que para persignarse lo hacen con un billete en la mano.

En aquel BALCONEANDO se dijo también que la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas hizo publicó la postura de que en su partido -entiéndase el PES-  debería caracterizarse por su lucha en contra las injusticias y a favor totalmente de la gente más pobre y necesitada.

Así y con el tiempo, se puso en claro que el Partido Encuentro Social -el cual comandaba en la media península “Perlita”, como lo dicen sus allegados y uno que otro llevadito- era contradictorio en su propia concepción, pues su Declaración de Principios entregada al INE aseguraba que “ser político era sinónimo de corrupción, oportunismo, enriquecimiento ilegal, relaciones obscuras, ya que el político tiene poder, protagonismo, lujos, privilegios, impunidad”. En palabras llanas, con el tiempo se dieron a sí mismos un balazo en el pie.

Y lo digo porque se pueda comprobar que los pilares éticos de quienes comulgaban en aquel PES no han sido del todo honestos y se han alejado de aquello por lo que decían luchar, pues al menos cuatro pastores con registro ante la Secretaría de Gobernación participaron tanto en la Asamblea Nacional Constituyente como en las asambleas distritales del partido, violando la Constitución y la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, que prohíben a los ministros de culto realizar actividades partidistas, y de las cabezas visibles y connotadas en Baja California Sur mejor ni hablamos.

En sus documentos básicos también el Partido Encuentro Social acusaba a la izquierda de tener un discurso paternalista, ideas anticuadas y verdaderamente irrealizables para generar crecimiento y desarrollo económico. Quienes la conforman -aseguraban en sus propios documentos- “no sólo denotan resentimiento social sino que lo promueven, pues la izquierda polariza, divide, confronta, es un espejo de su propia realidad interna”.

Pero los jefes políticos de “Perlita” y del carente de palabra, o sea el “Rigo”, a mediados de diciembre de hace más de un año, concretaron sus amarres con el Movimiento de Regeneración Nacional y con lo cual no sólo buscaron ganar el bienestar de sus almas sino lograr el bienestar de sus bolsillos.

En la actualidad, tanto Perla Guadalupe Flores Leyva como Rigoberto Murillo Aguilar están de nueva cuenta metidos de lleno en el “ojo del huracán” ante la opinión pública, pues visto está que renunciaron a las ideologías cristianas dando paso a que sus decisiones políticas no las tomaron con la ayuda de los libros evangélicos, sino totalmente con la calculadora.

Por ello, ambos diputados vinieron a convertirse -en palabras del profeta Jeremías- en una llama enemiga de la verdad y adulteradora de la historia, encendedores de hogueras, oscurantistas, homofóbicos e hipócritas; claro postrados ante los nuevos mesías que les llenarían las manos con fajos de billetes, por lo que no tengo duda, como tampoco lo tuve aquel 14 de diciembre del 2018, que tendrán que navegar de nueva cuenta solos en aguas turbulentas por su codicia, por irrespetar acuerdos y por traicionar a quienes en su momento les tendieron la mano; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .

COMO EN BOTICA

Resulta que entre febrero y marzo del año 2019, según la Cuenta Pública presentada por la DIRECCIÓN MUNICIPAL DE CONTABILIDAD DE LA TESORERÍA DEL AYUNTAMIENTO DE LOS CABOS, los responsables de las cajas recaudadoras tuvieron un faltante de 3 millones 467 mil 851 mil pesos, pero lo curioso de esto es que a la fecha no se ha iniciado procedimiento administrativo alguno ni tampoco se ha fincado responsabilidades penales en contra de los responsables. . . ¡QUIHUBOLE!. . . ¡HE DICHO!

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