De coronavirus y otros males

Por Salvador Castro Iglesias

Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

Ay mamá ahí viene el coronavirus, si, ese que anuncian con bombo y platillo en las redes sociales, el que te pone en toda tu maraca haciendo que una gripa de esas Paceñas que pegan por acá pareciera cosa de nada.

Que si los chinos ya están contagiados, que si fueron los gringos o su propio gobierno los que lo crearon para darle un bajón a tanta condenada gente china que vive por allá en China.

Yo no sé en verdad si esté tan canijo eso del coronavirus, pero en este país con tanta condenada desgracia que nos cargamos con este nuevo gobierno no ocupamos de esas gripas modernas ni nada de eso, con las puras carencias que ya tenemos en los hospitales del ISSSTE y del IMSS, tenemos para buen rato.

Dios nos agarre confesados si por algún motivo ajeno a nuestras penas nos atropella un camión, pesera, auto o algún perro desorientado, iremos a parar al hospital buscando curación.

Dicen aquellos que, si saben y que fueron a parar al hospital que nada, no hay nada de nada de nada, ni curitas, ni vendas, ni camas disponibles; es más, ni doctores suficientes para atender las dolencias de este pobre pueblo mexicano, imaginen ustedes si tendrán pastillas de esas para andar curando el coronavirus, jaja, puros remedios caseros nos van a dar.

También es cierto que ahora si todos los paceños rogamos porque ya se vengan los calores del verano, con eso de que el coronavirus no aguanta el calor, a lo mejor ni se atreve a venir a pasar vacaciones a estas tierras áridas y pelonas de La Paz, o Los Cabos o a cualquier destino Sudcaliforniano.

La mera verdad yo no sé que pasará, si vendrá o no el tal coronavirus, pero en vías de mientras estoy guardando muchas aspirinas, cajas de kleenex, y tapabocas para no andar repartiendo virus ni nada de eso, en lo que vemos que pasa.

Caray amigos, ojalá y eso fuera todo, pero la mera verdad que me da más miedo el Pejevirus, eso si da muuuucho miedo, cada día solo espero ver que ocurrencia nueva sacará en la mañanera para persignarme e ir de una buena vez a la iglesia.

Que si faltan medicamentos, es cosa de Calderón, Fox o el tal Peña Nieto, que si no hay abasto de medicamentos, también es culpa de ellos, que si ahora ya no ganarás mucho dinero porque la tal Lolita te dará baje y chance hasta el tambo te mande, que si el aeropuerto no va o será en otro lugar, etc.

Puras malas noticias caray, no cabe duda que mi amá tenía razón, “espera, me decía, todavía no has visto nada mijo”, y ¿Qué creen?, tenía razón como siempre. Ella ya no está con nosotros, se le ocurrió andar allá con el tal Dios muy contenta brinque y brinque entre puras nubes y uno aquí penando por el coronavirus, la crisis y esas cosas mundanas.

La verdad ya ni se que es peor, si mis muy escasas mecenas (no tengo quincenas), el montón de deudas que son algo así como muchas, la condenada diabetes me cargo, mis pulmoncitos llenos de humo o la crisis que pega, pega en verdad amigos.

Así que si llega el coronavirus tendrá que hacer cola o tomar ticket para hacer turno, al menos en mi caso y solo espero que se achicharre de lo lindo hasta que se le derrita su corona, o se regrese allá con los chinos que al cabo son algo así como mil montones de montones y se lo coman hasta que desaparezca.

También me cuentan que existe otra versión, algo así como de película, “el gobierno chino o los gringos de USA, inventaron el coronavirus para disminuir la población de este atiborrado mundo, porque la verdad entre chinos, rusos, árabes, latinos, negritos y demás, cualquier día de estos nos vamos a caer del planeta, somos muchos en verdad.

Ojalá y esa teoría no sea cierta, así como la de que eso les pasa a los asiáticos por andar comiendo vampiros, murciélagos, gatos, perros y todo tipo de fauna animal, yo mas bien creo que es algo así como una gripa con muy mala onda que mutó para hacernos sufrir a los humanos por tanto destrozo que traemos en nuestro planeta tierra.

Bueno, en lo que llega o no el coronavirus, seguiré escribiendo mis pensares y sin dejar de recordarles que si salen a dar la vuelta, lleven sus tapabocas, sweaters, chamarras y demás, porque eso de que ya se fue el inverno ni yo me lo creo.

Nos leemos más adelante …

Deja un comentario