Que no haya una sola historia rumbo al 2021

Por Vladimir Torres

Conforme avanza el 2020, poco a poco, se va desplegando en los muros de las redes sociales el tema de la elección que sucederá el año entrante. Cada vez más el tema electoral va ocupando espacios en los diarios y atrayendo atención de los consumidores de noticias.

Entre notas de pretensos, enaltecedoras de personalidades; aparecen memes, unos con mayor creatividad que otros, pero también frases, algunas reflexivas otras crudas. Todo ello va configurando la elección local y nacional que concurrirá en el segundo verano próximo.

Interesarnos sobre los temas públicos, en particular, sobre la elección de nuestros gobernantes suena muy bien, pero es momento de cuestionar todo lo escrito y todo lo dicho, que parece no ser suficiente.

Vale la pena observar con sentido crítico cada meme, cada frase y cada cita, porque en ellas se dejan ver cosas que pueden ser hasta peligrosas para nuestra inteligencia, por ejemplo, dichos como “Todos los políticos son iguales”, “los partidos son la misma cosa”, son aseveraciones que no debemos dejar pasar sin filtro.

Estas frases animan a una especie de derrota anticipada, no de los políticos, sino de los ciudadanos en su conjunto, porque nos dan un solo punto de vista de las cosas. Es decir, una sola historia de la política y de los políticos, lo cual no debemos permitirnos como mexicanos y californios del sur.

Hasta el momento, pareciera que está frente a nosotros una elección más, de la que no debemos esperar nada distinto. En la que sabemos habrá promesas sin cumplir. En la que unos acusan a otros de ser corruptos, en el mejor de los casos; pero al final estarán juntos de algún modo.

La política puede hacer mucho más por nuestras comunidades, para que ello suceda, la política tiene que ser mejor, para ello, un buen principio es superar sus vicios, esos que inician con nuestros vicios. Una forma de dignificar la política es enriquecer su historia para que nos enseñe como hacerla mejor.

Esta historia, en la que la gente con más desventajas socioeconómicas, deben esperar a que un gentil político les ayude a aminorar sus pobrezas, es por demás insuficiente y empobrecedora. Hasta el momento sólo ha beneficiado a un grupo de personas.

Por tal motivo, somos los ciudadanos los que debemos empezar a demandar, con sentido crítico, otras versiones de la historia política, para poder salir de este círculo, que no crece, que promueve, por una parte, una visión negativa de la política, y por otra, enaltece a personalidades, es un paradigma que no ha contribuido al engrandecimiento de la gente, sólo a la conservación de una clase política.

No importa si hay mucho o poco de cierto en esta visión, porque lo que detiene su evolución es que es imparcial. Por lo tanto, excluyente.

Es momento de reconocer que, en el pasado de la política sudcaliforniana, hay que aprender, pero también hay historias y personas no reconocidas. Hay políticas y políticos que tienen más fama que méritos. No hay que temer a conocer y contar todas esas historias.

Respetemos a quienes hoy están escribiendo las mismas líneas, esas que nos hacen sentir que no vale la pena seguir luchando, porque todo está hecho y dicho. Pero hay que hacer nuestra parte, y seguir pugnando para que se escriba lo que no se ha dicho, y para que lo escrito sea comprendido en su intención y justa dimensión.

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