El Panteón Miguel Hidalgo

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Por Eugenio Santa Cruz Enríquez

Volver a caminar sobre esta calzada del Panteón Miguel Hidalgo en Tepic, Nayarit, lugar que desde niño vi transitar por ella a muchas personas que en un sepelio de recorrido obligado acompañaron a cientos de difuntos para ingresar a este antiquísimo cementerio nayarita.

Con mis padres lo visité por primera vez en el año de 1959, lugar que siempre me impresionó por sus antiguas tumbas, mausoleos, y por ser ahí donde vi por primera vez un osario.

Después con el tiempo regresé, tendría unos 6 años de edad y ya sabiendo leer y escribir descubrí el Epitafio que se conserva en el pedestal de un arco de medio punto que se encuentra a la mitad de la calle interior del Panteón reinaugurada en 1961 por el Presidente Municipal del XXII del Ayuntamiento de Tepic a cargo del Dr. José Vicente Ruelas Preciado y siendo el Gobernador del Estado Don Francisco García Montero.

Dicho Epitafio me sorprendió tanto desde la primera vez que lo leí y perduró mi asombro hasta la fecha me resulta impactante:

Detente un momento pasajero; ¿por qué te vas pasando sin hablarme? ¿Qué porque soy de tierra y tú de carne apresuras el paso tan ligero? Eescúchame un momento compañero, lo que te pido es corto y voluntario: resale un padre nuestro a mi sudario… y prosigue tu marcha…. aquí te espero”…

Con el devenir de los tiempos no regresé a este sitio hasta el año pasado (3 de abril del 2019) que fui a sepultar a mi señora madre. Momentos tan tristes que envolvieron mi mente en esos momentos trágicos de estar dejándola para siempre en un sitio tan solitario y silencioso.

Antes que terminara el año pasado visite nuevamente a mi madre y ahora me acompañó mi hijo Eugenio Antonino. Le mostré el lugar como mi padre lo había hecho en 1959; en otras circunstancias y en otros tiempos, pero el entorno estaba ahí “INTACTO”.

Este lugar está ahora poblado en cerca de 129,000 personas sepultadas y registradas desde 1872 a la fecha. El cementerio Miguel Hidalgo está considerado como uno de los camposantos más antiguos del Noroeste de México. Es un lugar de mitos y leyendas.

En el Cementerio Miguel Hidalgo se localiza el Templo de Nuestra Señora del Refugio, que inició su construcción en 1839 y finalizó en 1845, a iniciativa del Párroco Rafael Homobono Tovar.

El edificio religioso es un hermoso ejemplar del neoclasicismo cuya fachada es de dos cuerpos. En el primero encontramos un pórtico con accesos de arcos de medio punto que descansan en columnas toscanas en cada lado sostienen una cornisa que recorre el frente y lados. Además, encontramos en el arco frontal dos nichos vacíos. En el segundo cuerpo y al centro una claraboya enmarcada por un cuadro moldurado y en cuyo centro está un medallón con iniciales marianas.

De los extremos superiores del cuadro se desliza un festón de hojas que forman un caracol, en los extremos dos medias columnas jónicas sostienen una cornisa. En lo alto y en la orilla se levantan dos esbeltas torres de un solo cuerpo con cuatro campaniles, y en sus ángulos cuatro volutas en forma de espiral dan la impresión de sostener su cornisa que bordea sus cuatro lados, y sobre ella cuatro macetones, terminan las torres en un pináculo. Al centro del segundo cuadro y sobre el pedestal un hermoso macetón.

La entrada al Templo es a través de un arco de medio punto con clave de escudo e iniciales marianos, franquean el acceso dos columnas adosadas toscanas que sostienen una cornisa y en cuyo arquitrabe al centro sobresalen puntiagudos triángulos y en sus cuatro lados los acompañan hojas de acanto. Su portón es de cedro con clavazón.

El Templo es de planta cuadrangular y su altar mayor es una mesa cuadrada que carga a un hermoso baldaquino circular con columnas jónicas que sostienen una cornisa y sobre ella media circunferencia radial. En lo alto del presbiterio una cúpula de tambor octogonal da luz al recinto.

En el cuerpo del edificio están distribuidos cuatro arcos de medio punto que descansan sobre columnas toscanas. Recorre todo el inmueble un repisón con arquitrabe que es adornado con salientes triángulos y hojas de acanto.

Los techos de terrado y viguería de madera fueron reconstruidos con vigas de concreto en la administración del presbítero Manuel Rivera.

El panteón resulta ser un lugar interesante para la historia del arte funeraria que hasta el momento no ha sido totalmente estudiado.

Encontramos criptas de variados estilos como neoclásicos, neogóticos y pompeyanos, aunque desgraciadamente pocos se han escapado de su destrucción.

Los sepulcros más sobresalientes son de la familia Fletes, Romano, Martiarena, Amaral, Pérez, Corona, Gambi, entre otros.

El Mausoleo de la familia Fletes está catalogado como un espléndido monumento de mármol de Carrara, Italia, de figura europea. “da la impresión de un antiguo sarcófago greco-romano”, que se guarda en una pequeña capilla de estilo neoclásico, con arcos de medio punto que dan acceso e iluminan el espacio.

El sarcófago decorado por sus cuatro lados recuerda la vida humanitaria de Ignacio Fletes, que falleció en 1847. En una cara se encuentran relieves “que recuerdan los antiguos sepulcros tanto grecorromanos como paleocristianos.

En las caras laterales se recuerdan las obras principales de Ignacio Fletes dejo en su patria chica; en la cabecera y en los pies alusiones a la muerte y a la vida eterna. Dos hermosos y sencillos frontones triangulares rematan las caras laterales. En sus tímpanos una vigorosa corona como marmórea e inmarcesible ofrenda nos recuerda la paz deseada a los muertos y la caridad que animo su vida, pues el olivo simboliza tanto la paz, como la caridad”.

“Los ángulos rematan en acroteras, figuras esta tan gustadas por los griegos para decorar los templos y los sepulcros. Enmarcan las escenas dos antorchas en las que se entrelazan coronas de olivo. En el paño del este las figuras representan una escuela, la que fundo Ignacio en el Rosario (Sinaloa). Sobre el paño liso en el que no se ve ningún elemento arquitectónico o siquiera unas líneas que den idea de un recinto, varios niños y jóvenes de ambos sexos aprenden, guiados por el genio del bien, alado personaje andrógino que muestra su hermosa desnudez, cubriendo púdicamente con elegante pliegue de su capa el lugar de su sexo inexistente. La rizada cabellera que enmarca la oreja, cae sobre sus hombros.

Los educandos visten unos peculiares jirones cortos con mangas y algunos llevan el himation.

La doncella que se arrodilla junto al genio y a la que este parece abandonar momentáneamente para atender a otro de los pupilos, viste el peplo. Unos leen y otros escriben con sus estiletes (stylos) sobre tablillas enceradas”.

La escena del oeste recuerda la fundación del hospital que estableció en Cocula (Jalisco).

Aquí se presenta al difunto como elegante joven imberbe con cabello rizado y corto; viste……

El Mausoleo del Gral. Leopoldo Romano, cuya construcción empezó en 1897 y se terminó en 1900 por el maestro de obras Gabriel Luna y Rodríguez, es de estilo neogótico con entrada ojival y reja de hierro.

En sus paredes laterales lleva cuatro ventanas ojivales que dan luz al interior. En las paredes exteriores encontramos a manera de contrafuertes decorados con motivos góticos, terminan sosteniendo una cornisa, que de ella se levantan seis pináculos góticos. De la cornisa se levanta su techo de bóveda y que forma un triángulo y en su caballete lleva como adorno macetones góticos.

El monumento esta realizado en cantera gris de la región y en el interior, conserva un busto del Gral. Leopoldo Romano, realizado en mármol blanco y de factura europea.

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