Creando escritores / La Casa Maldita

Por Rosa Idania Flores Meza Primaria León Cota Collins

Como docente, despertar el interés en un lector no es sencillo, es por ello que, ver que existe la iniciativa en niños de 11 y 12 años por fomentar la lectura y desarrollar la escritura, se considera en lo personal un paso adelante, y más cuando la redacción te mantiene atenta a lo que pasará en la historia. A continuación, se presenta un ejemplo de ello, por la alumna Heidi Catalina Rojas González de Sexto Grado, de la escuela Primaria Amelia Wilkes Ceseña, del turno Vespertino en la localidad de Cabo San lucas B.C.S.

La casa maldita

Hoy salí del trabajo tarde, mi carro se averió, estoy en un camino con un olor putrefacto, parece como si hubiera cadáveres alrededor de mí, los árboles son muy altos y los cuervos no paran de graznar, tengo muchos escalofríos, estoy viendo una casa de tres pisos, parece que vive alguien, tengo miedo… no sé qué hora es, pero por lo oscuro creo que son alrededor de las tres o cuatro de la madrugada.

Estoy escuchando ruidos extraños, de pronto, golpearon la ventana de atrás de mi carro, siento que algo me está observando, veo que se acerca lentamente, la casa se ve espeluznante, me doy cuenta de que alguien me está llamando, me observa desde la ventana de la casa, no quiero salir del auto, tengo miedo y frío, temo que algo malo me pase, por lo menos traigo una lámpara.

Estar aquí es horrible, el miedo se ha apoderado de mí, el olor nauseabundo es como si no existiera un mañana, escucho ruidos extraños, los cuervos cada vez se oyen más, algunos de ellos caen al suelo, las luces de la casa prenden y apagan…

Decidí salir de mi auto, no podría estar ahí por siempre, entré a la casa, no había nadie, pero… ¿y las luces?, ¿los cuervos?, ¿la persona de la ventana?, ¿Qué estaba pasando? De repente escuché un ruido estruendoso, comencé a correr y vi una mujer vestida de negro, sus ojos eran un abismo, me fui a lo que era tal vez el sótano, cuando…sentí un golpe en la cabeza que me hizo perder el conocimiento.

No sé cuánto tiempo había pasado, me desperté en una habitación, al parecer era un segundo piso, escucho pasos y susurros en la habitación continua, el olor a muerte era cada vez más intenso, miré a mi alrededor, todo era lúgubre, miré una hoja que decía “Es mi día cincuenta en esta casa, ella me persigue a todos lados siempre que hago ruidos, se acerca sigilosamente” … pensé (debo escapar de esta casa).

Este es mi día dos, dormí debajo de una cama, encontré un palo, quizás me pueda servir, ella está ahí, parada en la puerta, siento su mirada penetrante; me estoy mareando, recuerdo golpes, mi cuerpo se queja a cada movimiento que hago, al despertar miro por un orificio, es de noche, hace frío, escucho pasos subir, la puerta se abre, no sé qué día es, ni cuánto tiempo llevo inconsciente.

Siento mi cuerpo pesado, adolorido, mi cabeza está a punto de explotar, abro mis ojos… ¡Oh! No puede ser, estoy en mi casa, entonces, ¿Todo fue una pesadilla?

Al comenzar un nuevo día, desperté y era un día normal, me subí a mi coche, de la nada llegué a ese camino, los árboles han desaparecido, veo de lejos la casa, sus luces prenden y apagan, una persona está mirándome por la ventana, decidí bajar a inspeccionar, el olor me recuerda a la pesadilla que tuve y de pronto, siento un golpe muy fuerte en mi cabeza

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