Presentación de su nuevo libro "Volver a Empezar"

Texto y fotos Bertoldo Velasco Silva

Febrero 09 del 2020

Cada ser humano tiene su magia, pero en cada cabeza, su fantasía es muy distinta, y a eso, nos lleva la lectura del reciente libro, el primer hijo literario de Alejandro Barañano, el colega, el Periodista, cuando nos envuelve en su infinito mundo de Volver a Empezar, en donde nos relata casi en tono biográfico su vida, la de Usted, la mía, la de todos, que cuando por esos azahares del destinos nos  tropezamos, caemos y le mejor, nos levantamos para Volver a Empezar.

Nuestras mujeres, y lo vivimos junto con ellas, damas que considero valientes cuando paren de forma natural, las vemos sufrir, llorar, pero al mismo tiempo reir de felicidad cuando dan luz y vida a un pequeño ser humano. No se compara claro, ese parto sin dolor, con la creación de un libro, pero la felicidad del logro concebido, también provoca lagrimas de felicidad, de orgullo, de satisfacción. Son dos cosas totalmente distintas, pero muy importante para quien tiene la osadía de plasmar y llenar unas páginas en blanco y llenarlas de palabras, para que muchos, lo leamos, lo analicemos y lo critiquemos, y es aquí, donde me refiero al valor, sí, a que otros cuestionen lo que consideramos nuestra obra, porque también procrear y educar a los hijos como lo hicieron nuestros padres para llevarlos por el camino del bien, para que sean buenos ciudadanos, también, eso es valentía, porque arrojamos el alma por ellos. Así Alejandro Barañano, al llevar a su familia, su esposa, sus hijos y sus nietos, a ese parto literario, a mostrar ese ejemplo de que, a cualquier edad, se puede empezar, y en esta ocasión, a convertirse en literato, que no es poca cosa para quien vive escribiendo a diario de su acontecer.

Y ahí, en las instalaciones del Archivo Histórico “Alejandro D. Martínez”, convertida en la sala del parto, donde este nobel literato, presentó su primer libro, llevó como padrinos del recién nacido a, Elizabeth Acosta Mendía y a Sealtiel Enciso Pérez, quienes, como expertos en el arte de la crítica literaria, desglosaron párrafo a párrafo, lo escrito por Barañano.

No podían faltar los amigos en ese alumbramiento, José Luis Puga, Jesús Leyva, Jesús Ojeda, Jesús Chávez, Salvador Castro, Juan Carlos Méndez, compañeros y Colegas comunicadores, Gustavo Cruz Chávez, Ramiro Ruiz Flores, Jesús Flores, Fabricio del Castillo, Daniela Viviana Rubio, Anita Beltrán, Rosita Montaño, Ricardo Millán, Andrés Liceaga, Luis Bareño, José Luis Villafuerte, Pedro Limón León, José Luis Ayala, Alonso Germán, entre muchos más que acudieron a la cita.

Como bien lo dice la madrina Elizabeth Acosta, “Volver a Empezar”, es una obra personal extraordinaria, donde no hay el más leve intento de costumbrismo fácil, va de lleno a los hechos y sorpresas que hacen del ser humano un patético títere que se debate en las redes de su destino, de ahí que su lectura se convierte en un desafío que va mudándose en placentera y provechosa curiosidad y en creciente disfrute.

Es una lectura que nos ayuda a reflexionar, “un para suscribir las acciones cotidianas de nuestro entorno, en un marco de viaje a lo largo de nuestras vivencias inexplicables, de algunos momentos pasados de nuestra vida cotidiana, y busca estimular a las personas comprometidas en diferentes escenarios dándole esencia, el cual se basa en ese compromiso por poder ser mejores personas, comprometida con valores, ética y sientan además, un llamado en su interior al realizar el ejercicio de la reflexión y auto análisis en primera persona, porque estamos en un buen tiempo, de volver a empezar, a un llamado histórico de su tiempo y de su espacio para dar una respuesta trascendente a nuestro circulo de personas con las que diariamente convivimos, con el simple objetivo de ofrecer espontáneamente ese don de la amabilidad, y el trato humilde a nuestros semejantes.

Barañano, diceque reconocer que cometimos un error, es un acto de valor y honestidad (tan escasa hoy en día), nos da la oportunidad de corregir y aprender. Negarlo, no elimina el error, solo lo aumenta. Por ello, Alejandro Barañano es el “emisario de las palabras mágicas”, el nemoroso guía de la palabra escrita en el molde de su imaginación creadora de esta obra, como bien lo expresa Acosta Mendía.

Por eso explica, “me alegra que “Volver a Empezar” se haya publicado y que conviva con nuevos lectores. Ya era tiempo, porque de eso se trata “volver a empezar”: de animar al mundo a ser una persona mejor con palabras, de ofrecer un oasis de vida en medio de la oscuridad, lo que ha logrado con creces después de 5 años esta publicación, Alejandro, es vida hecha palabras, Verso hecho luz, eterno en su fugacidad, Veraz en un júbilo compartido. Con un lenguaje sencillo de precisa reciedumbre, de exacta luminosidad volver a empezar es un referente para nuestra vida diaria en su urdimbre de palabra e imagen. Texto medular que nos cambia, que nos transfigura, que nos levanta en su vuelo creador, lucido e imponente.

Para el padrino de este primer libro de Barañano, el Maestro Sealtiel Enciso, considera que sólo deben leerlo los guerreros y guerreras, porque no es para las almas débiles que se contentan con ir sobreviviendo, que cómodamente se dejan llevar cual hojas por el viento o por delicadas plumas que el agua lleva en sus corrientes. Definitivamente este libro no es para ellos. De esos guerreros y guerreras que me refiero son las amas de casa, los estudiantes, los profesionistas, los historiadores, los escritores, los periodistas, en fin creo que podría mencionar las categorías en que cabría casi todo el mundo, porque ¿No es acaso el deseo de ser mejor lo que impele a todo ser humano a superarse paso a paso? Pues entonces este libro sería para casi todo el mundo.

No explica en los comentarios, que el autor, a través de un diálogo entre dos personajes centrales de esta obra nos va develando las respuestas a preguntas trascendentales de la existencia, pero al mismo tiempo nos ofrece un camino sencillo y seguro, tal vez por lo mismo es difícil de seguir y pocos logran culminar, para encontrar las respuestas, para crecer internamente y sobre todo, para convertirnos en piedra sólida y útil al gran edificio de nuestra sociedad.

Por ello, afirma, lo que me gustó mucho de esta obra, es la forma tan sencilla y didáctica en la que está escrita. Trata temas profundos pero sin exagerar en terminología psicológica, filosófica o espiritual, pues en el libro nos deja ver las experiencias que seguramente el autor ha tenido en el transcurso de su vida y que le ayudaron a sortear tantos y tantos escollos en el mar embravecido en el cual él y todos hemos transitado en algún momento. Nos enseña de forma paciente a cómo descubrir nuestro propio camino, pero no porque alguien nos lo señale sino porque algo en nuestro interior nos dice que es lo correcto.

En Volver a empezar, la lectura de sus páginas nos enseña que sí, el mundo es difícil, es un lugar hostil y nada fácil, pero que nuestra elección no es huir de él y refugiarnos en la oscuridad de nuestro cuarto y vivir eternamente protegido por las cuatro paredes, victimizándonos, sino que es precisamente el combate por vencer esos obstáculos que se nos presentan día a día lo que nos hace crecer como seres humanos, lo que nos brinda la oportunidad para evaluarnos y para obtener la satisfacción de haber vencido los retos… de habernos vencido a nosotros mismos, a nuestras limitaciones, a nuestros miedos y poder decir… VOLVER A EMPEZAR.

Y cierra su opinión señalando que, definitivamente este libro no sólo es un aporte que hace Alejandro para los demás en cuanto a una guía para superarse, para evolucionar, sino es una obra autobiográfica. En su transitar por el periodismo aprendió el valor de la palabra, el valor de la promesa y que “la palabra vale”, por ello nos invita a decirnos, a prometernos que debemos cambiar para estar a la altura de lo que nuestra familia merece, nuestros amigos, las personas con las que nos relacionamos en nuestro trabajo y en cualquier espacio donde estemos, y así, con ello logramos ser personas íntegras, en pocas palabras, le damos sentido a aquello que siempre ambicionamos: VOLVER A EMPEZAR.

Pero… ¿qué nos dice el autor acerca de su obra? “diré que es un ejemplar que está basado en experiencias obtenidas, pues a lo largo de nuestra vida sin excepción, nos hemos encontrado en situaciones o momentos que nos obligan a cuestionarnos el camino que seguimos. Y a veces solo nos queda una opción: Volver a Empezar.

Quizás, pudiera ser que una relación de mucho tiempo haya terminado; o que los hijos crecieron y ya no estén todo el tiempo con uno, o que simplemente tenemos que reencontrarnos con nuestro camino de la vida.

Y es entonces cuando en lo personal, como tal vez en muchos de ustedes, llegaron las dudas: ¿Qué debo hacer? ¿Cómo empiezo de nuevo? ¿Cuáles son los pasos a seguir?

Sin embargo, y aunque las respuestas a estas interrogantes van dependiendo de la situación de cada uno en lo particular, adoptar un enfoque positivo siempre será motivo para que el viento se ponga a nuestro favor.

¿Cómo? Centrando la atención en lo positivo, alejando los miedos y los fantasmas del pasado, pues convencido estoy que así se obtendrá la fuerza necesaria para Volver a Empezar.

Debo aclarar que no soy psicólogo, ni politólogo ni mucho menos sociólogo, simplemente soy una persona de carne y hueso como pueden ustedes observar, y que por mi oficio de periodista aprendí a observar, discernir y analizar lo que para mí resulta importante.

Aunque suene muy fácil decirlo, valoré que era probable que al querer escribir sobre este tema podía toparme con momentos o personas que me hicieran recordar que he fracasado, y que con ello intentarían sembrar la desilusión.

Sin embargo, también vi que el fracaso es una enseñanza, porque se puede aprender de aquello que no nos salió bien.

Además, también llegué a la conclusión que la negatividad nos lastima y evita que vivamos realmente como debe ser, y que era momento de no buscar culpables, sino de avanzar y no quedarnos estancados.

También ahondé que, aunque algunas personas están esperando para pasarnos la factura por haber caído una, dos, tres… x número de veces, pero que habrá otras que estarán encantadas de brindarnos su apoyo de nuevo. Y eso lo he experimentado, créanmelo.

Todos tenemos un propósito en la vida. Encontrar cada quien el suyo es uno de los pasos más importantes para Volver a Empezar, y fue cuando me dije:

¡Exprésalo Barañano! ¿Cómo? Escribiendo, y manos a la obra, me decidí levantando el ancla y no intentando avanzar tirando de ella como siempre.

Debo decir que hay un capitulo en especial de Volver a Empezar al que acudo cada vez que vacilo ante el acontecer diario: Guerrero de Vida.

No quiero ni busco tampoco robar experiencia alguna, pero les pido me permitan por favor dar lectura a   un pequeño fragmento de este pasaje.

Abro comillas: “Tú siempre puedes elegir, si quieres vivir como víctima utilizando el pasado como una mera excusa para no actuar en el presente, pues cuando se vive cómo víctima siempre hay alguien a quién culpar por cómo te sientes.

Pero existe otra opción, la del camino de la lucha diaria con positivismo y muchas ganas de vivir, viendo todo desde una óptica diferente al común denominador de las personas que nos rodean.

Puedes ganarte la compasión de la gente enseñándole al mundo tu dolor. Sí, claro que sí, o ir por la vida quejándote de todo y por todo, también, porque no; o auto promoverte como el sufriente más grande del universo.

Pero con esa actitud solo causarás lastima, tirándote ante los ojos de los demás en la banqueta como un perdedor.

A diferencia de ello, un verdadero guerrero se enjuga el dolor y sigue caminando con la frente en alto. No se queja. De hecho, ese es su principal atributo: No quejarse nunca, siempre luchar.

Es sencillo entenderlo con ejemplos no muy rebuscados, ya que puedes caminar por la tierra lamentando el vuelo, o arrastrándote para no luchar. O sea que puedes elegir ser un halcón solitario; un cuervo de ojos afilados con una mirada de relámpago. ¡Tú decides!

Un verdadero guerrero no se avoraza, nunca se precipita, espera, sabe que lo que ha de ser será. No posee nada bajo atesoramiento; ha aprendido a confiar en sí mismo, a sintonizarse con el flujo mismo de la vida.

En cambio, y volviendo a la persona que se maneja como víctima, siempre se tira a llorar, se echa a la cama deprimido o deprimida y busca ahogar su dolor con la almohada gritando “no es justo”.

Pero en cambio un verdadero guerrero de la vida cuando tiene que llorar lo hace de pie, jamás se arroja al vacío, jamás se echa al suelo para buscar supuesto consuelo.

Sabe que si una sola de sus rodillas toca el piso desde ahí ya está derrotado y que su energía se habrá vaciado en la tierra por completo”.

Por eso, por lo guerreros que somos todos, los invito a la lectura, para aprender a “Volver a Empezar”, del Periodista, Alejandro Barañano.

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