Micrópolis / ¡Con la salud… no se juega!

14 de Enero

No es fortuito, que el gobernador de Baja California Sur, Carlos Mendoza Davis ocupe uno los primeros lugares a nivel nacional en aceptación ciudadana. Para esto, el desempeño realizado a lo largo y ancho de estos cuatro años y meses, la obra pública ha estado presente en la sociedad sudcaliforniana, más no se diga en el ámbito de la salud, donde al año pasado su administración aplicó recursos por el orden de los 580 millones de pesos en infraestructura hospitalaria. Dándole prioridad a los gastos catastróficos como es la atención a las personas con cáncer, cirugías mayores, la hemodiálisis, entre otras enfermedades a través del Seguro Popular, que tan solo en el 2019, registró una cobertura de más de 220 mil sudcalifornianos. En esta cobertura, se dio atención a pacientes de primero, segundo y tercer nivel.

Lo que también hay que reconocerle, que no ha sido un gobernante que le aplauso fácil, ya que en su actuar busca que el beneficio de las familias sudcalifornianas, y el mejor beneficio que pueda otorgar, es la atención médica que a últimas fechas ha estado envuelta en dimes y diretes de una política errónea de parte de la federación al pretender, a través del Congreso de la Unión, desaparecer en todo el país al Seguro Popular. Solo hay que recordar, que en el 2019, giró instrucciones, para que la sociedad sudcaliforniana estuviera tranquila en esa materia, al señalar que, independientemente de esa decisión centralista, los sudcalifornianos seguirían beneficiándose con este programa médico como lo es el Seguro Popular. Porque los datos y números que él tiene, los casi 221 mil sudcalifornianos atendidos bajo este régimen, no son inventados.

Ante estas circunstancias, en particular el gobernador de Baja California Sur valoró junto con otros siete gobernadores la no firma del acuerdo para que en las entidades federativas opere el Instituto de Salud para el Bienestar que se le conoce por su siglas como INSABI, que nace sin reglas claras de operación, dejando en lo general -a nivel nacional- a millones de mexicanos sin atención médica gratuita, y principalmente, que no contempla en lo absoluta, hasta ahora, los gastos catastróficos -como lo señalamos líneas arriba-. Para hacer un comparativo, mientras que en el Seguro Popular se consideraba una cuota de recuperación en materia de hospitalización del paciente de aproximadamente 80 pesos diarios, y si se aplicaba el INSABI, tendrían que pagar un promedio de 500 pesos, por día.

Mayúscula fue la preocupación de Mendoza Davis para que los sudcalifornianos no sufrieran las mismas condiciones como la población en otros estados de la República, donde sus gobiernos firmaron el acuerdo con el gobierno federal para que funcionara el INSABI en sustitución del Seguro Popular, el cual ha registrado serios dolores de cabeza no solo por lo cobros para consultas, tratamientos, hospitalización y la falta de medicamentos para los pacientes.

El INSABI, contempla que las instituciones tanto del seguro social como del ISSSTE, den la atención médica “gratuita” a los no asegurados por estas instancias médicas, pero, ¿en qué cabeza cabe que tanto el IMSS como el ISSSTE, que son instituciones que sus derechohabientes superan en mucho a la capacidad instalada para su atención, se le sumen los derechohabientes del desaparecido Seguro Popular? En el caso particular del ISSSTE, sus derechohabientes cubren su cuota correspondiente en base a un porcentaje 3.75 por ciento, más el 1.25 por ciento de su salario; algo similar sucede con los afiliados al IMSS, pero en ambos casos los patrones (gobiernos de los tres niveles) como del sector privado, también aportar su cuota obrero patronal, pero “en el INSABI, no se sabi”.

Solo para recordar, en el gobierno de Carlos Mendoza durante el 2019, registró un repunte obras de infraestructura hospitalaria al aplicar cerca de 580 millones de pesos, con la entrega del Centro Estatal de Oncología; el tan necesario Hospital Estatal Psiquiátrico en la Paz, sin dejar de lado la construcción de lo que será el Nuevo Hospital General de Santa Rosalía, además de las 35 ambulancias modernas y totalmente equipadas con tecnología de punta.

Un estudioso y reconocido especialista en materia de salud y actual Presidente de la Universidad de Miami, que además ya fue Secretario de Salud y promovió la creación del Seguro Popular, como lo es Julio Frenk, dijo que los mexicanos estamos ante una encrucijada, por las implicaciones de la cancelación de este régimen médico, porque con este, ya se había conseguido ofrecerle a la gente un esquema de protección financiera para que no se arruine económicamente por atender su salud. “Teníamos tres seguros públicos: el IMSS, para los asalariados de la iniciativa privada; el ISSSTE, para los asalariados del gobierno; y el Seguro Popular, para los no asalariados. Ya estábamos cerca de alcanzar el noventa por ciento de cobertura con entre los tres esquemas”.

En una entrevista que le hicieron a Julio Frenk, afirma, que la ley para crear el INSABI, y en donde el presidente Andrés Manuel López Obrador prometió que la cobertura sería universal y gratuita, la misma ley, lo contradice. “La ley que se acaba de aprobar no dice eso. El Seguro Popular cubría salud en primer nivel, es decir las clínicas que representan el 80% de la demanda; en segundo nivel, donde se incluye a los hospitales y cirugías generales; y tercer nivel, que implican casos más complicados. Además, se incluía un seguro de gastos catastróficos. El Instituto de Salud para el Bienestar sólo se compromete a la atención en primero y segundo nivel. El tercer nivel dependerá de que el instituto tenga medicina o espacio”.

Ya se dijo que Carlos Mendoza no es un gobernante al que le guste el aplauso fácil, pero con hechos y acciones el no someterse a la voluntad del poder federal sin antes no sopesar el impacto que hubiese tenido al irse por el camino fácil y congraciarse con el presidente del país, optó no de un enfrentamiento directo sino luego de un verdadero análisis del impacto negativo que tendría en la aplicación del INSABI. Él entiende y sopesó las consecuencias que más que negativas para la sociedad sudcaliforniana son de amplio beneficio. Hay un dicho, lo que no sirva para el país, no sirve para las familias sudcalifornianas.

Ahí está la razón fundamental para que Carlos Mendoza, encuestas van y vienen, siempre tendrá un nivel de aceptación como el actual, donde lo califica la sociedad, como un buen gobernante. Y sin tanto aspaviento. Él sí sabi.

Para rematar este asunto, en el caso del Insabi, el presidente López Obrador y su fracción morenista en el Congreso de la Unión no se ponen de acuerdo, pues mientras el primero dice que este programa es “totalmente gratuito para todos los mexicanos”, la presidente de la Comisión de salud, la diputada federal, Miroslava Sánchez Galván, dice lo contrario: “el Insabi no puede comprometerse a la gratuitidad del servicio, no está en su ley y tampoco tiene presupuesto suficiente para esa cobertura”. Si entre ellos no se ponen de acuerdo…

Microtemas. En Miraflores, luego de que la alcaldesa entregara a la comunidad obras de pavimentación hidráulica y la remodelación de la Biblioteca Pública, los habitantes le recuerdan que no se olvide de los muebles, porque los existentes en esa biblioteca, ya están obsoletos… En un “twitazo”, el gobernador Carlos Mendoza anunció la notificación que recibió de la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda, con respecto a los medicamentos y bienes terapéuticos para el presente año, comko sucede por igual al material de curación: “En el caso de la primera entrega, la cual iniciará en el mes de marzo de 2020- Vienen tiempos difíciles en salud. #BCS se sumó a las compras nacionales de medicamentos y material de curación del gobierno federal. Así, no nos transferirán recursos. Las medicinas licitadas no llegarán sino hasta marzo. ¿Y mientras? ¿Desabasto? No hay programación”, previno el Gobernador.

El oficio girado por Hacienda comunica al Gobierno estatal que «se podrán realizar entregas extraordinarias que faciliten las áreas requirentes, cuando se presente un caso fortuito o fuerza mayor o situaciones impredecibles o contingencias sanitarias».

Deja un comentario