Movimiento #MeToo

Olgafreda Cota   ofcota@prodigy.net.mx

Creado por una activista norteamericana en 2006, actualmente está trastornando nuestro mundo y digo trastornando porque en vez de hacerlo más claro, lo hace más confuso.

Recientemente, muchísimas mujeres por medio de las redes sociales denunciaron acoso psicológico y sexual en el ámbito de los escritores, cineastas, periodistas y políticos entre otros. Concedamos que todas estas denuncias sean serias y verídicas. ¿Está bien que en algunos casos se hayan hecho después de varios años, incluso décadas del acontecimiento?

Si bien estoy de acuerdo en que ya basta de una cultura machista, de la desigualdad y abuso con las compañeras de trabajo, también creo que, en cierto sentido, se ha creado una hipersensibilidad por parte de la mujer; prácticamente todo acercamiento por parte del hombre es interpretado como acoso sexual. Antes existía el piropo, la galantería y la costumbre de ser cortejada, todo esto es actualmente interpretado como hostigamiento con la intención de sexo.

Indudablemente con la denuncia anónima la mujer se siente más segura y menos avergonzada pero también esto ocasiona que el hombre no pueda defenderse. ¿En dónde queda la presunción de inocencia y el debido proceso? Si se trata de un hombre honesto, ve manchado su prestigio, pierde el empleo y en ocasiones su familia.

El hecho de que sea una mujer la que afirme y señale, no significa que forzosamente sea verdad. Son muchas las quejas de alumnas en los ámbitos universitarios, acerca de profesores que chantajean con reprobarlas sino ceden a sus peticiones sexuales, pero también he sabido de casos en que la alumna amenaza al maestro para que le regale una calificación a cambio de no decir que se propasó con ella. Y casos de mujeres que se la pasan coqueteando con el compañero, con el maestro o con el jefe propiciando situaciones de conflicto.

Para el hombre es dificilísimo hacer una denuncia de acoso, ya podemos imaginar todos los adjetivos calificativos, bromas y burlas a que se haría acreedor. Por lo cual pienso que en el presente, el hombre no solamente debe ser más respetuoso, sino abstenerse de cualquier comentario que pueda ser mal interpretado.

Actualmente son muchos los que se sienten incomodos trabajando con compañeras y para evitar cualquier tipo de acusación, las están excluyendo de reuniones o viajes de trabajo, lo cual afecta profesionalmente a las mujeres. Antes de hacer una acusación, se deben tener claras las diferencias entre: insultos, intimidaciones, sobrecarga de trabajo, dificultad para crecer profesionalmente, discriminación, inequidad salarial, acoso y hostigamiento sexual. Se necesita integrar un reporte detallado con fechas, horas, circunstancias; es decir toda la información posible. En muchas ocasiones, el acoso se hace mediante notas o correos electrónicos, hay que guardarlos. Sin embargo, lo más importante es hacer las modificaciones adecuadas en los reglamentos de las empresas, escuelas y sobre todo implementar criterios claros y responsables por parte del Ministerio Público para crear bases sólidas para la aplicación de la acción penal.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s