La hediondez del huachicol

Por Dionicio LARA

Algo que todos los mexicanos debemos reconocer de Andrés López Obrador, sin duda alguna, son los arrestos que tuvo para levantar esa maloliente cloaca, que tiene comparativo con abrir la caja de pandora; y que hace referencia al huachicol.

Y no es para menos, cuando la insoportable hediondez de esa modalidad de corrupción, que emanaba desde los pozos petroleros, que corroía oficinas gubernamentales y que embadurnaba a titulares de las mismas, así como a dirigentes y organizaciones sindicales; y que ensuciaba algunas o varias estaciones de gasolina, justo, al igual que lo ha sucedido con la delincuencia, el huachicoleo, ya amenazaba con invadir a todo México. 

Por tanto, es plausible la decisión tomada. Y de paso, es digno de reconocer la valentía del Presidente de México. Más aun, porque los anteriores adoptaron la más cómoda de las posturas y que fue la de hacerse los ciegos y los sordos, a pesar de saber lo que estaba pasando. Porque pudiéramos aceptar errores, omisiones, y demás. Pero jamás nos harán creer que un presidente no esté enterado.

Y aquí, vale la pena resaltar que esta guerra emprendida contra la corrupción desde la presidencia de la república, y que inició precisamente con PEMEX, va muy en serio. Y según parece, la lista de hechos, lo mismo que de involucrados, es bastante larga.

Justamente así, igual como la cola de aquellas ratas que desde lo alto, han provocado el crecimiento de la lista de pobres en México y sobre lo cual la Secretaría de la Función Pública, como también la Fiscalía de la Nación tienen mucho qué hacer, pues se detectan no solamente responsables de daño patrimonial a las empresas paraestatales, sino en su caso, surgen responsables de fraude al erario.

Y lo peor es que, luego de que AMLO destapó la cloaca, ese apestoso excremento ya empieza a salpicar aquí, pretendiendo ensuciar la Bahía de La Paz a través de unas mantas colocadas en las instalaciones de PEMEX, allá por la carretera a Pichilingue; pasando por ESSA, allá por Guerrero Negro; y haciendo escala en Rofomex, allá por San Juan de la Costa. Lo que desglosaré más adelante.

Lo cierto es que todo indica que se pondrán al descubierto no uno, sino varios eslabones de una larga cadena de complicidades. Y con ello, apenas estaría saliendo la punta de la madeja de una gran red de bribonadas y de corruptelas.

Y según se advierte, es tan larga la cadena, como grande la red. Tanto que, será necesario construir nuevos centros penitenciarios.

Bueno, si es que se hace real y verdadera justicia.

Porque, desgraciadamente, hasta la fecha, todos los mexicanos hemos estado viviendo solo romances relacionados con el respeto a los derechos humanos. Mientras los delincuentes disfrutan los idilios de Amor y Paz. Y digo esto, porque, lamentablemente, se habla de muchos delitos, pero de muy pocos detenidos.

Y claro está que la atención se ha centrado en anteriores titulares de la administración pública, incluyendo, por supuesto, quienes han estado al frente de las paraestatales.

Tal es el caso de Rofomex y ESSA, hasta cuyas administraciones ha llegado la hediondez aquella, toda vez que se dice que curiosa y extrañamente, de un tiempo a la fecha ambas reportan situaciones de crisis económica en su manejo interior.

Empresas que, quiérase o no, y basados en que había razones para ello, mucho antes, siempre habían reportado saldos favorables.

Sin embargo, se cree que, al paso del tiempo, las cosas cambiaron; y empezaron los asegunes. Los desmanes, los abusos. En pocas palabras entró manotas y salió corriendo. Y con ello se esfumaron las ganancias.

Y al igual que se viene haciendo en todas las áreas gubernamentales, tanto en Roca Fosfórica Mexicana, como en Exportadora de Sal, S. A de C.V., (ESSA), fue necesario hacer profundas investigaciones con la intención de poner orden. 

Y esto que hoy escribo, lo hago basado en la opinión de la senadora sudcaliforniana, Lucía Trasviña, quien manifestó que existen dos empresas paraestatales que despiden fétidos olores a huachicol: Rofomex y ESSA: “han sido huachicoleadas”, dijo literal.

No es para menos. Ya de antemano se veía venir la debacle. Y es que, poco antes, ya se había dado a conocer que la empresa Rofomex de San Juan de La Costa despidió a un centenar de empleados y que incluso, pretende despedir otros tantos; lo cual sucedió después de que se anunciara que dicha empresa está en bancarrota, por el inminente cierre de su presa de jales, la que se encuentra al límite de su capacidad por falta de recursos para construir otra presa, y que para lograr los objetivos se requiere de una inversión de 24 millones de dólares.

Luego de ello sobrevino un misterioso accidente tipo incendio en una de las minas y que tuvo como resultado la muerte de uno de sus trabajadores, y varios más intoxicados por el humo de un incendio en el interior. Hubo entonces, según la información, unos cincuenta mineros intoxicados y unos 30 más atrapados dentro de la mina El Monje.

Sin embargo, todo indica que la empresa se ubica en la bancarrota de un tiempo a la fecha. Es decir, curiosamente después de que es adquirida por el gobierno federal. Toda vez que antes, mucho antes, y al menos por espacio de aproximadamente 30 años, operó con buenos resultados. Aclarándose que los números rojos se empezaron a observar ya después de que fue adquirida por instrucciones de Peña Nieto.

Tristes y desastrosas casualidades que de paso nos causan daño a todos los mexicanos. Porque en efecto, se confirma que Rofomex de San Juan la Costa, junto con otras 8 empresas ligadas a la producción de fertilizantes, fue adquirida por el gobierno de Enrique Peña Nieto en 500 millones de dólares, cuando su valor real era 10 veces menor, es decir 50 millones de dólares, según denunció hace algunas semanas el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Y si hablo de tristes y desastrosas casualidades es porque lamentablemente, esta planta, es decir la de San Juan de la Costa, en el año de 2015, llegó a alcanzar una capacidad de producción de 3 millones 500 mil toneladas de fosforita. Sin embargo, para el 2018 la cifra se desplomó a sólo un millón.

En pocas palabras, se asegura que la minera de Fertinal de San Juan de la Costa está a punto del colapso. Todo lo cual se deriva de una compleja situación económica que la mantiene al borde de su desaparición, entre otros, como ya lo dije el inminente cierre de su presa de jales que se encuentra al límite de su capacidad por la falta de recursos para construir otra presa; y por los altos costos que representa producir su propia electricidad. Otro problema se centra con el ejido Ley Federal de Aguas 2, que es propietario de más de 30 mil hectáreas que usa la minera y por las que paga una renta. Además, por un gran escándalo de presunta corrupción en que se encuentra, según lo denunciado por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Ahora bien, en lo que se refiere a ESSA, lo más lamentable es que dicha empresa, que durante 50 años ha asumido su responsabilidad beneficiando a la comunidad de Guerrero Negro con múltiples apoyos. Y otro aspecto se refiere a que ha sido considerada como la más importante del norte del Estado de Baja California Sur, pues en el caso de la Reserva de la Biosfera del Vizcaíno, ha compartido labores de educación, vigilancia y conservación de los recursos naturales. Sin descartar que parte de sus áreas operativas fueron incluidas dentro de las zonas declaradas como Patrimonio de la Humanidad y están en perfecto estado de conservación de acuerdo a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Por cierto, cabe señalar que entre 1973 y 1976 ocurren algunas transferencias de la propiedad de las acciones de ESSA, toda vez que el 11 de abril de 1973, el Sr. Daniel K. Ludwig vende las acciones de Mitsubishi Corporation (MC), la que a su vez el 3 de octubre del mismo año, vende el 25 por ciento de las acciones al Gobierno Mexicano, a través de la Comisión de Fomento Minero (CFM).

Posteriormente, el 16 de noviembre de 1976, la Comisión de Fomento Minero adquiere de Mitsubishi Corporation el paquete accionario equivalente al 26 por ciento del capital de ESSA, con lo cual el gobierno mexicano se convierte en el accionista mayoritario con el 51 por ciento de las acciones. A partir de 1985, se incrementa la capacidad productiva de ESSA, con el arranque del proyecto denominado “Salitrales” aumentando su capacidad de producción a 7 millones de toneladas métricas anuales. En 1996, ESSA realiza la modificación del sistema de carga de barcazas en el “Puerto Chaparrito”, que forma parte del proceso de transportación de sal a los apilamientos en Isla de Cedros, B. C. 

Y todo en su conjunto es lamentable, primero, porque la salinera de Guerrero Negro sigue siendo considerada la más grande del mundo en su tipo; ya que produce alrededor de 9 millones de toneladas de sal al año en más de 40 mil hectáreas propiedad de 5 ejidos y da empleo a más de mil 300 trabajadores y segundo, porque a la fecha, Exportadora de Sal ha colocado en el mercado más de 200 millones de toneladas métricas de sal industrial, convirtiéndose en símbolo de progreso.

Sin embargo, ya veremos qué dice en su momento Antonio Avilés Rocha, quien, por instrucciones del presidente de México Andrés Manuel López Obrador, se ha convertido en el nuevo director de la Salinera de Guerrero Negro (ESSA), y quien seguramente tiene la mejor opinión.

Aunque lo más lamentable de todo es que ahora, ya no es tan frecuente el rio de huachicol, sino el río de sangre.

Pero, todo parece indicar que vale la pena el esfuerzo.

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