De la palingenesia sociopolítica nacional… ludíbrica

“Es fácil comprobar la autenticidad de una noticia. Y un periodista libre debe poner toda su atención en ello. Porque, si no puede decir todo lo que piensa, puede no decir lo que no piensa o lo que cree que es falso. Esta libertad negativa es, de lejos, la más importante de todas”. (Alberto Camus*)

Condenarro

Llega un momento en que el estar dando vueltas y más vueltas en un círculo vicioso en torno a una circunstancia sociopolítica que, en definitiva se aprecia más nítida, que no clara, provoca una escisión que lejos de buscar un bienestar nacional, al parecer se encamina a una lucha de poder, tan sólo porque nadie ha podido hacer algo bueno para todo el país con ese poder. Amlo, desde una perspectiva personal, no es un mesías ni mucho menos un súper héroe, peor aún, yo mismo, que voté por éste cambio que aún no llega a los seis meses de proceso “oficial”, y no me arrepiento, también he hecho público, en ésta revista (17 años colaborando) y en otras, nunca fue “santo de mi devoción”, más en éste caso, sí un instrumento social para beneficio general…

¿Por qué me refiero a una palingenesis sociopolítica? En realidad no creo que llegue a tanto, pues no se trata de una “reencarnación y/o reinicio”, pero percibo que el cambio que tanto nos urge no sólo se topa con pared, sino incluso que la propia personalidad de AMLO, que en realidad trata de remar a contracorriente$ nacionales e internacionales, contando, sin duda alguna con recursos mediáticos a favor y en contra, sólo que los segundos tienen más lana de lo que pudiese recuperar con la venta de parque vehicular (aéreo y/o terrestre). En este tenor, pudiera darse el resurgimiento de una política entre juarista, maderista y cardenista, con un dejo de… comunismo de extrema derecha. No, no se trata de una práctica ludibérica, contra uno u otro lado de la lucha por el poder que, políticamente y aun cuando no quieran reconocerlo muchos, ganó Morena y la presidencia, el presidente de todos los mexicanos, votaran por quien votaran o no votaran. Tienen, de hecho y de derecho, toda libertad de opinión, pensamiento e incluso de añagazas para complicar, el caso casi imposible de arreglar lo que queda de país.

No tengo duda que lo que hasta la fecha (26 de abril), en los cinco meses de ejercer como jefe del ejecutivo sí se han hecho cambios sustanciales en la forma, y por lo tanto en el fondo, de ejercer esa responsabilidad. Es innegable también que se han cometido errores. Pero tampoco se puede acentuar que el hecho histórico de nuestra circunstancia actual es responsabilidad exclusiva de AMLO y su séquito de cerebros, o ¿séquito de colaboradores? La realidad es que nuestra circunstancia es responsabilidad de todos porque desde décadas, si no es que un siglo y medio atrás, hemos permitido que quienes “gobiernan” se sirvan con la cuchara grande, sin tomar en consideración a las grandes mayorías que mantienen su “calidad de vida”. Cuando me refiero a quienes gobiernan, también incluyo a los grandes monopolios, extremos millonarios mexicanos, así como empresas transnacionales y gobiernos con los que México mantiene “relaciones comerciales”. Claro, como es un hecho de que cuando todos tienen la culpa nadie tiene la culpa, pues somos un pueblo compuesto de puro Poncho Pilatos. Y sí, así lo creo. Todos tenemos culpa, porque aun cuando muchos tenemos oportunidad de expresar nuestra opinión en espacios como el que ofrece Análisis y otros con mayor alcance, es necesario que tomemos nuestra responsabilidad y la ejerzamos.

Los funcionarios, tanto los electos como los nombrados en los tres poderes de gobierno, se deben a los ciudadanos; los ciudadanos tenemos la obligación de hacerles notar esta minucia. De otra forma sí, estaremos propiciando una circunstancia paligenésica que debemos denostar, aun cuando nosotros mismos nos regañemos por gritar sólo en papel y en redes sociales y no exigir, de menor a mayor, a alcaldesas y alcaldes, a diputados, gobernadores diputados y senadores de la unión y al mismo presidente a retomar rumbo y en su caso exigir la revocación de poder, no porque lo haya recalcado AMLO en su campaña, sino porque es un derecho que manda nuestra Constitución. Fifis, conservadores, mafia de poder, ciudadanos modelo, chairos, apáticos, cristianos, católicos, ateos… todos somos responsables no nos hagamos patos porque me canso ganso que nos quedamos entrampados.

En fin mi es timao lector, me retiro y reitero como un simpe y pobre loco peligroso irreverente, irrelevante, irremediable pero irresistible y real prófugo de la injusticia que puede resultar entre el paradigma de una constitución moral, cuando siento que “Las fuerzas morales” de José Ingenieros me resultan más contundentes… les dejo algo de eso:

“El espíritu de rebeldía es la antítesis del dogma de obediencia, que induce a considerar recomendable la sujeción de una voluntad humana a otras humanas voluntades. En este inverosímil renunciamiento de la personalidad, la obediencia no es a un ser sobrenatural, sino a otro hombre, al Superior. Ilustres teólogos han dado de ella una explicación poco mística y muy utilitaria, mirándola como uno de los mayores descansos y consuelos, pues el que obedece no se equivoca nunca, quedando el error a cargo del que manda. Este dogma lleva implícito un renunciamiento a la responsabilidad moral; el hombre se convierte en cosa irresponsable, instrumento pasivo de quien la maneja, sin opinión, sin criterio, sin iniciativa”.

* “Periodismo libre”. En 1939, Camus escribió un texto sobre la libertad de expresión, pero nunca fue publicado. En 2012, ‘Le Monde’ llevó a las rotativas el documento con los cuatro mandamientos del periodismo: la lucidez, la desobediencia, la ironía y la obstinación. (Aristegui noticias con información de El País)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.