Aplaudido y apaleado

Por Enrique “Kiki” Kao

Quienes me conocen desde hace algún tiempo saben de mi gusto por escribir y de compartir con ustedes mis puntos de vista sobre temas políticos y sociales, no es una actividad nueva para mí.

Desde hace unas semanas retome este gusto y amigos de distintos medios de comunicación impresos y digitales me han invitado y me han honrado otorgándome un espacio en sus plataformas para expresar mis criterios.

Con seguridad habrá quienes les dé gusto, a mi mamá y a mi papá por ejemplo, y habrá otros, tal vez los más, que estarán listos y prestos para tomar un palo virtual y tundirme con él, y la verdad no pasa nada. Todos deberíamos tener el valor de expresar nuestras opiniones y los más temerarios fijar posturas.

Acepte la invitación de escribir y participar en dos medios de comunicación cuyos directores saben que nunca me he presentado ante nadie como periodista, porque no lo soy, respeto mucho esa profesión y a quienes se dedican a ella como para venir a mis más de 50 años a querer competir por audiencias y seguidores. No es por ahí.

Tener el descaro o el valor de presentar nuestras opiniones ante el escrutinio público incluyendo al universo virtual de las redes sociales, donde cohabitan personas reales y personas que se esconden en el anonimato no es asunto sencillo ni fácil de afrontar, se necesita de mucha tolerancia e inteligencia para no tomarse personal las apaleadas ni creerse todos los aplausos.

Con mi decisión de regresar a mis publicaciones y análisis políticos y sociales, siempre defendiendo mi derecho de expresar mi opinión personal sobre la cual tengo absoluta libertad, lo hago con la convicción de quien cree que los criterios distintos ayudan a edificar los disensos necesarios que enriquecen el debate democrático imprescindible para lograr acuerdos.

Estoy listo para ser juzgado, criticado, etiquetado, crucificado y acusado. Sólo me he puesto el grillete que me hace esclavo de mis palabras, pero también tengo la llave que me da la libertad de cambiar de opinión en el momento en que entiendo las razones y argumentos que contradicen mi postura. Puedo ser lento a veces pero no soy terco nunca.

A sus finas y atentas atenciones siempre. Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s