Carta a mi discapacidad

José Enrique Miranda Coronado

Sumergido en una terrible niebla me encuentro día a día, esperando cómo mis piernas inertes despierten en cada amanecer, pero al abrir la puerta veo las manos suaves de mi madre, donde con aquella fuerza me impulsan a levantar, me es difícil hacer las cosas comunes de cualquier joven de mi edad, pero la vida me está enseñando que ¡estoy vivo! ¡que aun puedo sentir! ¡que todavía hay esperanza! ¡que un futuro me espera! Sé que será muy difícil más no imposible.Enrique Miranda

Hoy decido colocarme mi armadura de silla de ruedas, salir al mundo, luchar como cualquier chico, estudiar, enamorarme y ¿por qué no?, disfrutar de los días rosas y aprender de los días grises. Hoy decido incluirme y que me incluyan en el estudio, en el deporte, en las artes, en la vida.

Hoy decido amar y ser amado por mi familia.

Hoy decido curar las heridas de mi corazón y acariciar las cicatrices de mis piernas.

Hoy decido aceptar mi discapacidad para ser aceptado.

Hoy decido triunfar en este mundo.

Puntualizo algo importante de este escrito aportado por Enrique: emergió de una intervención cotidiana en el salón de clase. Específicamente el tema que le tocó a su equipo fue “invalidez y discapacidad”, en la materia de Ciencias de la Salud. Lo que puntualizo a través de mi historial como docente, es que es la primera vez que un alumno crea de un hecho cotidiano un escrito que simplifica una intervención ante el grupo. ¡crear es diferente a copiar-pegar!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s