Las dos caras de la moneda

Por Olgafreda Cota

ofcota@prodigy.net.mx 

hondureños 4

 “No es una caravana, es un éxodo creado por el hombre y la muerte”.

Más del 68.8% de los hondureños vive en la pobreza, según sus estadísticas es la tasa más alta de la región.

Existen seis indicadores que nos permiten conocer el grado de pobreza: calidad y espacios para vivienda, servicios básicos en la vivienda, acceso a la alimentación, acceso a seguridad social, servicios de salud y educación. Existe la pobreza extrema cuando se carece de tres o más de estos indicadores.

En Honduras había en 2017, el 44.1% de la población en pobreza extrema y el 24.7% en pobreza relativa.

Por tener una idea, un albañil o un peón de campo, gana 150 lempiras diarios (una lempira es igual a 0.82 pesos mexicanos). Para alimentar bien a 4 personas, se requieren 180 lempiras cada día. La mayoría de las personas habitan en parajes sin pavimento, en casas de adobe o de lámina y muchos tienen que vivir en casas de parientes. Como también sucede a millones de mexicanos.

Buscando información en periódicos y revistas a través del internet, encontré algunas cosas que llamaron mi atención, como la decisión de un hombre joven, que se unió a la caravana con su hijo de 3 años y dejó en su pueblo a su esposa y su hija de 6 años. También una familia que permitió al reportero a entrar a su casa, y le explicó: “Aquí somos muy pobres y no tenemos ni para comer”. “En nuestra cocina no hay ningún alimento”. “Nuestro principal problema es el hambre”. Sin embargo en la fotografía se ve una habitación humilde pero con un sofá y una pantalla de televisión y también se observa que las personas aparentemente no están desnutridas, esto también podemos observarlo en las fotografías de los hombres mujeres y niños emigrantes. No aparece ni uno solo con la desnutrición que hemos visto en los países africanos.

La situación de Honduras no es para nada lo que viven Venezuela y Nicaragua. Escuché en una entrevista a una mujer hondureña decir que si el presidente quiere quedarse con el país pues que se quede, que ellos se van a buscar otro país para vivir. Pero sucede que el presidente Juan Orlando Hernández, fue electo por mayoría en enero de 2014 terminando su periodo en enero de este año, fecha en que se reeligió al parecer de manera anticonstitucional. Es desde luego algo antidemocrático, ¿pero tan terrible como para abandonar tu país y arrastrar a tu familia cientos de kilómetros a un futuro a todas luces incierto y peligroso?

Nos vamos de Honduras, dicen, porque nos expulsa la pobreza, la exclusión de los sistemas de salud y la violencia. Honduras es uno de los países que no están en guerra, más violentos del mundo: 43.6 muertes violentas por cada 100 mil habitantes.

Han llegado a nuestro país, unos, saltando la valla de control entre Guatemala y México, otros cruzando en balsas el río Suchiate, de la misma manera que nuestros connacionales han ingresado a los Estados Unidos.

Hondureños

Se les exhortó a desistir de las agresiones y proceder a un ingreso ordenado, cosa que no aceptaron. Asociaciones religiosas y pobladores de Chiapas y Oaxaca, les han brindado albergues, agua, comida, medicamentos, dinero y ropa, respondiendo a esa hermandad que debe unirnos. Sin embargo, al seguir su camino, dejaron tirada mucha de la comida y ropa que les regalaron (¿?).

Irineo Mújica, líder de Pueblos sin frontera, dijo que lo que buscan es un lugar donde estar bien, donde puedan tener una visa de trabajo y ser libres como los demás.

El gobierno mexicano estableció para ellos el programa: “Estás en casa”, ofreciéndoles a los que deseen quedarse en México, albergues, escuela para sus niños, servicios médicos, empleo temporal y una identificación oficial, mientras se procesa su solicitud de asilo político. Con la condición de permanecer en Chiapas y Oaxaca, hasta que se regularice su estancia en el país.

En la asamblea que tuvieron, acordaron no hablar con el gobierno de México mientras quiera hacerlo en Chiapas o en Oaxaca, sino hasta que la caravana llegue a la Ciudad de México. Otros agregaron: “No queremos negociar con México sino con Estados Unidos”. Mucha suerte con eso!, están bien pen… dientes. Y se pregunta uno, si realmente tienen idea de lo que dicen, de lo que quieren y de a dónde desean ir. ¿Sabrán que el sueño americano actualmente es la pesadilla americana? Esta mañana escuchaba que a la guardia enviada por Trump para resguardar su frontera con México, se han sumado los extremistas tejanos cazadores de inmigrantes.

“Ya estamos en México y no vamos a parar”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s