El sindicato de Burócratas en su etapa más oscura

Por Bertoldo Velasco Silva

 El sindicalismo burocrático sudcaliforniano vive una de sus épocas más obscuras, un grupo enquistado en el poder continúa haciendo mella en los derechos de los trabajadores al servicio de los Poderes del Estado, Municipios e Instituciones Descentralizadas de Baja California Sur así como al interior de la misma dirigencia estatal donde se vienen dando situaciones que poco o más bien, nada abonan al bienestar del sindicato y por ende, de la base trabajadora.

01

Luego de la remoción temporal del dirigente estatal Luciano de la Peña, en mayo de 2017, fue nombrado como dirigente interino Sergio Delgado Vargas, quien a lo mucho debía convocar a elecciones en un máximo de dos meses, sin embargo, dolosamente este último se quedó en el cargo más allá de ese periodo, hasta que de buenas a primeras simplemente se fue literalmente “quesque a sacar unas copias”; se sabe que hoy está ocupando una “responsabilidad” mayor que sacar copias en el ayuntamiento de Loreto.

Tras llevarse a cabo esta acción, el Comité Ejecutivo Estatal señaló enfáticamente que esto no podía suceder, ya que antes de eso, Delgado Vargas debía convocar a Asamblea y dar un informe pormenorizado de las acciones que realizó tras su paso por la dirigencia, sin que hasta el momento haya un pronunciamiento al respecto o se haya emitido un informe de la situación financiera del sindicato.

Esta situación, a todas luces irregular, está generando diversos conflictos al interior del sindicato estatal, por un lado, un dirigente que se fue a ejercer un cargo en el ayuntamiento de Loreto, sin que a la fecha haya convocado a una convención donde brinde un informe detallado de cómo recibió la administración del sindicato estatal, y mucho menos de cómo lo dejó, y por otro lado, Guillermo Hernández Flores, secretario del interior que, actualmente ejerce las funciones del secretario general, avalado ilegalmente por el Tribunal de Conciliación y Arbitraje.

Precisamente, este último nombramiento estuvo lleno de irregularidades ya que no hubo convocatoria, no se cumplieron con los requisitos necesarios, y además, el presidente del Tribunal de Conciliación y Arbitraje otorgó una toma de nota donde se avala su nombramiento sin contar con el soporte jurídico, y en la cual el Comité Ejecutivo Estatal dé su consentimiento para dicho nombramiento, es decir, una acción totalmente ilegal.

Una vez expuesto lo anterior y ante tal situación de ilegalidad en el nombramiento de los dos secretarios generales, se corre el riesgo de que cualquier evento o convocatoria sea considerada nula, por lo que existe la posibilidad de que las convocatorias para la renovación de los seccionales sean invalidadas y con ello el registro de todas las planillas.

02

Lo anterior salta a la vista, ya que, en los estatutos está previsto que las convocatorias para la renovación de los seccionales debe ser avalado por el secretario general de los seccionales en funciones y que éste debe acordar con el secretario de organización las convocatorias y convenios y publicarlos una vez que haya sido aprobado por el Comité Ejecutivo Estatal, situación que hasta el momento no se ha dado.

Lo mismo pasa en el caso del seccional La Paz, donde Eduardo Valdés no ha firmado la convocatoria, es decir también es ilegal, tenemos entonces un proceso viciado de origen ya que, primeramente, antes de sacar cualquier convocatoria, se debió hacer una reunión del pleno donde se reunirían los cinco secretarios seccionales para definir los integrantes del Comité Electoral.

Si bien es cierto que, al momento Hernández Flores ha organizado dos reuniones con seccionales, estas también carecen de legalidad ya que solo han estado presentes tres, Comondú, Loreto y Mulegé, los seccionales más débiles en cuanto al número de sindicalizados, pues no cuentan como el caso de Loreto, no le llega ni a la delegación de SAPA La Paz, o el caso de Comondú, donde apenas son la mitad de los que tiene Los Cabos, o el de Mulegé el 50 % de socios con los que cuenta el de La Paz, por lo que su vulnerabilidad con los dirigentes estatales que las han ninguneado y violentado los derechos de los basificados en esos municipios.

La necesidad de una convención es evidente, ya que son varios los temas que deben abordarse, por un lado, darle continuidad al caso de Luciano de la Peña, que se determine si hay o no elementos para destituirlo definitivamente o en caso contrario reinstalarlo; segundo, que rindan cuentas claras los dos secretarios generales que han estado de manera ilegal, y finalmente que se convoque a elecciones de dirigentes seccionales y estatal.

03

La inexplicable lentitud con la que se han manejado los dos secretarios generales mencionados, es una clara violación a los estatutos sindicales, ¿por qué retrasar las convenciones si estas deben darse en marzo de cada año y la de este año no se ha llevado a cabo? ¿Por qué pareciera que buscan acelerar las elecciones de los seccionales, aun cuando hay planillas que no cumplen con los requisitos? ¿Por qué pareciera que se está buscando dejar de lado que tanto Delgado Vargas y Hernández Flores no rindan cuentas a la base? ¿Por qué pareciera que buscan favorecer a ciertos candidatos a dirigir las seccionales? ¿Acaso se está buscando contar con dirigentes a modo que no les finquen responsabilidades a los secretarios Sergio Delgado Vargas y Guillermo Hernández Flores?

Sin lugar a dudas, hay una situación que, definitivamente debe cambiar y esta es, que el Sindicato de Burócratas deje de ser un trampolín político, donde los dirigentes sacien sus ansias de poder y a través de estos organismos sindicales accedan a puestos de elección popular o cargos dentro de las administraciones municipales o estatales, ya que con estas acciones se vulnera terriblemente los derechos de la base trabajadora.

De igual forma se debe pugnar por un sindicato que cumpla ciclos y que no se perpetúen algunos cuantos personajes en puestos o comisiones, o que aquellos que decidan ejercer o llevar una responsabilidad en algún órgano de gobierno, pidan permiso a la base sin cobrar y que estos no sean agentes que influyan en la vida sindical mientras duren en el cargo.

Suena difícil, sin embargo es necesario, ya no se puede seguir sangrando una institución noble en origen, una institución que debiera ser transparente y que realmente fuera un acicate en contra de las injusticias de los trabajadores, si, suena muy difícil.

Finalmente, quién está de toda esta grave situación sindical, se preguntará. Los mismos que han movido los hilos del sindicato para perpetuarse, Maximino Iglesias Caro y Francisco Javier Osuna Frías, quienes desean mantener su vigencia a base del sometimiento de la dirigencia estatal, y además, queriendo imponer a los líderes de los seccionales, sobre todo, de aquellos que andan “regalando” las hojas de préstamos que consiguen fácilmente para hacer campaña en pos de la dirigencia sindical en La Paz. ¿O hay otros?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s