Editorial

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¿Soberbia? Claro, y mucha. Pero no fue solo eso, hubo estrategias equivocadas, en algunos casos, malos candidatos que desde un inicio fueron rechazados hasta por su misma militancia. Que las marcas de Morena y Amlo, arrastraron votos hasta por candidatos totalmente desconocidos y que ni campaña hicieron, no nos cabe la menor duda. Otros candidatos, que fueron abandonados, los dejaron solos, a su suerte; mientras que pocos hicieron un gran esfuerzo tratando de convencer al ciudadano de que sus propuestas eran las mejores, pero también fueron arrasados por una máquina imparable donde se acumularon irá, decepción, encono y cansados de inútiles y vanas promesas, de la carestía de la vida propiciado por un gobierno federal que marcó el rumbo por sus equivocaciones, su alto nivel de corrupción, de reformas que no se transformaron y que no se reflejaron en el bolsillo del pueblo, en una inseguridad tal que enlutó miles de familias; de esa lejanía entre el poder y la ciudadanía.

Son muchas las justificaciones, pero en Baja California Sur se vino a pagar ese precio, y ahora el escenario político es otro y en esta nueva vereda, debemos caminar y esperar que el nuevo gobierno de la República, cumpla sus principales propuestas de combatir la corrupción, la inseguridad que se vive en el resto del país, de reducir la inflación, los precios de los combustibles, de la energía eléctrica, de devolverle al campo mexicano su vigor, de generar los empleos necesarios y de fortalecer nuestra economía nacional y devolverle a nuestro país, esa imagen de liderazgo que se perdió.

Atrás quedaron los campos de batalla, donde las principales armas fueron los ataques, las acusaciones entre unos y otros para tratar de descalificarse o de sentirse más que los otros. Fue una campaña donde se perdieron las amistades y hubo hasta encono entre las familias por sus diferencias políticas. Sin embargo, es hora de ver hacia adelante, de recobrar al menos, poco de lo perdido y que la paz y la tranquilidad política vuelva a los hogares de los sudcalifornianos.

Los ciudadanos calificaron, y el mensaje que dio a los gobernantes no es otra a que tienen que reaccionar. El hecho de estar en el poder, no les es todo, tienen que bajar esos peldaños altos donde se encuentran y bajar para reencontrarse con la ciudadanía, a la que han mantenido no olvidada, pero si desatendida. Que no sigan manteniendo las puertas cerradas o haciendo oídos sordos al clamor ciudadano que quiere sentirse apachado, en recibir una respuesta así sea un no, pero bien explicado para que se sienta escuchado. A veces, no son solo las obras que realiza el gobierno en beneficio de las mayorías, también es el encuentro permanente con quien decide y califica.

A lo mejor se puede ser un buen gobernante desde donde se asienta el poder, pero si este no baja y escucha a su pueblo, lo atiende y le da respuestas por buenas o negativas que estas sean, no lo será.

El ser humilde engrandece una figura y no le hace perder las formas a nadie, pero si el fondo. Es hora de encontrar el piso, pero que este, sea parejo, porque no hay ciudadanos de primera ni de segunda, todos, somos iguales, todos, nos merecemos respeto y atención.

De que en estas elecciones pasadas hubo sorpresas, ni qué negarlo, el propio dirigente de Morena en el estado, así lo expresa en una entrevista exclusiva para Revista Análisis, puesto que su pronóstico era obtener una mayoría de cuando menos 10 diputados en el Congreso y las alcaldías de La Paz y Comondú, pero se sorprendió de ser mayoría con 15 de 16 diputaciones de mayoría relativa y obtener la alcaldía de Los Cabos, donde Arturo de la Rosa, parecía que obtendría la reelección.

Por ello recomendamos ampliamente a nuestros Articulistas que sobre este pasado proceso electoral, nos dan un punto de vista diferente de lo que pasó el primero de julio en Baja California Sur como en el resto del país, cada uno con una óptica distinta, pero que bien vale la pena leerlos.

Hoy, tenemos un nuevo escenario político en el estado. El Congreso local, con 15 diputados de mayoría relativa representando a Morena, y uno por el PAN. Las plurinominales, prácticamente serán 5 mujeres más que se agregarán a los 16. La Paz, Los Cabos y Comondú, las alcaldías son para Morena. Loreto para el PAN y Mulegé, para el PANAL. Dos Senadurías para Morena, una para el PAN. Las dos diputaciones federales, son para Morena.

Solo resta preguntar, ¿habrán de reflexionar los partidos políticos perdedores sobre lo que será su reestructuración y refundación, o seguirán en las mismas?

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