¡Qué dice mi mamá que siempre no!

Olgafreda Cota Gándara 

ofcota@prodigy.net.mx

que dice mi mama que siempre no

Margarita Zavala Gómez del Campo abandona el PAN después de militar en él durante poco más de treinta años. Al parecer su motivo principal fue la forma en que Ricardo Anaya usaba al partido para impulsar su candidatura. Margarita, a pesar de venir de un partido muy fragmentado, trabaja con verdadero ahínco, vence varios obstáculos y logra lanzarse como la primera candidata independiente a la Presidencia de la República en la historia del país. Y de pronto, a cuatro días del segundo debate da la noticia de su dimisión.

Lo que para mí es inadmisible es que haya esperado hasta que las boletas electorales estaban casi en su totalidad impresas. El PAN ha pedido reimprimirlas para eliminar el nombre de Margarita; esto es imposible porque habría que gastar otra vez 40 millones de pesos que es lo que costaron. Por otra parte no estarían a tiempo porque por ley, la documentación electoral debe estar en los consejos distritales el 1º de junio y además hay votos que ya llegaron del extranjero. Naturalmente que las boletas como están van a originar confusión porque al ver su nombre, muchos de sus partidarios poco informados, votarán por ella y esos votos serán nulos.

Margarita Zavala dijo al pueblo de México: “Retiro la candidatura de la contienda por un principio de congruencia, por un principio de honestidad política y también para dejar en libertad a los que generosamente me han apoyado y tomen su decisión como se debe tomar en esta difícil contienda”. Dicho de otro modo: dice mi mamá que siempre no.

La razón que ella expone de dejar en libertad de votar a sus colaboradores, me parece fuera de lugar, puesto que todos tenemos el derecho absoluto de votar por quien nos venga en gana, militemos donde militemos, por eso el voto es no solo libre sino también secreto. No necesitamos que nadie nos de la libertad de hacerlo.

Pero ¿por qué actuó de esa manera? Desde el principio renunció a los 2.3 millones de pesos que el Instituto Nacional Electoral le dio para su campaña. Esto significa que tenía otra fuente de ingresos, quizá su familia, algunos empresarios o tal vez ambos.

Nunca pasó en las encuestas de un cuarto lugar con un 3 a 4 % y en la última bajó al 2.9%. Los números lo decían, era imposible que ganara. Se dice que le retiraron su apoyo económico los empresarios y su familia no quiso aportar los millones necesarios para continuar. También se comenta que a pesar de haber dejado el partido, la élite panista la presionó a dimitir debido a lo alto que en las encuestas está Lopez Obrador y de esa manera la mayoría de sus votantes se sumarían a Anaya. Sin embargo, yo veo algo más.

Son muchos los países que han tenido en la presidencia una mujer, tenemos a Brasil, Jamaica, Chile, Argentina, Costa Rica, Trinidad y Tobago, Croacia, Alemania, Suiza, Dinamarca, Eslovenia, Lituania, Noruega, Bangladesh, Corea del Sur, Tailandia, Liberia y primeras ministras como Indira Ghandi en India y Golda Meir en Israel. Esto solamente para poner algunos ejemplos.

¿Qué ocurre en México? ¿Por qué no estamos listos para que una mujer nos gobierne? Pienso que por la falta de unión, tan difícil de lograr entre mujeres. Margarita estudio leyes en la Escuela Libre de Derecho, ocupó diversos cargos partidistas y también en la Cámara de Diputados; es una mujer inteligente, culta y moderada. Su plataforma y la de Anaya no eran tan diferentes. Entonces, ¿por qué el apoyo para Anaya y para Margarita fue tan diferente? La respuesta está en nosotras las mexicanas, pues de haber querido que una mujer fuera la presidenta, nos hubiéramos unido y muy posiblemente lo habríamos conseguido. Esto no ocurrió entre otras cosas porque nos falta educación y cultura política. Son muchas las mujeres que no quieren enterarse de lo que sucede en el país, jamás miran un noticiero, argumentando que salen puras cosas feas. La otra razón es que nos guste o no, lo admitamos o no, nuestro país sigue siendo machista. No todos y cada vez menos, pero aún es muy grande el número de hombres que no admiten de buena gana que su jefa sea mujer o que su esposa esté en un nivel más alto, especialmente si compiten en el mismo campo. Hablan de igualdad siempre y cuando no sea por encima de ellos.

Se especula de cuáles van a ser los futuros planes de Margarita y si se lanzará como candidata el próximo sexenio, si esto ocurre, con mi voto no cuenta porque no se abandona un compromiso de la manera que lo hizo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s