En primavera

Por Mónica Camacho López

En primaveraEntre las fechas menos comerciales de nuestra muy globalizada sociedad, se encuentra la llegada de la primavera.

Su connotación es poética, romántica, histórica, biológica, astronómica y en mucho menor grado social.

A pesar de que la fecha es una arbitrariedad del calendario gregoriano que nos rige, tenemos algunas variables por considerar.

La llegada de la primavera no ocurre precisamente el 21 de marzo, el año pasado inició la noche del 20 y este año será igual para nuestra zona hemisférica. Para el hemisferio sur será el 23 de septiembre.

El asunto principal es que ocurre el primer equinoccio del año: equinoccio de primavera; es decir que el día y la noche tendrán la misma duración.

Hablar de otros factores que “influyen” en nuestro ser a causa de la entrada de la primavera es un asunto que tiene que ver más con lo esotérico y lo poético. Si los planetas se alinean con la luna o el sol, o si están en la casa de determinado signo zodiacal tiene la misma influencia sobre nuestro ser que la variable de bajarnos de la cama en la mañana por el lado opuesto.

Sin embargo tanto los equinoccios como los solsticios fueron acontecimientos determinantes para el desarrollo de las culturas antiguas; porque tienen que ver con las temporadas de siembra y de cosecha, lo que los mantuvo a estar muy atentos a ellas, permitiendo el desarrollo de la astronomía.

Sin embargo, así como el ying-yang, el hemisferio norte pasará por un efímero momento de equilibrio entre el día y la noche, para dar entrada al calor mientras que en el sur, la noche comenzará a ganar terreno refrescando el ambiente.

El balance, el equilibrio.

¿Alguna vez intentaron mantenerse en una bicicleta en equilibrio, totalmente quietos?

Pues más difícil es mantener nuestra mente en ese estado. Los equinoccios de nuestra mente son instantes que desembocan en primaveras de pensamientos productivos y emociones positivas; o se convierten en un marasmo de ideas que nos causan enormes nubarrones emocionales.

Los estudios de Chopin, aromaterapia, respiraciones relajantes o cuarenta  minutos de yoga diarios a veces son inútiles y no logramos que “florezca” nuestra armonía.

Curiosamente nos han vendido la idea de que nuestro equinoccio emocional; y ya ni hablar del espiritual, es un trofeo que se obtiene y te lo llevas para siempre a tu casa.

Alcanzar el balance es como la llegada de la primavera: llega ¡y se sigue de largo!

¿Quién no ha sufrido el síndrome de Felipito (personaje de Mafalda), que cuando mejor te sientes por un logro, una pequeña voz de dice: no te confíes?

Así es la paz interior: luego de un prolongado Ohm… se relaja nuestro rostro, el cuello deja de molestarnos, nuestra respiración se alenta y se hace acompasada, se alinean nuestras vértebras cervicales y también las lumbares…

¡No pagué el recibo del agua! Nos susurra la mente…

Como castillo de naipes todo se viene abajo, regresan las contracturas, se marca el ceño, se aprietan las mandíbulas y no hay ohm que nos regrese al maravilloso balance alcanzado.

La primavera de la vida… otro “momentum” que no se disfruta al máximo por falta de experiencia y cuando se tiene la experiencia la primavera ha quedado a tres décadas de distancia.

Así que tal vez; me aventuro a decir; que tal vez cada día tiene su primavera, tiene ese instante que precede al florecimiento de una idea, a un rato de plenitud con tu acompañante, a una tarde productiva en el trabajo o inclusive a unos minutos de oxigenante diversión.

A diferencia del equinoccio planetario; que es cíclico, nuestros equinoccios personales tenemos que buscarlos, suave pero incesantemente, como equilibrándonos en la bicicleta. Sintiéndonos y sintiendo nuestro entorno, abriendo las compuertas para que las angustias busquen su propia ruta de descompresión lejos de nuestro corazón. Y es una tarea que se aconseja sea diaria.

Tengan siempre un buen libro, buena música y visualicen floridos momentos  de manera frecuente. Canten, corran y rían.

Deseo para ustedes que cada día gocen de una primavera, en su trabajo, en su salud y en su corazón.

Contáctanos Facebook Centro Mosuo

Un comentario sobre “En primavera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s